Pablo Echenique, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón en el Consejo Ciudadano.

Pablo Echenique, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón en el Consejo Ciudadano. EFE

Política HACIA VISTALEGRE 2

Echenique contra Errejón, la otra gran batalla que se libra en Podemos

El número dos y el número tres del partido morado mantienen una relación tensa y difícil de resolver. 

Noticias relacionadas

En el camino hacia Vistalegre 2, la segunda Asamblea Ciudadana de Podemos, se vive una pugna entre el secretario general, Pablo Iglesias, y su número dos, Íñigo Errejón. Día sí y día también se habla de las corrientes pablista y errejonista. Los dos líderes cruzan acusaciones más o menos veladas. Y es casi una evidencia que habrá choque entre ellos porque sus propuestas (y hasta sus palabras) parecen antagónicas. De lo que no se habla tanto es de otra batalla, soterrada pero tan dura como la principal, que también se libra estos días en Podemos: la lucha entre el propio Errejón y Pablo Echenique, secretario de Organización y afín a Iglesias.  

La relación entre los actuales número dos y número tres de Podemos empezó tres años atrás. Echenique, científico del CSIC que había coqueteado con Ciudadanos, conoció a Pablo Iglesias y a Miguel Urbán cuando ambos acudieron a Zaragoza a presentar Podemos. Después, se enroló en el partido de los círculos y conoció a Errejón, otro de sus impulsores. No había mala relación, ni mucho menos, sin bien es cierto que Echenique se movía junto a los anticapitalistas del citado Urbán y Teresa Rodríguez, los más alejados a los postulados de Errejón. 

Enemigos en Vistalegre 1

El aragonés fue uno de los eurodiputados elegidos en las primeras elecciones a las que concurrió la formación morado. Tras ese éxito en las europeas, Podemos empezó a crecer. Y celebró, en octubre de 2014, su primera Asamblea Ciudadana, conocida como Vistalegre 1 por el lugar donde se celebró. Ahí cristalizó públicamente que Echenique y Errejón no compartían la hoja de ruta para el futuro del partido. 

Errejón era el ideólogo y, por ende, uno de los pesos pesados de la candidatura de Iglesias. Echenique lideraba otra lista junto a los anticapitalistas. El hoy secretario político de Podemos, siempre inseparable del líder, proponía organizar el partido de forma piramidal y jerárquica, creando la ya célebre "maquinaria de guerra electoral". El hoy secretario de Organización abogaba por un partido con tres líderes y con más poder de decisión para las bases. El resultado fue una victoria aplastante de Iglesias, Errejón y los suyos.

Parecía que para siempre, Echenique quedaba como el gran referente de los críticos con la dirección. La "maquinaria" errejonista funcionó durante casi dos años. La dirección tenía todo el poder y no le temblaba el pulso si había que laminar a sectores díscolos. El brazo ejecutor de Iglesias y Errejón era Sergio Pascual, secretario de Organización y gran amigo personal del secretario político.  

Sustituto de Sergio Pascual 

En esa relación está la clave de un enfrentamiento que, si bien, como se ha dicho, venía de antaño, se agravó sobremanera por un hecho que ha marcado un antes y un después en la historia de Podemos. Se trata, precisamente, de la destitución de Sergio Pascual como número tres del partido morado. Es sabido que Iglesias y Errejón nunca se han vuelto a llevar tan bien como antes de aquella decisión unilateral. 

El secretario general fue más allá y cambió las fichas del tablero con un movimiento táctico inesperado: la elección de Echenique como sustituto de Pascual. El líder de Podemos se aliaba con quien se enfrentó a él en Vistalegre 1 y más le criticó después. Errejón y sus afines encajaron peor que mal el golpe. Se veían traicionados por Iglesias y arrinconados por el nuevo mapa de fuerzas internas. 

La alianza con IU y la relación con los 'pablistas'

En estos meses, Echenique ha ido mejorando su relación con Iglesias casi al mismo ritmo que se ha ido marchitando el vínculo del segundo con Errejón. Sus apuestas estratégicas difieren. Buen ejemplo de ello es que el número dos siempre receló de la alianza electoral con IU para el 26-J. Una alianza que tejió precisamente Echenique

Además, por afinidad tanto ideológica como personal, el secretario de Organización y líder del partido en Aragón ha ido estrechando lazos con los pablistas de pata negra, como Irene Montero, Rafa Mayoral o Ramón Espinar. Justo quienes peor se llevan con los errejoners, término utilizado en clave interna por todos en la formación para referirse a Errejón y los suyos. 

Prueba de estas relaciones es lo que ocurrió entre pablistas y errejonistas durante la campaña previa a la consulta a las bases sobre el sistema de votación de Vistalegre 2. Precisamente Echenique es el autor de la fórmula que se impuso, "Desborda", un sistema al que Errejón y los suyos tachan de "mayoritario" y "pensado para acabar con las minorías". Antes de que los inscritos se pronunciasen, el número dos y el número tres de Podemos cruzaron no pocos mensajes envenenados.   

La campaña de Nochebuena: "Compa, así no"

En ese contexto, quizás el mejor botón de muestra del enfrentamiento larvado entre Errejón y Echenique fue la campaña de Nochebuena contra el secretario político. El secretario de Organización, con su "compa, así no", prendió la mecha de una crisis interna que agitó a la formación sobremanera en plenas Navidades.  

Durante las últimas semanas, la batalla entre Iglesias y Errejón ha ensombrecido y casi ocultado la mala relación entre los números dos y tres de Podemos. Pero la pugna sigue y, pase en lo que pase Vistalegre 2, no se antoja un final demasiado feliz. 

"¿Cláusula anti-Echenique?" 

El último choque en esta batalla larvada es que la propuesta organizativa de "Recuperar la ilusión", corriente de Errejón, incluye impedir que los líderes autonómicos como Echenique puedan ser miembros del Consejo de Coordinación, la dirección del partido morado.

Los pablistas, incluido el propio Iglesias, hablan de "cláusula anti-Echenique". Los errejonistas niegan la mayor y justifican esa propuesta como lógica consecuencia de la "limitación de cargos" y la "descentralización del poder" que todos los sectores quieren para el futuro.

Hay quienes consideran que Errejón pretende que, si gana su propuesta, Echenique, su gran enemigo interno, tenga que elegir entre "estar en Madrid o estar en Aragón" y si elige lo primero, deje el camino abierto a otros para liderar el partido en esa comunidad autónoma. En todo caso, eso llegará después. Antes, unos y otros se medirán en Vistalegre 2.