Pablo Echenique y Noelia Vera, tras la reunión del Consejo de dirección de Podemos.

Pablo Echenique y Noelia Vera, tras la reunión del Consejo de dirección de Podemos. ADP

Política ELECCIONES ANDALUZAS

El descalabro del 2-D cambia la estrategia de Podemos: ahora quiere alargar la legislatura

El descalabro de las izquierdas en Andalucía ha encendido las alarmas en Podemos. El partido de Pablo Iglesias apuesta ahora por alargar la legislatura cuando hace sólo 15 días la daba por "finiquitada". Y como excusa, advierte a los separatistas catalanes de la posible entrada en tromba de Vox en el Congreso, un fantasma que se puede espantar aprobando los Presupuestos Generales que pactaron con Pedro Sánchez.

La sala de la rueda de prensa semanal posterior a la reunión del Consejo de dirección estaba este martes especialmente llena de medios ávidos de escuchar la autocrítica del partido de Pablo Iglesias. Pero ésta no llegó. El único síntoma de algo parecido fue el anuncio de la convocatoria urgente del "gobierno en la sombra". Ese cónclave, llamado Rumbo 2020, servirá "para analizar las causas y consecuencias del nuevo escenario en el que el ala más franquista del PP se ha escindido y ha entrado en las instituciones".

Pero nada de asumir su parte de responsabilidad en la desmovilización de sus votantes o en el vuelco histórico que ha llevado a las derechas a la mayoría absoluta en el Parlamento andaluz. Eso sí, inquietud rayana en el miedo a que Sánchez decida adelantar elecciones en breve.

La "altura de Estado" de los separatistas

Tras la debacle en Andalucía, esto podría parecer poco probable. Pero el análisis de Pablo Echenique es distinto: "Yo creo que el presidente se inclina por convocar en marzo o abril", vaticinó, "porque sus barones no quieren un superdomingo en mayo y porque en otoño se arriesga a llegar con la rémora de unos malos resultados en las municipales y autonómicas".

Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos.

Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos. ADP

El caso es que en el partido morado son conscientes de que si las encuestas "no acertaron a advertir de la eclosión de la extrema derecha", sí que predicen con precisión y continuidad la caída lenta pero irremisible de los apoyos de Podemos y sus marcas. Así, Echenique se puso este martes la venda antes de la herida y acuñó un nuevo concepto que parece una contradicción en los términos: reclamó "altura de Estado a los partidos independentistas" para que se aprueben los Presupuestos.

Es decir, cambio de táctica en el corto plazo -más legislatura, por favor- pero la misma estrategia a largo -IU a un lado, ERC y PDeCAT al otro-. Si hace dos semanas Pablo Iglesias daba por "finiquitada" la legislatura y convocaba un Consejo Ciudadano para validar un proceso de primarias para las generales, lo que convoca ahora es otro órgano, un Rumbo 2020, para justificar el giro de 180 grados.

Alejar las elecciones generales daría tiempo a Podemos para averiguar por qué dejó de crecer y ahora cae. Fuentes internas del partido señalan el viernes 14 como la fecha más probable para este encuentro entre la dirección de Podemos, con las de IU, En Marea, En Comú Podem y otras confluencias. ¿Y la cara que personifica el descalabro, estará invitada? "Teresa Rodríguez, por supuesto que podrá venir y aportar su visión", apuntó en rueda de prensa la portavoz, Noelia Vera.

"Alerta antifascista"

Desde la noche del domingo, Podemos e IU están agitando el espantajo de la "alerta antifascista" para no dar cuenta de las razones de su hundimiento. Aprovechando la excusa de la llegada de Vox al foco mediático y a las instituciones, el partido desvía la mirada: ahora, a los separatistas catalanes, enemigos naturales del fantasma españolista que para ellos representa Santiago Abascal.

De este modo, la dirección del partido morado ha elevado el tono para advertir a ERC y PDeCAT de que "sólo aprobando las cuentas públicas" hay opciones de que se alargue la legislatura. Esto es lo que conviene a Podemos en el apartado electoral y es lo que confían que agite el manzano entre los independentistas. Sin Presupuestos habrá elecciones y, con ellas quizá el regreso de la derecha a la Moncloa en breve. Esta vez, envuelta en la profusión de banderas rojigualdas que agita Vox.

Pablo Iglesias a su llegada a la prisión de Lledoners.

Pablo Iglesias a su llegada a la prisión de Lledoners. Efe

Los Presupuestos han pasado de "muertos" a esperanza para "mejorar la vida de la gente". Echenique recordó a Esquerra y PDeCAT los esfuerzos de Podemos por sacarlos adelante, y ya que "la extrema derecha es hija de los recortes y la precariedad", todo encaja. Para separatistas y para Podemos. 

Misma estrategia para resultados distintos

El Consejo de dirección centró su preocupación en cómo revertir los datos y recuperar la fuerza que una vez tuvo el partido para movilizar urnas y calles. Las últimas convocatorias electorales no le han sido propicias, y los sondeos les vaticinan una pérdida de unos 25 diputados en las próximas generales. Pero en lugar de revisar su estrategia, la dirección apuesta por mantenerla. Fuentes internas del partido niegan la posibilidad de deshacer la unidad de acción con Izquierda Unida, aunque admiten que el voto transversal que captaron entre 2014 y 2015 se pudo espantar con las siglas de IU. 

Lo cierto es que la coalición electoral sólo ha supuesto caída de votos: un millón en seis meses a nivel nacional (del 20-D, la legislatura en la que rechazaron que gobernara el PSOE pactando con Cs, al 26-J, cuando Mariano Rajoy aprovechó aquella "oportunidad perdida" según el hoy defenestrado Íñigo Errejón) y 300.000 sufragios en Andalucía (de marzo de 2015 al 2-D). 

Alberto Garzón, Pablo Iglesias y Noelia Vera, en su comparecencia tras los resultados en Andalucía.

Alberto Garzón, Pablo Iglesias y Noelia Vera, en su comparecencia tras los resultados en Andalucía. E.E.

Y además, Podemos apuesta por el sostenella y no enmemdalla en la idea de apelar a las movilizaciones callejeras. Ahora, el "enemigo" se presenta como Vox, un "perro de presa" que trabaja para "los oligarcas de bolsillos profundos" para financiar "políticas contra los derechos de la gente". Así que el partido de Iglesias va a seguir haciendo política "con un pie en las instituciones y otro en la calle" invocando a los colectivos sociales a movilizarse contra la "ola autoritaria".

La solución que ve Podemos, pues, es huir hacia delante: de la mano de IU, apretar a Sánchez para que cristalice sus Presupuestos con los separatistas y, así, alejar lo más posible las elecciones generales. Porque la dirección del partido no contempla la posibilidad de que algunos de sus votantes andaluces se quedaran en casa precisamente a causa de las amistades separatistas de Pablo Iglesias.

Y entonces, la autocrítica que aseguran hacer, ¿en qué se sustancia? "Estamos esperando un informe de nuestros compañeros en Andalucía", sentenció Noelia Vera, sin poder esconder la desorientación en que anda la dirección de Podemos. "Cuando tengamos los números barrio a barrio veremos qué conclusiones sacamos".