Mariano Rajoy en la clausura del XVIII Congreso Nacional del PP.

Mariano Rajoy en la clausura del XVIII Congreso Nacional del PP. Pablo Cobos

Política CLAUSURA CONGRESO PP

Rajoy advierte al separatismo: "No es posible negociación alguna"

La secretaria general emplaza al PP a recuperar la "unidad del centroderecha español".

Ana I. Gracia Mariano Gasparet
Mariano Rajoy ha clausurado, arropado por su nuevo equipo, el XVIII Congreso Nacional del Partido Popular. El recién elegido presidente ha centrado su discurso en Cataluña y ha dejado claro que "no es posible negociación alguna con los secesionistas", aunque ha mantenido en pie la operación diálogo que encargó a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. "No vamos a comerciar sobre un proceso que conduce a la liquidación de la soberanía nacional, pero estamos dispuestos a dialogar". El proceso de secesión no es, a juicio del presidente, "una poda agradable hecha por una amable jardinera, sino que es una amputación terrible y dolorosa que no hay cirujano que salve". 

Rajoy: "Nos hemos reafirmado en nuestros valores"

Antes de entrar de lleno en el desafío catalán, uno de los asuntos de esta legislatura, Rajoy tuvo tiempo de reflexionar sobre el pasado y el futuro del partido. El presidente electo del PP tuvo palabras de "gratitud" para José María Aznar, el ex presidente de honor que por primera vez en treinta años ha faltado a un cónclave nacional del partido que fundó, y volvió a recordar, como lo hizo el viernes María Dolores de Cospedal, a la fallecida Rita Barberá. 
Mariano Rajoy mandó también un mensaje a sus adversarios políticos: no está dispuesto a que le hagan una enmienda a la totalidad a su legado, aunque mantiene tendida la mano para futuros acuerdos que permitan la gobernabilidad del país. "Queremos el diálogo para mejorar, no para ir a peor. Es básico no deshacer lo ya hecho; no desandar lo ya andado; no hacer la contrarreforma de la reforma que ha sido la causa de nuestro éxito". No lo entendería "nadie ni se entendería en Europa", añadió. 
Ante un plenario entregado a su presidente, el líder del PP se mostró optimista con respecto al futuro y se puso como objetivo conseguir que en el año 2020 haya 20 millones de españoles trabajando. "Hemos vuelto a recuperar nuestros horizontes, pero la tarea todavía es incompleta. Esa labor nunca se concluye". 

Cospedal: "Recuperar la unidad"

El partido del Gobierno se siente redivivo y advierte el futuro como una oportunidad. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, puso de manifiesto esta sensación, patente en todas las intervenciones del 18º Congreso, a lo largo de un discurso de hondo calado político en el que marcó claramente cuál debe ser la hoja de ruta de su partido: prepararse para las próximas elecciones municipales y autonómicas de 2019 -en sintonía con el mensaje de Rajoy de la víspera- y “no conformarse con mantener posiciones”, sino avanzar para formar “los gobiernos sensatos que la gente necesita”.

Con este objetivo, Cospedal animó a su partido a trabajar para volver a seducir a los votantes perdidos y “recuperar la unidad del centro derecha”, un reto que sólo puede interpretarse como un emplazamiento a sino fagocitar sí al menos impedir que Ciudadanos crezca y se haga fuerte. En este mismo sentido, la dirigente ‘popular’ recordó que si “en el Gobierno hay que entender y pactar”, la vocación del partido debe ser “mandar”.

Para volver a atraer a los votantes perdidos, Cospedal instó a dar las respuestas y la seguridad que la mayoría social necesita en un tiempo marcado por la incertidumbre porque “o damos las respuestas nosotros o las dará esa casta populista que lucha por la librar a la humanidad de esa plaga que es la prosperidad económica y el bienestar”. La alusión a Podemos, una constante en el 18º Congreso del PP, contrasta con el clamoroso ninguneo que los populares deparan al (todavía) primer partido de la oposición.

Los populismos

Además de alertar sobre el populismo de izquierdas, Cospedal advirtió sobre el independentismo, esos “otros -dijo- que quieren arruinar el futuro a ocho millones de catalanes”. La equiparación entre radicales de izquierdas y separatistas, como dos tendencias del populismo de nuevo cuño, también fue esgrimida con vehemencia el viernes en su discurso por el eurodiputado Esteban González Pons. Como garantía de éxito en sus retos políticos y electorales, Cospedal celebró el liderazgo de Rajoy y la unidad y cohesión del partido en torno al presidente.El mensaje de Cospedal partió de una reivindicación del liberalismo pese a los cambios profundos que ha experimentado el mundo desde las “grandes victorias” de los primeros 90.