El almirante Juan Rodríguez Garat, este viernes en la redacción de EL ESPAÑOL.

El almirante Juan Rodríguez Garat, este viernes en la redacción de EL ESPAÑOL. Sara Fernández

España HABLANDO SOBRE ESPAÑA

Almirante Garat: "El Gobierno ocultó la intrusión naval en Ceuta con fines electorales. Allí debe haber un barco de guerra"

"La política de concesiones a Marruecos iniciada en 2022 no ha dado resultado y necesitan ocultarlo porque hoy los gobiernos no admiten errores"

"Si el Gobierno desoyó los avisos del asalto es porque pensó que su amigo, el Gobierno de Rabat, no iba a dar ese paso".

"Me asombra que un Gobierno como el de España pretenda que sean los jueces los que decidan si estamos siendo atacados".

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El almirante retirado Juan Rodríguez Garat califica los sucesos en Ceuta y la presencia de buques marroquíes en aguas españolas como una operación de "guerra híbrida" impulsada por Rabat.

Acusa al Gobierno de España de ocultar la intrusión naval marroquí con fines electorales para no admitir el fracaso de su política de concesiones iniciada en 2022.

Reclama la presencia naval estable de un barco de guerra y patrulleros españoles en Ceuta como medida de firmeza y respuesta disuasoria ante la vulneración de la soberanía nacional.

Asegura que el Ejecutivo disponía de informes suficientes de inteligencia sobre el asalto y critica que se trate la agresión únicamente como una crisis humanitaria o migratoria.

En la hoja de servicios del almirante Juan Rodríguez Garat (Ferrol, 1956) figuran 47 años en la Armada. Conoce bien los entresijos de la flota, en cuyos buques pasó embarcado los primeros 24 años de su carrera militar.

Tras pasar a la situación de retiro, el almirante se ha convertido en una de las voces más reconocidas en el ámbito de divulgación de la Defensa, de la seguridad nacional y de las Fuerzas Armadas.

Rodríguez Garat agradece que tras situaciones extraordinarias y complejas como la vivida en Ceuta, se dé voz a quienes han tenido responsabilidades en las Fuerzas Armadas

No duda en señalar a Marruecos de la invasión de la ciudad y de la intrusión de buques de Rabat en sus aguas, y califica de "guerra híbrida" la operación.

Y se muestra muy crítico con la gestión del Gobierno, al que acusa de permitir que Marruecos utilice Ceuta y Melilla como su "saco de boxeo".

Almirante Garat: "El Gobierno ocultó la intrusión naval en Ceuta con fines electorales. Allí debe haber un barco de guerra"

¿Qué importancia da a las incursiones de los buques de la Marina marroquí en aguas de Ceuta de forma simultánea a la invasión del 30 y 31 de julio?

Me sorprende que Marruecos entienda mejor el uso del poder naval que la propia España. Los barcos de guerra, además de ir a la guerra —cosa que hacen con muy poca frecuencia—, son peones en el tablero de la geoestrategia global. Ponen la bandera del país al que pertenecen y tienen ese derecho porque llevan dentro la soberanía del país, son extraterritoriales.

Marruecos ha entendido perfectamente que poner su bandera en este momento en las aguas de Ceuta, al mismo tiempo de lo que estaba ocurriendo en tierra, es importante para su política.

¿Es un gesto?

Es otra acción de guerra híbrida. Si esto que ha hecho Marruecos lo hubiera hecho hace un siglo, le habríamos llamado "diplomacia de cañoneras" y todos entenderíamos lo que significa. Ahora le llamamos "guerra híbrida" porque hay una diferencia: la diplomacia de cañoneras era algo abierto. Se mandaban cañoneras a Japón para que abriera sus puertos al comercio occidental.

Entonces, Marruecos asegura ahora a quien quiera oírle —aunque nadie nos lo creamos— que es una coincidencia. Y dice a través de sus medios oficiales que los barcos estaban allí por casualidad.

¿Usted considera que fue un movimiento deliberado?

