Juan Antonio Ramírez Sunyer.

Juan Antonio Ramírez Sunyer. EFE

España en la encrucijada

Política OBITUARIO

Juan Antonio Ramírez Sunyer: un instructor contra la rebelión

Ficha

-Juan Antonio Ramírez Sunyer

-9 de septiembre de 1947- 4 de noviembre de 2018

-Juez

-Casado y con un hijo

-Condecorado por el Gobierno de Cataluña en 2016 en el Dia de les Esquadres

Para recordar

El nombre de Juan Antonio Ramírez Sunyer no era conocido por la opinión pública, o no al menos lo que merecía. Falleció además en domingo, un ruidoso domingo en el que radicales trataron de silenciar el acto de España Ciudadana en Alsasua. Sus últimos meses de intenso trabajo sirven como muestra de una trayectoria intachable, negándose además a jubilarse cuando, cumplidos los 70, su salud lo aconsejaba.

Instruyó de forma concienzuda y tenaz la trama política, de funcionarios de la Generalitat y de empresarios implicada en la celebración del 1-O en Cataluña. Su investigación, que comenzó en febrero de 2017 con la estrecha colaboración de la Fiscalía y de la Guardia Civil, ha sido clave para desentrañar el 'procés': no sólo logró la intervención de material que se iba a emplear en el referéndum sino que consiguió información esencial sobre las estructuras de Estado que el exgobierno de Carles Puigdemont estaba montando para la ruptura de Cataluña con España.

Su trabajo ha resultado, además, muy relevante para el proceso por rebelión que tramita el Tribunal Supremo. Prueba de ello es que el escrito de acusación de la Fiscalía está plagado de medios de prueba procedentes del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona: vídeos, intervenciones telefónicas, declaraciones de investigados y testigos y documentos como la agenda Moleskine del número dos de Oriol Junqueras, Josep Maria Jové, en la que escribió el contenido de reuniones secretas de los líderes del 'procés'.

Y fue quien el 20 de septiembre ordenó la detención de Jové y de otros cargos y funcionarios de la Generalitat, así como el registro en la sede de la Consejería de Economía, asediada por hasta 60.000 personas. Carlos Lesmes, presidente del CGPJ, le despidió así: "Podrías haber sido un ingeniero -su primera vocación- con una exitosa carrera a tus espaldas disfrutando de tu merecidísima, tranquila y reiterada existencia junto a Teresa y vuestro hijo, pero tú decidiste cambiar el rumbo de tu propia historia, y al hacerlo cambiaste el de la Historia de misma de nuestro país".