El candidato de Vox a la presidencia del Gobierno, Santiago Abascal, este martes en Valladolid.

El candidato de Vox a la presidencia del Gobierno, Santiago Abascal, este martes en Valladolid. Efe

Política ELECCIONES GENERALES 2019

Vox denuncia una "persecución": "Junqueras puede ir a los debates y nosotros no"

"Primero la manipulación en los medios, después nos mandan a los violentos a atacar nuestros actos. Y ahora nos censuran", critica Abascal.

La exclusión de Vox del debate electoral previsto para el 23 de abril alimenta todavía más el discurso del partido de Santiago Abascal contra el establishment y los medios de comunicación, en los que ha encontrado su chivo expiatorio. La formación emergente denuncia la "persecución" que está sufriendo durante los últimos días: "Ha pasado de las calles a las instituciones".

La Junta Electoral Central (JEC) conminaba este martes a Atresmedia -grupo organizador del debate a cinco- a suspender la mesa redonda por entender que estaba diseñada contra "el principio de proporcionalidad" que se exige a las televisiones privadas en periodo electoral. En ese sentido, la JEC, atendiendo a las quejas de Coalición Canaria, ERC y PDeCAT, consideraba que la presencia de Vox no estaba justificada.

Atresmedia cedía al organismo público y decidía readaptar el formato limitando el debate a cuatro, que contará finalmente con la participación de PSOE, PP, Unidas Podemos y Ciudadanos. Una nueva configuración que deja fuera a la formación verde, cuyo líder tachaba de "trato injusto" la resolución.

"Ya ni disimulan: primero intentaron la manipulación de nuestro mensaje en los medios después nos mandan a la vanguardia encapuchada de los progres, los violentos, a atacar nuestros actos. Y ahora nos censuran para que los españoles no puedan escucharnos. No importa. Todas estas cacicadas se van a terminar el 28 de abril. Nada puede acallar a la #EspañaViva", tuiteaba Santiago Abascal.

¿Beneficia a Vox la decisión de la JEC?

"El debate ya no es el principal acto de medios. Ahora entran otros actores, las redes sociales, y ahí Vox juega con ventaja", opina Nuria Val, dircom y consultora política en Redlines, en declaraciones a este periódico. De hecho, es en ese nuevo escenario, el digital, donde Vox volcaba su enfado dando difusión a varios tuits de sus fieles que censuraban el dictamen de la JEC. "En el último mes, el interés de los españoles hacia Vox no ha parado de crecer, a pesar de esto la Junta Electoral no quiere que @vox_es vaya a #ElDebate #Atresmedia", escribía un simpatizante del partido verde.

"El electorado de Vox no está en la tele", según Nuria Val, para quien el "peso electoral" que adquiría el debate en la ciudadanía en tiempos de bipartidismo "ya no es tal". "Los debates entre cuatro o cinco candidatos pueden dar lugar a que nadie entienda nada o que caigan en el error fácil por nervios. Ahora prima una campaña rupturista en redes sociales", señala esta experta.

Los casos de Podemos y Cs en 2015

En esa estrategia de presentarse como víctima del sistema, Vox tiraba de hemeroteca y recordaba que en diciembre de 2015, la JEC autorizó la participación de Pablo Iglesias y Albert Rivera en los debates, a pesar de que sus partidos no contaban con representación en el Congreso de los Diputados.

En su protesta, no obstante, Vox obvia que tanto Cs como Podemos pudieron intervenir porque en los comicios nacionales más recientes –las europeas del 2014 y las municipales de 2015- ambas formaciones superaron el listón mínimo del 5% fijado por el artículo 66 de la Ley Electoral, lo que abría las puertas de la cobertura informativa a “grupos políticos significativos” sin representación parlamentaria. 

Un requisito que todavía no cumple Vox, a pesar de dar la sorpresa en Andalucía con 12 escaños. ¿El motivo? La representatividad en la que se basa la Junta Electoral es la obtenida en toda España.

Las razones de apartar a Vox, por tanto, no son periodísticas ni tampoco existen poderes "interesados" en que no se escuche al partido como denuncia el propio Santiago Abascal, sino que la JEC motiva su decisión apoyándose en la legislación vigente.

Y en esa misma normativa gravita también la decisión de la JEC de permitir al exvicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Oriol Junqueras, participar por vía telemática y desde la cárcel de Soto de Real en un ciclo de conferencias de prensa previsto para el día 19 de abril.

"La Junta Electoral permite a Junqueras, el golpista, hacer debates desde la cárcel. Y el mismo día impide que Vox participe en el debate televisado, porque sabían que íbamos a ganarlo", escribía en su cuenta de Twitter Abascal.