Es parte de esa campaña híbrida en la que todas las manifestaciones de lo ocurrido a finales de julio y primeros de agosto apuntan al mismo sitio.

La entrada de 100.000 marroquíes que atravesaron la frontera delante de las fuerzas de seguridad marroquíes —obviamente instigado y promovido desde Rabat— y todo lo que está alrededor, en la mar con estos barcos y en el espacio político con las declaraciones de tres ministros reclamando la soberanía de Ceuta... todo es la misma campaña híbrida que tiene lugar en un espacio multidimensional: mar, tierra, el espacio cognitivo y el ciberespacio también.

Desde el punto de vista judicial parece que va a ser difícil de probar.

Déjeme que le diga una cosa: entre las muchas cosas que me asombran del mundo en que estamos viviendo, me asombra que al final un Gobierno como el de España pretenda que sean los jueces los que decidan si estamos siendo atacados. Esa es una responsabilidad política, no judicial.

Por poner un ejemplo parecido, cuando los rusos asesinaron a un desertor en Alicante, se puso también en manos del juez. Y como el juez no consiguió colaboración de Rusia para esclarecer lo ocurrido, aquello quedó sin que se presentaran cargos contra nadie.

Pero no son los jueces los que tienen que decir si España ha sido atacada o si ha sido vulnerada nuestra soberanía e integridad territorial. Esa es una decisión política.

El almirante responde las preguntas de EL ESPAÑOL.

El almirante responde las preguntas de EL ESPAÑOL. Sara Fernández

Si nuestros políticos no están en la política ni aspiran al poder para tomar las decisiones que corresponden con esa realidad, sinceramente no puedo entender para qué quieren ser presidentes del Gobierno.

Fuentes del Departamento de Seguridad Nacional y de los servicios de inteligencia consideran que el Gobierno no debía haber desclasificado documentos sobre el asalto a Ceuta porque es revelar información a nuestros adversarios. Pero una vez se decidió desclasificar, quedó fuera uno de los documentos importantes, el de la intrusión de buques marroquíes, que ya admite Moncloa. ¿A qué atribuye esa opacidad?

No debieron desclasificarse los documentos del servicio de inteligencia porque demuestran las capacidades del centro, no por otra razón. En cambio, la presencia de los buques marroquíes en aguas jurisdiccionales españolas, que no es un secreto y no revela nada de nuestras capacidades, tiene que hacerse público.

Tiene que hacerse público porque la primera obligación de un Gobierno que está siendo atacado es movilizar a la población. No es solo porque tenga que rendir cuentas al pueblo soberano, sino porque tiene que movilizarlo para hacer frente visiblemente a esa guerra híbrida.

La guerra híbrida requiere firmeza. Si no tienes el apoyo de tu pueblo, vas a perder. Es necesario movilizar a la población y la diplomacia: hay que protestar, llamar a consultas a nuestro embajador y exigir explicaciones al embajador marroquí públicamente.

Con esto no se revela ningún secreto militar. Sacando los papeles del CNI, sí. Solo les faltó poner el nombre de los espías, pero que nosotros tenemos barcos para estas cosas no es un secreto.

Por lo tanto...

Por lo tanto, el Gobierno tenía la obligación de haberlo hecho público. Si no lo ha hecho es porque pone por encima que esto afecte lo menos posible a sus posibilidades de ganar las siguientes elecciones. Lo que les importa no es defender a España, sino defender su sillón.

Para eso tienen que defender un relato que les permita obviar que la política de concesiones a Marruecos iniciada en 2022 como consecuencia del asalto de la valla de Ceuta en 2021, no ha dado resultado. Necesitan ocultarlo porque los gobiernos hoy día no admiten errores.

El Almirante retirado Rodríguez Garat, en la sede de EL ESPAÑOL.

El Almirante retirado Rodríguez Garat, en la sede de EL ESPAÑOL. Sara Fernández

Si lo que ocurre no responde a las intenciones de su política, modifican el relato, pero no la política ni reconocen el error. El Gobierno sólo defiende algo que ya se demostró equivocado: que tuvo razón cuando cambió de postura respecto al Sáhara.

