Julian Assange, fundador de Wikileaks

Julian Assange, fundador de Wikileaks Reuters

Política EL GOLPE SEPARATISTA

Assange sigue atacando a España y amarga la visita del presidente de Ecuador

El fundador de Wikileaks hace oídos sordos a las advertencias de Ecuador. Lenín Moreno viajará a Madrid en los días previos al 21-D. 

Julian Assange no se ha dado por aludido sobre Cataluña. El fundador de Wikileaks sigue escribiendo mensajes contra España desde su cuenta de Twitter a pesar de que el Gobierno de Ecuador le ha advertido de que no lo haga. Assange reside como asilado político en la embajada ecuatoriana en Londres desde hace cinco años. Su actitud complica la visita a España del presidente de Ecuador, Lenín Moreno, prevista en los días previos al 21-D. 

Assange no frena. Mantiene el ritmo y el tono de sus mensajes a favor de la independencia de Cataluña y en contra del Gobierno español, al que acusa de todo tipo de tropelías. Moreno visitará España poco antes de las elecciones catalanas. Al presidente ecuatoriano le espera una gira, muy a su pesar, prácticamente marcada por la injerencia de Assange en la crisis catalana.

Mensajes inaceptables

El Ministerio de Exteriores había utilizado los cauces diplomáticos habituales para hacer llegar a Ecuador su malestar por algunos comentarios que considera inaceptables. Pero no ha querido dar más importancia a la decisión de Assange de hacer oídos sordos a las advertencias del país que le refugia. España considera que Assange es una figura suficientemente desacreditada. El Gobierno, como ya informó EL ESPAÑOL, sospecha que cobra del independentismo por sus servicios en las redes sociales.

La diplomacia española está agradecida a Ecuador por la nota oficial de su cancillería, publicada el pasado miércoles. Así lo publicó en su perfil de Twitter el secretario de Estado para Iberoamérica, Fernando García Casas. Las autoridades ecuatorianas no sólo se desmarcaron de Assange sino que además le recordaron su obligación de no interferir en sus relaciones diplomáticas

"El Ecuador reafirma su adhesión a los principios que rigen las relaciones entre todas las naciones, especialmente el respeto a la integridad territorial, soberanía e independencia de los Estados", dijo. "Las autoridades ecuatorianas han reiterado al señor Assange su obligación de no realizar declaraciones o actividades que pudieran afectar las relaciones internacionales del Ecuador, las mismas que deben ser preservadas, como sucede con España, país al que le unen invariables lazos históricos y culturales". 

Exteriores prevé que los encuentros de Moreno con Felipe VI y Mariano Rajoy transcurran en esa línea de la buena sintonía diplomática que mantienen los dos países. Moreno no se ha alineado con Venezuela, que ha mantenido un discurso más complaciente con el separatismo catalán. 

Un problema para Ecuador

Assange es casi un problema doméstico para Ecuador. El fundador de Wikileaks recibió asilo en la embajada ecuatoriana en Londres durante la presidencia de Rafael Correa. La agenda de Assange ha sido muy turbia, especialmente en los últimos dos años. A Assange se la ha vinculado con la propaganda rusa y se la ha acusado de interferir en la campaña electoral americana con la filtración de los correos de Hillary Clinton.

El apoyo que Assange recibió de Correa no es el mismo que le brinda el actual presidente Moreno. En mayo de este año, Moreno dijo que particularmente considera al fundador de Wikileaks "un hacker".

“El señor Assange es un hacker y es algo que nosotros rechazamos", dijo. "Respeto la condición en la que está en respeto a sus derechos humanos, pero también pido que él respete la condición en la que se encuentra”. Assange respondió al presidente ecuatoriano asegurando que era "periodista y editor".