González y Rivera, el pasado miércoles en Madrid.

González y Rivera, el pasado miércoles en Madrid. Fernando Alvarado Efe

Política La tercera España

Rivera 'abraza' a González y Aznar cuando sus propios partidos los marginan

El líder de Ciudadanos es el único que se deja ver con los ex presidentes, que en el nuevo PSOE y en el PP no cuentan para nada.

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La búsqueda del centro tiene caminos insospechados. Albert Rivera ha encontrado otro relevante en imagen y mensaje. El presidente de Ciudadanos es el único de los principales líderes políticos que se deja ver en público tanto con Felipe González como con José María Aznar. Los ex presidentes, ninguneados por sus partidos, han encontrado en Rivera a uno de sus mejores apoyos. Quizá el único. A Rivera, que participa en estos eventos en representación de sus propias siglas y sin la necesidad de reivindicar nada, le permite reforzar la idea sobre la que edifica su proyecto: reunir lo mejor de la izquierda y la derecha.

Rivera coincidió esta semana con González en un acto para conmemorar el 50 aniversario de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. El próximo 8 de junio clausurará el máster del Instituto Atlántico de Aznar. El entorno del líder de Ciudadanos dice que la cercanía de los eventos y el momento político en el que se producen ha sido una casualidad. "Estas invitaciones se cursan con mucho tiempo de antelación a través de los gabinetes y Rivera está encantado de asistir siempre que puede", dicen.

La derrota de González

Pero la foto de Rivera con González y la que se producirá con Aznar dentro de unos días tienen su importancia. Los presidentes de PP y PSOE están relegados en sus partidos y no cuentan con ellos prácticamente para nada. Sin embargo, los dos siguen siendo referentes políticos para buena parte de la sociedad española.

La victoria de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE ha sido una gran derrota para el expresidente socialista, que no sólo se volcó con Susana Díaz sino que además desencadenó la caída de Sánchez en octubre del año pasado. González llegó a decir que el secretario general "no tenía cultura de partido" y que "desvariaba" durante la polémica entrevista que concedió a Jordi Évole.  

La soledad de González en el nuevo PSOE de Sánchez es comparable a la que vive Aznar en el PP. En los últimos meses, ha dejado la presidencia de honor y ha desvinculado Faes del partido. El distanciamiento de Aznar con Mariano Rajoy y Génova es tan evidente que ninguno de los dos se empeña demasiado en disimularlo.

Si hay un presidente con el que se ha identificado políticamente Rivera es Adolfo Suárez, pero nunca ha renegado ni de González ni de Aznar. El líder de Ciudadanos ha dicho reiteradamente que son presidentes que tuvieron "un proyecto de país". Y, a pesar de las diferencias políticas, que las hay, no ha tenido reparos en poner en valor los éxitos de sus gobiernos. "Rivera siempre ha defendido que en los últimos 40 años también se han hecho cosas bien y que no se puede romper lo que funciona", recuerdan desde su equipo.

Relación cordial

La relación personal de Rivera con González y Aznar es cordial. González ha alabado varias veces al presidente de Ciudadanos. El dirigente socialista dijo que el paso que dio Rivera para negociar la investidura de Rajoy fue "un gran acto de responsabilidad política". Los dos líderes han compartido también numerosos actos de apoyo a la oposición al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.

Las críticas a Maduro y la situación que se vive en Venezuela también ha sido nexo entre Rivera y Aznar, a los que unen otras cosas. Por ejemplo, la conferencia de clausura del Instituto Atlántico de Gobierno se titula Los retos del liberalismo y la Unión Europea, una materia en la que obviamente el presidente de Ciudadanos se siente cómodo.

Aznar ha acusado reiteradamente a Rajoy de estrellar el rumbo del PP y de fraccionar el espacio del centro derecha en España, que estaba unido hasta la irrupción de Ciudadanos por el ala liberal. En su reciente aparición en el programa de Bertín Osborne en Tele 5, el ex presidente dijo que Rivera es un líder político con "unas cualidades personales relevantes". "Sus decisiones le permitirán tener éxito o no tenerlo", aseguró.