Iglesias y Colau durante un mitin conjunto.

Iglesias y Colau durante un mitin conjunto.

Política CONSULTA A LAS BASES

Podemos Cataluña tensa su relación con Colau y obliga a Iglesias a mover ficha

El núcleo duro del secretario general insiste en que seguirán como “compañeros de viaje” de los 'comunes'.

Los 45.000 inscritos de Podemos en Cataluña han votado durante los últimos días para decidir si se suman a un nuevo partido político junto a los comunes de Ada Colau. Sea cual sea el resultado, que se conocerá el próximo lunes, esta consulta planteada por la dirección catalana de Podemos que encabeza Albano Dante Fachin ha agrietado las relaciones con sus potenciales socios de En Comú. Y ha dejado en el aire la construcción de famoso “nuevo sujeto político” catalán. Desde la dirección nacional de Podemos defienden la “autonomía” de su sucursal catalana y al mismo tiempo remarcan que seguirán como “compañeros de viaje” de Colau. Pablo Iglesias tendrá que involucrarse para pacificar las relaciones. 

La consulta a las bases convocada por Dante Fachin supone un desafío a Colau y los suyos. Desde hace meses Podemos, En Comú, ICV y EuiA han negociado en Cataluña la creación de una nueva coalición. Tras el entendimiento inicial que ya se daba por hecho, en las últimas semanas las negociaciones han encallado, como ya narró este diario.

Las negociaciones que encallan

Uno de los motivos de discusión es cuál tiene que ser el censo de votación de la nueva coalición: En Comú defiende que en las grandes decisiones puedan votar las 3.000 personas que se han inscrito en la web del nuevo “sujeto político”; y la dirección catalana de Podemos propone que sus 45.000 inscritos puedan tomar parte directamente en las votaciones relevantes.

Además, ha habido discusión para decidir cómo serán la Ejecutiva del nuevo partido, formada por unas 30 personas, y el Consejo Nacional del mismo, constituido por unos 120 miembros. La pretensión de los comunes que comanda Xavi Domènech es que se cree una "lista de consenso" para que no haya confrontación en el congreso fundacional de ese "nuevo sujeto político". En cambio, en Podemos prefieren huir de "una lógica de cuotas de partido", en palabras de su líder, el citado Dante Fachin.

La consulta que lo cambia todo

En este contexto, varias semanas atrás la dirección catalana de Podemos rompió la baraja con una consulta a sus propias bases, a sus 45.000 inscritos, para decidir si se suman a la coalición con En Comú. En concreto, los inscritos votan para decidir si las condiciones de un sistema proporcional con listas abiertas, la participación a través de la web del partido y el código ético son "imprescindibles" para integrarse en el nuevo espacio de los 'comunes'.

La dirección catalana de Podemos apuesta por votar que esas condiciones sí son imprescindibles y, por ello, no se puede seguir adelante con la coalición. Lo previsible es que las bases respalden esta tesis. En ese caso, Podemos Cataluña quedará fuera del “nuevo partido” al menos por ahora. En el caso de que los inscritos decidieran enmendar la plana a su dirección votando a favor de seguir con la coalición sin las citadas condiciones, Dante Fachin y sus compañeros de ejecutiva quedarían en un lugar muy complicado y podrían plantearse dejar sus puestos.

Iglesias espera su momento

Pase lo que pase, está por ver qué hará la dirección nacional de Podemos. Por ahora, tanto Irene Montero como Pablo Echenique han remarcado la “autonomía” de Podemos Cataluña para realizar esta consulta. Han negado que Dante Fachin tenga que dimitir si las bases votan en su contra. Y han insistido, eso sí, en que "pase lo que pase" e independientemente del resultado, seguirán siendo "compañeros de viaje en el espacio del cambio" con el resto de formaciones de ese nuevo partido político.

Lo único seguro, gane quien gane la consulta y haga lo que haga la dirección nacional, es que las relaciones entre los dirigentes de Podemos Cataluña y los comunes de Colau y Domènech serán difíciles de reconducir. Y esto supone un problema para Iglesias en uno de los territorios clave para su estrategia política. Casi con toda seguridad, el secretario general de Podemos, que por ahora ha sido prudente en este asunto, tendrá que implicarse para rehacer los puentes que se están dinamitando.