Miles de jóvenes marroquíes entrando en Ceuta el pasado 31 de julio.

Miles de jóvenes marroquíes entrando en Ceuta el pasado 31 de julio. Reduan Dris EFE

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Ni Policía ni Guardia Civil detectaron maniobras en las redes de las inteligencias rusa e israelí previas al asalto de Ceuta

Especialistas en ciberamenazas y ciberterrorismo aseguran que no les consta actividad anormal vinculada a Moscú o Jerusalén "este verano".

Más información: La Policía informa a la juez que la invasión de Ceuta fue guiada por gendarmes marroquíes a las órdenes de agentes de paisano con un fin distinto al migratorio.

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Las claves

Las claves

Policía Nacional y Guardia Civil no detectaron movimientos atribuibles a Rusia o Israel en redes sociales previos al asalto masivo de inmigrantes en Ceuta.

Fuentes de ciberseguridad descartan actividad anormal de actores estatales rusos o israelíes que favorecieran la crisis migratoria, pese a las acusaciones de Pedro Sánchez.

Informes policiales apuntan a la organización del asalto por parte de fuerzas de seguridad marroquíes, que habrían coordinado la entrada masiva desde su territorio.

La Comisión Europea y el Servicio Europeo de Acción Exterior tampoco hallaron pruebas de injerencia extranjera relevante, más allá de la amplificación de contenidos por algunas cuentas.

Los especialistas de la Policía Nacional y la Guardia Civil no detectaron movimientos atribuibles a Rusia o Israel en redes sociales que impulsaran o incentivasen la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio.

Fuentes del ámbito de la ciberseguridad, las ciberamenazas y el ciberterrorismo consultadas por EL ESPAÑOL aseguran que no les consta ninguna "actividad anormal" que permita sostener que redes vinculadas a estos dos países actuaran para desestabilizar la ciudad, provocar el caos o favorecer la crisis migratoria, como ha asegurado Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno señaló este lunes que "Rusia, Israel y una Internacional ultraderechista" difundieron "bulos y desinformación" que se difundieron en redes. Sánchez sostuvo que esas campañas contribuyeron a generar la situación que terminó con el asalto masivo de entre 70.000 y 80.000 personas desde Marruecos.

Sin embargo, mandos de la Policía Nacional dedicados a la lucha contra las amenazas en internet de actores estatales aseguran que no existe información que permita confirmar esa supuesta actuación rusa o israelí: "No nos consta".

La misma respuesta llega desde la Jefatura de Información de la Guardia Civil. Fuentes consultadas por este diario revelan que, dentro de ese ámbito, no se ha observado "nada especial" que permita relacionar la crisis con una actuación de Moscú o Jerusalén.

Preguntadas específicamente por si hubo movimientos en redes antes de la entrada masiva de inmigrantes, señalan que "no se ha visto actividad anormal este verano" en el ámbito de las ciberamenazas o esa desinformación por parte de actores al servicio de esos Estados.

Al plantear expresamente la acusación formulada por Sánchez, los especialistas señalan la vaguedad y la "inconcreción" de las afirmaciones del presidente.

Antes o después

La diferencia entre ambas versiones es especialmente relevante porque Sánchez no se limitó a hablar de una posible actividad posterior a la crisis.

El presidente vinculó a redes relacionadas con Rusia e Israel con la difusión de información falsa durante el episodio migratorio y antes del asalto masivo, presentando esas campañas como parte del contexto que favoreció la crisis.

El Gobierno ha defendido después que las afirmaciones de Sánchez se sustentan en informes europeos.

La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, remitió este martes a un análisis de la Comisión Europea según el cual una "internacional ultra", con presencia digital en países como Rusia e Israel, habría amplificado los acontecimientos de Ceuta con el objetivo de fragmentar y polarizar. Un extremo también desmentido, horas más tarde por la Comisión Europea.

En su informe sobre Ceuta, el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) detectó efectivamente una campaña de desinformación patrocinada por Rusia, aunque no una operación similar de Israel más allá de la actividad de cuentas puntuales.

Sin embargo, descarta que esta injerencia fuera el detonante de la avalancha migratoria.

Así, las fuentes policiales consultadas por EL ESPAÑOL establecen una diferencia fundamental entre que determinadas cuentas o redes hayan amplificado contenidos sobre Ceuta y que exista una operación atribuible a los servicios de inteligencia de Rusia o Israel destinada a provocar la crisis.

La Guardia Civil, además, señala que lo único destacable que ha observado este verano en su ámbito cibernético es el caso de Jabaroot, el grupo de hackers que ha desafiado a la inteligencia marroquí revelando un amplio listado de sus supuestos espías.

Las acusaciones de Sánchez también han sido desmentidas por Rusia e Israel, que han rechazado públicamente cualquier implicación en la crisis. Moscú ha exigido al Gobierno español que presente pruebas de su supuesta intervención, mientras Israel ha calificado las acusaciones de "falsas".

Organizado por Marruecos

Entretanto, el Gobierno ha respaldado y defendido a Marruecos, pese a los sólidos indicios de que sus fuerzas de seguridad favorecieron u orquestaron el asalto, tal como ha desvelado EL ESPAÑOL.

Según el primer informe elaborado por la Policía Nacional para la jueza de la Audiencia Nacional Ana María Tardón, que instruye la causa, los gendarmes marroquíes organizaron "por oleadas" la llegada de miles de personas aquel día.

Los indicios y elementos recopilados por la Comisaría General de Extranjería y Fronteras apuntan "a la utilización o puesta a disposición de medios y capacidades propios de una estructura estatal desde territorio marroquí".

Es decir, la explicación de lo ocurrido se aleja del fenómeno de la inmigración irregular organizada por mafias y se aproxima a un escenario en el que existen elementos compatibles con la intervención, facilitación o tolerancia activa de estructuras vinculadas a un Estado. En este caso, Marruecos.

Tal y como reveló este diario el pasado 2 de agosto, tres días después de la entrada masiva, la Guardia Civil detectó a través del sistema de cámaras desplegado en la frontera de Ceuta la presencia de agentes del servicio de información de Marruecos infiltrados entre los grupos de inmigrantes.

Estos agentes fueron localizados durante el seguimiento realizado en tiempo real mediante el puntero sistema de videovigilancia que controla el perímetro fronterizo.

Las fuentes consultadas explican que los sistemas de vigilancia instalados en la frontera permiten realizar un seguimiento continuo de los movimientos que se producen tanto en las inmediaciones del vallado como en las zonas de acceso a la ciudad autónoma.