Manifestación por la unidad de España celebrada el domingo 29 de octubre en Barcelona.

Manifestación por la unidad de España celebrada el domingo 29 de octubre en Barcelona. Toni Albir Efe

Política ELECCIONES EN CATALUÑA

Cs, PSC y PP fían su victoria a que el 21-D voten 300.000 abstencionistas

Los constitucionalistas ven posible el vuelco electoral: "Los independentistas son una fábrica de patriotas".

Todavía hay muchas incógnitas abiertas de cara a las elecciones autonómicas en Cataluña que Mariano Rajoy convocó para el 21 de diciembre. Pero ésta va a ser una batalla que se disputará a dos bandas: el bloque constitucionalista ve la ocasión histórica de imponerse al independentismo en un momento crucial. Tras aplicarse el artículo 155 de la Constitución que interviene la autonomía catalana, se espera en esas elecciones la mayor participación ciudadana de la historia. 

El sueño de los tres candidatos constitucionalistas, Inés Arrimadas (Cs), Miquel Iceta (PSC) y Xavier García Albiol (PP) es alcanzar juntos dos millones de votos, lo que les daría la mayoría absoluta en un Parlament donde las encuestas todavía vaticinan el triunfo de los independentistas. Para imponerse a los partidos secesionistas necesitan sumar 300.000 papeletas más a alguna de sus candidaturas. Un objetivo nada fácil.

Sin embargo, fuentes internas de estas formaciones se muestran optimistas. Sus encuestas internas dicen que es factible que la participación pase del 75% de los últimos comicios al 80%. Eso supondría que acudieran a la llamada a las urnas más de 300.000 votantes nuevos. Si en la campaña electoral PP, PSC y Cs consiguen movilizar a esa masa de catalanes no acostumbrados a ir a votar, "el vuelco electoral y la derrota del independentismo no es descabellada".

"Están muy motivados"

El hecho de que los independentistas pudieran confluir juntos bajo el paraguas de Junts pel Sí no sería significativo para inclinar la balanza, según las fuentes consultadas. Los constitucionalistas confían más en que haya un trasvase significativo de votos de "Junts pel Sí al PSC, por ejemplo".

Todavía queda por cuantificar cuántos afines al independentismo se sienten traicionados por la decisión de Carles Puigdemont de huir a Bruselas tras la aplicación del 155. O cómo afectará el encarcelamiento de Oriol Junqueras y varios ex consellers.

Varios expertos sostienen que la prisión de Junqueras puede movilizar voto separatista, pero no aumentarlo. No creen, dicen estos analistas, que se pueda superar el techo de los 2 millones de votos que sumaron Junts pel Sí y la CUP el 27-S. Además, si Santi Vila presenta una candidatura catalanista moderada alternativa al PDeCAT, el independentismo podría verse afectado. Más de 2.000 empresas se han marchado de Cataluña en este proceso. 

Al porcentaje de desencantados con el "circo" de los líderes del independentismo se sumarían los catalanes no independentistas que vieron perplejos desde sus casas cómo se realizaba la declaración unilateral de independencia. Según constatan las mismas fuentes, "el votante constitucionalista está muy motivado". El síntoma de que la mayoría silenciosa ha despertado lo ligan a lo que se vivió el domingo 29 en las calles de Barcelona, llenas a rebosar de banderas de España, tres semanas después de otra manifestación multitudinaria. "Los independentistas han conseguido multiplicar el número de patriotas", añaden.

Lista unitaria o no

El golpe de efecto de Rajoy, colocando las urnas el mismo día que intervino Cataluña, "ha supuesto un balón de oxígeno para aquellos que no salieron de sus casas el 1 de octubre y que vieron cómo se violaban todos sus derechos en el Parlament". Ahora tienen que convencerlos de lo necesario que es ir a votar el 21-D.

Para que los tres partidos constitucionalistas alcancen los 68 escaños que dan la mayoría absoluta, necesitan subir 12 escaños en relación a los últimos comicios. Es una meta muy complicada que sólo se puede alcanzar despertando al votante abstencionista. En las elecciones que se celebraron en Cataluña hace dos años, la abstención rozó los 1,2 millones de ciudadanos.

Cs, PSC y PP se presentarán por separado. Lo que todavía es una incógnita es cómo y quién representará a los partidos independentistas. Mientras Puigdemont llama a la lista unitaria, ERC se resiste. El plazo para inscribir coaliciones electorales finaliza el martes 7 de noviembre. "La convocatoria electoral les pilló con el pie cambiado, y eso también nos beneficia. Además, admitir unos comicios organizados desde Madrid no es compartido por todo su electorado", aseguran.