Decenas de miles de personas se congregan en Palma de Mallorca para protestar por el turismo en la isla.

Decenas de miles de personas se congregan en Palma de Mallorca para protestar por el turismo en la isla. Miquel A. Borràs EFE

España

"No caben más turistas": Mallorca pide que se limiten los visitantes a la isla en una multitudinaria manifestación

Los organizadores de la marcha han exigido a los responsables políticos que "tomen nota" de los problemas de la isla antes de las elecciones.

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Las claves

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Decenas de miles de personas se manifestaron en Palma de Mallorca para exigir límites al número de turistas en la isla.

Los organizadores denuncian la crisis de vivienda, con más de 105.000 viviendas destinadas a uso turístico y alquileres elevados.

La plataforma 'Menys turisme, més vida' pide el decrecimiento turístico como única solución para preservar la calidad de vida y los servicios públicos.

Mallorca recibe 19,1 millones de turistas al año, una cifra muy superior a su población residente, lo que genera problemas de convivencia y transformación del tejido social.

Decenas de miles de personas —25.000 según la Policía Nacional y 70.000 según los organizadores— han salido a las calles de Palma de Mallorca este domingo para protestar por uno de los grandes problemas en la isla: el turismo.

Los vecinos de la isla han marchado para pedir a las instituciones locales, autonómicas y estatales un "ineludible" decrecimiento del número de visitantes en un territorio en el que "no caben más turistas".

Así lo expresaba el manifiesto de la protesta, convocada por los miembros de la plataforma Menys turisme, més vida —Menos turismo, más vida—, que han contado con el apoyo de 145 entidades de la isla.

Durante esta misma lectura también han exigido a los responsables políticos que "tomen nota" de los problemas de la isla en el último verano antes del ciclo electoral de 2027 que, por otro lado, ya parece haber empezado.

"La turistificación invadió nuestras costas, después nuestros pueblos y nuestras ciudades, y actualmente está ocupando nuestras casas. En una situación de crisis de vivienda sin precedentes, más de 105.000 viviendas en Mallorca se destinan a uso turístico, legal o ilegal", han subrayado los organizadores.

Durante la marcha, que ha empezado pasadas las 19:00 horas desde la plaza de España de Palma hasta Ses Voltes, se han escuchado cánticos como "Mires donde mires, todo son guiris", "Tourist go home", "Se defiende, Mallorca no se vende" o "Fuera cruceros de nuestras islas".

Las banderas de Mallorca y carteles contra la turistificación también han sido habituales durante el recorrido, con mensajes como "Se vende, Illes Balears", "Yo no estoy de puta madre en verano", "Aforo completo", "No somos vuestro Monopoly" o "Añoro Mallorca".

La Policía Nacional ha cargado contra algunos manifestantes tras la marcha en una intervención que ha causado lesiones atendidas por los servicios sanitarios a ocho personas, dos de las cuales han sido trasladadas a un centro hospitalario con heridas leves.

Uno de los heridos ha sido un fotógrafo que ha recibido un golpe en la cabeza por parte de un policía, según recogen varios vídeos.

Ni la Delegación del Gobierno ni la Policía Nacional habían confirmado a medianoche si se llevado a cabo producido detenciones durante los incidentes.

"El decrecimiento turístico como solución"

Ante todos estos problemas, los organizadores han asegurado que solo aceptarán "el decrecimiento turístico como solución".

En Mallorca "no caben más coches, no caben más hoteles, no caben más alquileres turísticos, no caben más franquicias de café, comida rápida o tartas de queso y no caben más turistas", han expresado.

La plataforma también ha criticado al Govern del PP por presumir de políticas "de contención turística" y de "diálogo social".

"Exigimos que dejen de ignorar las demandas y establezcan límites claros que pongan las necesidades de la ciudadanía por delante", han denunciado los organizadores.

Asimismo, han asegurado que el "decrecimiento turístico es ya una condición ineludible" para garantizar "servicios públicos dignos y ajustados a las necesidades de la población, la supervivencia de la lengua y cultura propias, vivienda para vivir y no para especular, menos desahucios, menos racismo y mejores condiciones laborales".

Una situación insostenible

Precisamente, los datos corroboran la magnitud del problema. En 2025, Baleares recibió 19,1 millones de turistas —un incremento del 1,8% respecto al año anterior—, frente a una población de apenas 1,25 millones de habitantes.

Si se hacen tan solo unos pocos cálculos, se puede comprobar que esto supone una ratio de aproximadamente 15,3 turistas por cada residente.

Con esta situación, mientras que el alquiler turístico sigue en auge en la isla —en los últimos ocho años se han creado unas 115.000 plazas turísticas— los vecinos de Mallorca sufren las consecuencias de la falta de viviendas suficientes y de sus elevados precios.

La media de los alquileres es de 1.678 euros al mes, según el Observatorio del Alquiler, impulsado por la Fundación Alquiler Seguro. Por contraste, el salario medio es de unos 39.900 euros al año, por lo que muchos tienen que dedicar más de la mitad de su sueldo a la vivienda o abandonar sus barrios.

Ha sucedido en barrios como La Calatrava y Sa Gerreria, que han perdido población residente de forma sostenida durante la última década mientras los pisos turísticos se multiplicaban. A la vez, el alquiler subió un 47% entre 2019 y 2024, según Idealista.

Con ello, la población residente se va y los que llegan son turistas. La consecuencia, más allá del precio, es una transformación que altera el tejido de la isla. Las tiendas de barrio ceden paso a restaurantes y servicios para visitantes. Las calles se llenan de ruido y aglomeraciones. Los vecinos de toda la vida pasan a ser personas que rotan cada semana.