Iglesias, Cañamero, Errejón, Rita Maestre, Monedero, Irene Montero y  Miguel Urban. / foto: Moeh Atitar

Iglesias, Cañamero, Errejón, Rita Maestre, Monedero, Irene Montero y Miguel Urban. / foto: Moeh Atitar

Política TRAS VISTALEGRE 2

Iglesias vaciará de poder a Errejón y pedirá el fin de las corrientes internas de Podemos

Irene Montero tiene todas las papeletas para ser la nueva portavoz. Miguel Urbán entrará en la nueva ejecutiva. Los pretorianos del líder controlarán los puestos clave del partido. 

Alberto Lardiés

Este sábado 18 de febrero empieza la historia de un nuevo Podemos. El Consejo Ciudadano Estatal (CCE) se reúne en Madrid para designar la nueva ejecutiva y elegir a los nuevos portavoces parlamentarios. Pablo Iglesias impondrá sus cambios porque, tras su victoria en Vistalegre 2, tiene una holgada mayoría en el cónclave. El secretario general dejará sin poder a Íñigo Errejón, pedirá el final de las corrientes internas del partido morado con un mensaje de unidad y apostará por nuevas caras, entre las que destacan Irene Montero, principal favorita para ser la nueva portavoz en el Congreso de los Diputados, y Miguel Urbán, líder de Anticapitalistas que adquirirá más peso en la formación. 

El Consejo Ciudadano Estatal está formado por los 62 miembros elegidos por las bases en la segunda Asamblea Ciudadana, por los secretarios generales autonómicos -entre los que Iglesias también arrasa- y por varios miembros de los círculos. Algo más de 80 personas que decidirán en el Círculo de Bellas Artes el futuro de Podemos. Primero el secretario general hablará en abierto. Y después empezará una reunión a puerta cerrada donde se decidirá el rumbo del partido morado.

El futuro de Errejón en la nueva ejecutiva

Antes de Vistalegre 2, en el CCE había un reparto muy equilibrado de fuerzas, quizás con mayoría para Errejón. Tras la Asamblea Ciudadana, Iglesias dispone de una amplía ventaja para elegir a su antojo la hoja de ruta de Podemos. La primera gran duda que se despejará es el futuro de Errejón, hasta ahora secretario político y portavoz en el Congreso. Como adelantó EL ESPAÑOL el pasado lunes, Irene Montero, jefa de Gabinete de Iglesias, tiene todas las papeletas para ser elegida como nueva voz de Podemos en el Congreso

Todas las fuentes consultadas estos días dan por hecho, además, que Errejón perderá su puesto de número dos del partido morado en favor de su enemigo íntimo Pablo Echenique, quien fue el segundo más votado por las bases en Vistalegre 2. Es seguro que el CCE decidirá que ya no exista la Secretaría Política que dirigía Errejón y también es evidente que Echenique afianzará su poder, sea como secretario de Organización o en otro puesto. Probablemente Errejón acabe ocupando un puesto al frente de la Secretaría de Análisis Político y Social que antes dirigía la dimisionaria Carolina Bescansa

Entre diez y veinte personas... ¿Quiénes? 

Los estatutos propuestos por Iglesias y refrendados por las bases -es el documento organizativo Mandar obedeciendo- establecen que el Consejo Ciudadano tiene la que diseñar el Consejo de Coordinación (nombre de la ejecutiva que controla el partido en el día a día). Este nuevo Consejo de Coordinación estará formado por entre diez y veinte personas.

Como ya se ha dicho, desaparecerá la Secretaría Política. Se crearán Secretarías nuevas, como la de Igualdad, y se mantendrán otras, como la de Organización -donde seguirá Echenique o entrará Juanma del Olmo- o la de Relaciones Internacionales -en la que continuará el errejonista Pablo Bustinduy-.

Una de ellas, quizás de asuntos europeos, será para el líder de la corriente de Anticapitalistas, el eurodiputado y fundador de Podemos Miguel Urbán. Un hombre que ganará peso en la formación y que reclamará una estrategia política más combativa y rebelde para el partido morado. Otro hombre que refuerza su posición es Rafa Mayoral, secretario de Relaciones con la Sociedad Civil.

"Feminizar" y "el gobierno en la sombra"

De las diversas declaraciones que ha ido haciendo el propio Pablo Iglesias se deduce que la errejonista Rita Maestre, portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, también entrará en una ejecutiva de mayoría pablista. Otra de las líneas maestras de los cambios que propondrá Iglesias pasa por "feminizar Podemos". Algo que el líder del partido de los círculos quiere conseguir otorgando más visibilidad -sea en la ejecutiva o en las portavocías- a cuatro mujeres que iban en su lista: la citada Irene Montero, la diputada y periodista Noelia Vera, la escritora y diputada Sofía Castañón y la vicepresidenta cuarta del Congreso, Gloria Elizo

Errejón y los suyos saben que están en minoría y no son demasiado optimistas respecto a lo que suceda este sábado. El hasta ahora número dos y portavoz dejaba claro esta semana que, como ya decía en campaña, la nueva Ejecutiva debería ser equivalente al reparto de poder en el CCE. Habló de un reflejo que supondría un 40% de errejonistas en el Consejo de Coordinación. Un deseo que seguramente no se hará realidad. 

En paralelo a la elección del nuevo Consejo de Coordinación y a quiénes ejerzan las portavocías, Iglesias también creará, tal y como repitió insistentemente en la campaña interna, una suerte de "gobierno en la sombra" al estilo inglés. Es decir, un grupo de personas de su confianza que fiscalizarán al detalle la actuación de los ministros del Gobierno del PP. Ahí es casi seguro que el ex Jemad Julio Rodríguez se ocupará de los asuntos de Defensa, el fichaje Vincenç Navarro será el gurú en Economía y el exguardia civil Juan Antonio Delgado se dedicará a los asuntos de Interior. En suma, los pretorianos de Iglesias se hacen con el poder de Podemos.  

La "unidad sin corrientes" como rumbo 

Tanto en su intervención pública como en la de puerta cerrada Iglesias apelará una y otra vez a la "unidad" como "mandato de las bases" en Vistalegre 2. El eje del discurso del secretario general será construir esa "unidad" integrando a las diferentes sensibilidades del partido morado con la intención última de derrotar al PP en 2020.   

Integrar a los diferentes pero con un liderazgo fuerte y sin fisuras. Una "unidad sin corrientes". Tal y como pronosticó en el anterior Consejo Ciudadano, a mediados de diciembre, Iglesias quiere que se acaben los bloques y que esas corrientes -especialmente la de Errejón- dejen de operar "como un partido dentro del propio partido". Se trata de enterrar las dinámicas del enfrentamiento interno. Para el sector errejonista, esto se traduce en imponer la "uniformidad"

Todos en Podemos hablan de esa "unidad". Pero habrá que ver si es real o solo propaganda. Del reparto de poder interno que se decida este sábado y de si hay una purga posterior de afines a Errejón dependerá que Podemos se quede intacto o se parta en dos para siempre