Pablo Iglesias y Teresa Rodríguez atienden a la prensa en el patio del Congreso de los Diputados.

Pablo Iglesias y Teresa Rodríguez atienden a la prensa en el patio del Congreso de los Diputados. ADP

Política ELECCIONES ANDALUZAS

Teresa Rodríguez pondrá como condición la salida de Susana Díaz para dar la Junta al PSOE

"No vamos a permitir que gobierne la derecha" es la frase más repetida por Teresa Rodríguez en la precampaña electoral andaluza. Pero la que más se le ha escuchado a la líder de Podemos Andalucía es "las políticas de Susana Díaz son de derechas". Así las cosas, fuentes internas de Podemos confirman a este periódico que si los resultados electorales del próximo 2 de diciembre son como los de la encuesta de Sociométrica que publicaba EL ESPAÑOL este lunes, la condición para que Rodríguez apoye un gobierno del PSOE será que éste no lo presida Susana Díaz.

"Teresa es muy suya", aseguran las citadas fuentes, "y tiene muy claro que no quiere nada con Susana, no se la cree". En el partido de Pablo Iglesias creen que el Partido Socialista de Díaz en Andalucía es lo más parecido al de Felipe González en su momento: prefiere pactar "mirando a la derecha que a la izquierda" y a las pruebas se remiten. No sólo es que Díaz optara por apoyarse en Ciudadanos para gobernar en esta última legislatura, sino que "ha rechazado" todas las ofertas de la formación morada para cambiar de socios.

"Esperamos que Díaz mire a la izquierda", dijo Noelia Vera este lunes en rueda de prensa, pero en opinión de la portavoz de la dirección nacional del partido, todo se reduce a que la líder socialista andaluza "se parece a la derecha, y pactar con ella es complicado porque su políticas son de derechas". Es más, las citadas fuentes le reprochan su intento de tomar el poder del PSOE en Madrid: "Sus preferencias están claras: ella quiere el poder en Madrid y Andalucía es un segundo plato".

El 'Susanato' y la "trampa" de Cs

A pesar del discurso de que "cuarenta años de régimen del PSOE son demasiados", en el partido morado achacan todos los males a los cuatro últimos, los del "Susanato que debe acabar", tal como repitió Rodríguez hace unos días en el patio del Congreso de los Diputados. La cabeza de lista de Adelante Andalucía -la confluencia montada en torno a ella con aportaciones de Podemos y de Izquierda Unida, además de movimientos sociales- acusa que "el pacto del PSOE con Cs fue una trampa".

Porque desde la dirección de Iglesias en Madrid se utiliza el mantra de que Cs, sostén hasta ahora de Díaz en San Telmo, es de derechas para atacar a la presidenta.

"Son las políticas de derechas de Ciudadanos las responsables de que en Andalucía sigamos teniendo la mayor tasa de desempleo de España", dijo este lunes Noelia Vera en rueda de prensa, "que crezca la desindustrialización, y que no se hayan revertido los recortes en Sanidad y Educación pública". Vera, gaditana de origen, aprovechó la polémica de las corbetas de Navantia en la bahía de Cádiz para señalar a Díaz: "Son conflictos laborales que ella ignora".

El caso es que Teresa Rodríguez se ha demostrado tan poderosa en Andalucía que ha impuesto un régimen propio de funcionamiento, alejado del que pretendía imponer Pablo Iglesias desde Madrid. Las listas se han conformado dándole no sólo puestos sino protagonismo a la confluencia con IU y el resto de "fuerzas progresistas" y ella reivindica la "independencia" de Podemos Andalucía en todas las decisiones.

La lideresa andaluza, cabeza visible de los Anticapitalistas, se impuso en las primarias con más del 75% de los votos el pasado mes de julio sobre Isabel Franco (22%), la candidata pablista. Lo hizo defiendendo una alianza con Izquierda Unida que borraba el nombre del partido -Iglesias se negaba taxativamente a lo de 'Adelante Andalucía'- y acude a las citas importantes de la mano del líder de IU, Antonio Maíllo. "Al final, se hará lo que ella diga", apuntan las fuentes internas del partido en Madrid. "Y no tiene sentido que Rodríguez acepte una Junta con Díaz al frente", añaden, "no después de haber gobernado con Ciudadanos".