Estelada en Bruselas.

Estelada en Bruselas. Reuters

Política

Solo un 11% de los españoles imagina una Cataluña independiente

La crisis catalana ha alentado una tendencia ideológica a favor de la recentralización del Estado y los españoles se sienten más europeístas, según un estudio del Instituto Elcano.

19 enero, 2018 14:32

Solo un 11% de los españoles imagina que Cataluña se pueda convertir en un Estado independiente en los próximos años, e incluso en esa comunidad quienes esperan que eso ocurra son solo uno de cada cuatro, según el Barómetro del Real Instituto Elcano publicado este viernes, que también muestra un aumento de los españoles favorables a un mayor centralismo en el Estado.

La crisis catalana, no sólo a partir del referéndum de 1 de octubre, sino desde los últimos años, ha alentado una tendencia ideológica a favor de la recentralización del Estado en el conjunto de los españoles, quienes además se han hecho más europeístas por la respuesta que la UE ha dado a este conflicto.

Son las principales conclusiones sobre el impacto sociológico del desafío soberanista a las que ha llegado el último barómetro del Instituto Elcano, el cual constata una disminución significativa del apoyo a la opción "continuista", es decir, dejar el Estado Autonómico como está, y un notable aumento de la opción centralista, que del 9 por ciento de hace dos años ha pasado al 21 por ciento.

Tanto es así que la encargada de presentar el muestreo, Carmen González Enríquez, investigadora principal del Instituto Elcano, ha dudado de que ahora pudiera salir adelante una reforma de la Constitución que diera más autogobierno a las autonomías, porque "no es eso lo que quieren los ciudadanos", sino más bien lo contrario, y no sólo a tenor de sus encuestas, sino también por las del CIS.

El informe presentado hoy -confeccionado a partir de un millar de entrevistas ente noviembre y diciembre de 2017, en el momento más álgido del conflicto catalán- ha incluido las mismas preguntas que el CIS hace sobre el modelo autonómico, que van desde el apoyo a un Estado que reconociese a las comunidades la posibilidad de independizarse hasta un Estado centralizado sin autonomías.

Según el Instituto Elcano, los que admiten el independentismo han bajado del 9 al 5 por ciento en dos años, los que abogan por dar más autonomía a las comunidades también han pasado del 20 al 15 por ciento, y quienes ven con buenos ojos mantener el "statu quo" actual pasan del 40 al 34 por ciento.

Bajan un punto, del 16 al 15 por ciento, los que piden menos autogobierno para las comunidades, y se disparan del 9 al 21 por ciento los centralistas, de manera que la tendencia centralizadora pasa del 25 al 36 por ciento, la que quiere dejar todo como está baja del 40 al 34 por ciento y la que reclama descentralizar disminuye del 29 al 23 por ciento.

Eso sí, los datos varían por comunidades, porque casi un tercio de los catalanes (el 32 por ciento) exige la posibilidad de la independencia, mientras que en el País Vasco este porcentaje desciende al 14 por ciento, al 4 en Andalucía y al 3 por ciento en Madrid.

También ha preguntado el Instituto Elcano sobre el futuro de Cataluña, que para un 79 por ciento seguirá formando parte de España y.

González Enríquez ha llamado la atención sobre el hecho de que ante esta pregunta un 61 por ciento de los encuestados de Cataluña admite que seguirá integrando España, lo cual prueba que la mayoría de los independentistas han asumido que no habrá independencia y se han convencido de que esta idea "era una utopía", ha afirmado, como era utópico que pudiera formar parte de la UE.

En este sentido, la investigadora ha atribuido a cómo la UE ha rechazado el intento secesionista el hecho de que el muestreo revele que el "europeísmo" de los españoles -definido por quienes prefieren aumentar las competencias de la Unión o continuar con las actuales- haya pasado en sólo un año del 57 por ciento al 70, mientras bajan al 21 por ciento lo que apuestan por devolver a los gobiernos nacionales las competencias ahora en manos europeas.

Además, ha apuntado que, al contrario de lo que ocurre en Europa, los más soberanistas nacionales son los que están más a la izquierda y los más europeístas los ubicados ideológicamente a la derecha.