Por su conocimiento y experiencia, ¿cree posible que se produzcan nuevas incursiones de buques de guerra de Marruecos en nuestras aguas?

Se están produciendo, es un hecho. Probablemente no irá otra vez la Mohammed VI, que es la fragata más grande que tienen, pero patrulleros marroquíes, sí. Esta viernes se publicó que un patrullero marroquí se mantuvo varias horas en aguas de Ceuta.

El Gobierno lo ha desmentido.

Sí, pero también es verdad que el Gobierno nos ha contado tantas historias que es difícil saber si dice la verdad.

Lo que he escuchado es que hay testigos que han visto esa embarcación. Y lo que sí me consta es que allí no hay un barco de guerra español mostrando la bandera donde tenía que estar.

Lo digo con dolor como exmilitar, exmarino y español: lo primero que tendría que haber ahí es un barco de guerra grande y poderoso atracado en el muelle de Ceuta y un par de patrulleros españoles en aguas de Ceuta en todo momento hasta que se resuelva la crisis.

Es decir, una presencia naval estable.

Utilizar las piezas que tenemos para cubrir el tablero, que es lo mínimo que se puede exigir en un conflicto como el que vivimos con Marruecos.

Que usted conozca, ¿ha incurrido Marruecos o alguno de sus buques en alguna agresión cibernética o táctica de ciberguerra mientras se producía la invasión de julio?

Que yo sepa, de ciberguerra, no. La misión de los barcos era básicamente mostrar la bandera y presencia. No es poco lo que se hace con eso y no es, como dice el Gobierno, ni una acción puntual ni algo normal entre amigos.

Yo he vivido situaciones parecidas con enemigos de España. Lo recuerdo cuando mandaba un patrullero siendo joven frente a un patrullero argelino en tiempos en que Argelia era un país hostil del Pacto de Varsovia donde se adiestraban comandos de ETA y disparaban a nuestros pesqueros.

He tenido que recoger muertos en nuestros pesqueros en esas circunstancias. También he estado en otras situaciones así con barcos de la Unión Soviética y rusos. Lo que nunca he tenido son enfrentamientos parecidos con barcos portugueses ni franceses.

No tiene sentido lo que dice el Gobierno y por eso no me fío cuando dicen que no ha habido ninguna patrullera marroquí.

Le preguntaba lo de la ciberguerra porque esas grandes fragatas tienen tecnología adecuada para inhibir su posición o generar perturbaciones de ondas en los dispositivos de las Fuerzas Armadas. ¿Le consta que haya ocurrido?

Lo de ocultar su posición sí, pero es algo que el derecho internacional permite y todos los barcos de guerra lo hacemos por rutina. Lo otro, interferir las comunicaciones, es bastante más complicado y no creo que esté al alcance de la fragata Mohammed VI poder hacer eso.

¿Qué margen de actuación tiene un comandante de la Armada cuando un buque militar extranjero entra en aguas españolas y desoye instrucciones? ¿Quién decide hasta dónde se puede llegar y cuándo emplear la fuerza?

Es una excelente pregunta. Los comandantes están entrenados para realizar hostigamiento en la mar empleando el reglamento para prevenir abordajes en beneficio propio, obligando al otro buque a cambiar de rumbo y maniobrar. Hacemos ejercicios sobre eso y no tiene dificultad ni provoca una guerra.

El almirante posa para EL ESPAÑOL.

El almirante posa para EL ESPAÑOL. Sara Fernández

Si se quisiera expulsar por la fuerza a un buque militar, el siguiente paso serían las advertencias. La sociedad no lo sabe, pero una advertencia de uso de la fuerza ya constituye uso de la fuerza. Para ello se requiere que esté previsto en las reglas de enfrentamiento del barco o contar con la autorización del mando en tierra.

El mando en tierra de la Armada tendría que conseguir la orden política que se lo permitiera. La decisión de efectuar un disparo de aviso por la proa de un buque marroquí tendría que llegar a la cumbre del Ministerio de Defensa y probablemente a la Presidencia del Gobierno a través de los mandos de la Armada.

