Gabriel de la Mora, concejal de Ganemos.

Gabriel de la Mora, concejal de Ganemos.

Política DELITO DE CALUMNIAS

Un concejal de Ganemos es condenado por llamar "torturadores" a dos policías

Gabriel de la Mora, concejal de Ganemos en el Ayuntamiento de Salamanca, tendrá que indemnizar con 6.000 euros a cada uno de los dos agentes de la Policía Nacional a los que calumnió tildándolos de "torturadores" en agosto de 2015, tras una intervención en el barrio del Carmen.

Así lo ha dictado la juez titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Salamanca. Además, deberá pagar una multa de 6.750 euros (15 euros diarios durante 15 meses) como responsable de un delito de calumnias, en referencia a los artículos 205, 206 y 211 del Código Penal. Gabriel de la Mora tendrá que pasar un día de privación de libertad por cada dos pagos de la pena que no sean abonados.

Otro de los condenados, J.A.B.G., deberá pagar 2.700 euros de multa y hacer frente, junto al concejal de Ganemos, a la indemnización de 12.000 euros a cada policía. Aun así, esta sentencia no es firme. Cabe la posibilidad de que los condenados presenten el Recurso de Apelación de la Audiencia Provincial de Salamanca en los próximos 10 días.

En la última vista oral, producida el pasado 15 de noviembre, Gabriel de la Mora dijo sentirse objeto de "una persecución con claros intereses políticos para quitar del medio y acallar" a Ganemos, ya que es "un movimiento ciudadano" que por primera vez en la localidad "está denunciando públicamente las artimañas, corrupciones y tretas del PP", partido que ocupa el Consistorio durante 24 años.

Este juicio se inició en 2015, cuando el concejal de Ganemos atribuyó a los agentes que protagonizaron una detención en el barrio del Carmen "antecedentes por tortura". También de "ocultar pruebas de sus fechorías", de "pegar a una anciana y a su familia" o de "realizar detenciones ilegales".

El concejal de Ganemos ha expresado que al llamar "torturadores" a los dos agentes cometió un error, "porque no conocía a esos dos policías de nada". No obstante, ha mantenido que la intervención policial de ese día "fue desproporcionada".