Este jueves, en el IV Foro Económico Español en Ceuta, el general Miguel Ángel Ballesteros proponía declarar el estado de excepción para devolver fácilmente a las personas que entraron ilegalmente. ¿Cómo se resuelve la situación en Ceuta?

Es complicado porque el estado de excepción depende del Gobierno y el Gobierno no reconoce que esto es un ataque híbrido, sino que lo presenta como una crisis migratoria. Al enfocarlo como problema humanitario, las consideraciones humanitarias tienen preferencia.

El planteamiento está desenfocado: evidentemente, hay un problema humanitario resultado de un ataque híbrido, pero no derivado de una crisis migratoria autogenerada.

Habría que haber declarado el estado de excepción y tomado las medidas propuestas por la oposición y Europa, pero es una prerrogativa del Gobierno con el Congreso y no lo ha hecho. La cosa no tiene mucha solución.

Agentes en la frontera aseguran que la seguridad se sigue fiando a Marruecos y que los efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil siguen siendo los mismos dos meses después, sin mejoras en las barreras marítimas. ¿Por qué no se ha reaccionado?

Esa pregunta habría que hacérsela al Gobierno. Reaccionar significaría reconocer que se han equivocado o mentido al decir que era una crisis migratoria.

Para hacer frente a un problema hay que reconocer que uno tiene un problema. Y el Gobierno no quiere. Se resiste. Esto se presenta como un suceso imprevisible, como un tsunami o un huracán, para defender la infalibilidad del presidente del Gobierno.

¿Qué refuerzos serían necesarios para evitar otro episodio parecido?

Hacen falta refuerzos sobre el terreno: obras de fortificación en la frontera, despliegue de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y apoyo militar. Pero los militares sabemos que ninguna barrera es infranqueable si no se dispara, y no se va a disparar a gente desarmada.

Hay que actuar en otros frentes: quitar la esperanza a quienes entran de que obtendrán papeles y nacionalidad, cambiar las leyes de extranjería.

Queda un frente más, que es el frente político. Esto no es solo migración: es guerra híbrida. Hay que dejarle claro al Gobierno de Marruecos que España no va a ceder. Si ven que el chantaje no funciona y les genera costes diplomáticos, dejarán de intentarlo. Pero cómo vamos a tener firmeza si ni siquiera reconocemos que estamos siendo atacados.

Hace tres años un exmiembro del CNI desvelaba aquí el "Plan Marruecos 2030" para la anexión de Ceuta y Melilla mediante entradas masivas de más de 20.000 personas. Releyéndolo resulta profético, señalaba lo que tal cual ha ocurrido ahora. ¿Por qué no se toman en serio las advertencias de inteligencia?

No se toman medidas porque se ha apostado por una política de cesiones que no da resultado y no se quiere reconocer.

Además, Marruecos utiliza el concepto del "Gran Marruecos" para cohesionar a su sociedad y ocultar sus graves problemas socioeconómicos internos culpando a un enemigo exterior. Con esa idea consigue movilizar a la sociedad. Lo que nuestro Gobierno no hace, para Marruecos es una rutina.

La prioridad absoluta de Marruecos es el Sáhara. Le siguen la frontera con Argelia y la amenaza yihadista en el Sahel. Ceuta y Melilla son su última prioridad porque saben, en el fondo, que no tienen posibilidades reales de quedárselas. La ONU ya rechazó sus argumentos en los años 70.

Ceuta y Melilla son fronteras reconocidas por la Unión Europea. Marruecos no puede recurrir a una guerra convencional como Putin porque no tiene armas nucleares, derecho de veto en la ONU, ni independencia energética o militar para iniciar una guerra. Solo le queda el pataleo.

Tienen el apoyo de potencias como Estados Unidos e Israel.

Hay que valorarlo en su justa medida. Estados Unidos tiene aliados en el mundo y tiene peones. España es un aliado de Estados Unidos a través de la Alianza Atlántica. Acaba de llegar su sexto destructor a la base de Rota. Trump no va a dejar la OTAN. Marruecos no es aliado de Estados Unidos, es solo un peón.

Tampoco Israel intervendría militarmente por Marruecos. Marruecos no busca una guerra convencional, sino usar una guerra híbrida que no tiene como objetivo quedarse con Ceuta o Melilla, sino castigar al Gobierno español en nuestro flanco vulnerable por diversas acciones diplomáticas a favor de los saharauis o de Argelia. Ceuta y Melilla son el flanco vulnerable.

Un saco de boxeo.

Exactamente, un saco de boxeo es una buena expresión para definirlo. Le da una patada a Ceuta para que llegue al Gobierno de España. Necesitan y exigen que España se ponga a su lado frente a Argelia. Si no cedemos, nos castigan con migración, desinformación, aduanas y espionaje. Hay que responder con firmeza.

El presidente afirmó que ningún servicio de inteligencia avisó de la envergadura de los hechos. ¿Fueron suficientes los avisos?

Fueron sobrados. Los servicios identifican riesgos, pero no pueden adivinar si el líder político dará la orden. Había informes sobrados de que se estaba gestando un asalto de enormes dimensiones. Por las redes sociales involucradas se sabía.

Yo creo que si el Gobierno desoyó los avisos es porque pensó que su amigo, el Gobierno de Rabat, iba a decir a los marroquíes que no. Lo que sorprendió al presidente fue que Rabat dejara pasar a la gente. Aquello le sorprendió. Su primera reacción fue la correcta: "Han violado nuestra integridad territorial". Luego empezó a negarlo todo.

¿En qué situación queda el prestigio de los servicios de inteligencia tras estas manifestaciones del presidente sobre los avisos que dieron o dejaron de dar?

Cito al diario El País: el 90% de los españoles no cree la versión del Gobierno y sabe que Marruecos es responsable.

Que el Gobierno trate de desprestigiar al CNI es irrelevante. Todo el mundo sabe que el relato del Gobierno sobre este asunto es falso. El relato solo le da una coartada política desviar la atención hacia una crisis humanitaria de lo que fue más un ataque híbrido. Las dos cosas son ciertas, pero el Gobierno trata de disimular que una cosa es consecuencia de la otra.

El almirante estuvo 47 años en la Armada.

El almirante estuvo 47 años en la Armada. Sara Fernández

¿Qué opina de que en Ceuta se obligue a patrullar a militares con un solo fusil por cada cuatro soldados?

Qué quiere que le diga... Es ridículo. En emergencias civiles no se llevan armas y en misiones internacionales sí, con reglas de enfrentamiento. En Ceuta, el Gobierno, para favorecer su relato, confunde lo que está pasando.

En Ceuta había muchos miles, no sabemos cuántos todavía. Había gente muy normal, engañada por la propaganda, pero también agentes marroquíes, delincuentes... De todo. Ante entradas masivas con elementos delictivos infiltrados, restringir las armas anula el efecto disuasorio del Ejército.

¿Está España preparada para evitar que Marruecos utilice la inmigración como instrumento de presión?

Este Gobierno no. En las elecciones del 29 de noviembre será decisión de los españoles qué política hay que tener. Deberían tener en cuenta qué política creen que tenemos que tener con Marruecos.

¿Es Marruecos la mayor amenaza militar de España?

No la mayor amenaza militar, ni siquiera es una amenaza militar grave. Se saben muy inferiores militarmente. Hay países que nos amenazan con armas nucleares. Como amenaza militar, la de Rusia es mucho más grave.

Aunque aumentaron su presupuesto en Defensa, Marruecos gasta menos de la mitad que España. No obstante, España debe actualizar sus Fuerzas Armadas con misiles de largo alcance y sistemas contra misiles balísticos ante posibles escenarios de inestabilidad futura.

¿Respaldaría la OTAN a España ante este tipo de agresiones?

España debería activar el Artículo 4 para consultas. Un conflicto armado por Melilla involucraría territorio peninsular protegido por el Artículo 5.