Las dos Fridas-

Las dos Fridas- Tomás Serrano

España

Ayuso retrata a Sheinbaum: lleva a México "concordia y mestizaje" y la amiga de Sánchez responde con "matones y odio"

El historiador Juan Miguel Zunzunegui asegura que la presidenta mexicana ha utilizado "toda la maquinaria del Estado" para atacarla.

Fuentes del entorno de Ayuso afirman que Xcaret, organizadora de los Platino, sufrió presiones de la gobernadora de Quintana Roo.

Más información: Sheinbaum coacciona a Ayuso hasta obligarla a irse de México por defender el legado español y Óscar López lo justifica.

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Las claves

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El viaje de Isabel Díaz Ayuso a México desató una crisis política tras el veto de Claudia Sheinbaum, quien presionó para impedir su participación en los Premios Platino.

El gobierno mexicano justificó la retirada de la invitación para evitar que el evento fuera usado políticamente, mientras el entorno de Ayuso señala intervención directa de la gobernadora de Quintana Roo.

Durante su estancia, Ayuso fue objeto de abucheos y escraches por parte de grupos afines a Morena, especialmente tras su participación en actos que reivindicaban el mestizaje y figuras históricas españolas.

En España, el Gobierno evitó respaldar a Ayuso y miembros del PSOE criticaron el viaje, acusándola de buscar protagonismo y de utilizar recursos públicos sin utilidad institucional real.

El viaje a México de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha desatado una tormenta política en el gobierno de Claudia Sheinbaum.

Por momentos, la madrileña actuó de forma involuntaria como el ángel exterminador de la película de Luis Buñuel, cuya presencia invisible ayudaba a exponer los comportamientos destructivos de una élite local encerrada en una cárcel psicológica de argumentarios y obcecaciones.

En este caso, las de perseguir y atacar a cualquiera que reivindique el mestizaje y no pida perdón por el "agravio histórico" de la conquista.

Ni siquiera los acercamientos de Felipe VI, quien en marzo reconoció que España "cometió abusos", sirvieron para mitigar la ofensiva de la líder de Morena.

El gobierno mexicano se revolvió contra la agenda de Ayuso, que incluyó misas, homenajes a Hernán Cortés y a la Malinche, actos académicos y reuniones con empresarios e inversores para estrechar las relaciones comerciales con la capital, principal objetivo del viaje.

Isabel Díaz Ayuso, durante un encuentro con estudiantes en Universidad de la Libertad en Ciudad de México.

Isabel Díaz Ayuso, durante un encuentro con estudiantes en Universidad de la Libertad en Ciudad de México. Efe

El ataque fue tan obstinado que el gobierno mexicano llegó a amenazar al organizador de los premios Platino del Cine Iberoamericano, Grupo Xcaret, con cerrar el complejo donde se celebraba la gala si la presidenta madrileña acudía el sábado.

Xcaret trató de desmentirlo en un comunicado, y argumentó que le retiró la invitación a Ayuso "para prevenir que el evento fuera utilizado como plataforma política".

Sin embargo, fuentes del entorno de la presidenta de la CAM insisten a EL ESPAÑOL en que fue la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, la que llamó directamente al Grupo por indicación del gobierno de Sheinbaum.

"Se lo comunicó por orden de la presidenta: si participaba en la entrega de premios, sería suspendida".

Guion de la gala de los Premios Platino donde figura que Ayuso iba a subir este sábado al escenario.

Guion de la gala de los Premios Platino donde figura que Ayuso iba a subir este sábado al escenario. EL ESPAÑOL

En respuesta, Xcaret contactó a última hora con el equipo de Ayuso, cuando ella ya estaba subida a un avión a punto de despegar y no podía dar marcha atrás.

Aún teniendo el viaje organizado desde el 29 de enero, la madrileña se vio sin hotel, sin poder dar el discurso que tenía preparado y con el acecho de la inseguridad en cada uno de sus movimientos.

"Si se lo hubieran comunicado media hora antes, ni habría ido a Cancún".

Pese a que los Platino estaban copatrocinados por la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento y que en ediciones pasadas, como la de 2024, la presencia de Ayuso no generó malestar, la presidenta se vio forzada a cancelar su agenda.

Tras este veto ideológico hay una combinación de factores. Por un lado, según esas mismas fuentes, se trata de una estrategia calculada por Pedro Sánchez, que busca limar asperezas con Sheinbaum a la par que dinamitar la credibilidad de Ayuso.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, participa durante una rueda de prensa en Palacio Nacional de la Ciudad de México (México).

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, participa durante una rueda de prensa en Palacio Nacional de la Ciudad de México (México). EFE

Por otro, es una represalia del propio ejecutivo mexicano por el malestar que generó Ayuso al contraprogramar con María Corina Machado una concentración en la Puerta del Sol mientras se celebraba la IV Reunión en Defensa de la Democracia en Barcelona.

Un encuentro al que acudieron, entre otras figuras de la izquierda latinoamericana, Lula da Silva, Gustavo Petro y la propia Sheinbaum.

La imagen, simbólica y de gran calado, enfrentaba dos modelos políticos antagónicos.

Zunzunegui: "Es una respuesta fascista"

El veto a Ayuso en los Platino fue el colofón de una semana de escraches, de abucheos y de ataques directos orquestados por Sheinbaum.

Esta calificó de "ignorante" y de "adoradora" de Hernán Cortés a la presidenta de la Comunidad de Madrid por participar, junto al historiador Juan Miguel Zunzunegui y Nacho Cano, en un acto en defensa de las figuras del conquistador extremeño, de Isabel la Católica y de la Malinche.

El historiador y divulgador Zunzunegui, que coincidió con Ayuso en dicho evento, Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México: Malinche y Cortés, asegura a EL ESPAÑOL que lo único que se dijo fue que "México era hispano, mestizo y cristiano".

La cita, organizada por la productora de Cano, escoció a las élites de izquierda del país, no tanto por la presencia de la madrileña sino por el presunto blanqueo a la colonización española.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una intervención de su viaje a México.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una intervención de su viaje a México. Efe

Irritó especialmente porque ya se iba celebrar en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México pero la Iglesia decidió dar un paso atrás en el último momento escudándose en que "la Eucaristía no es un acto simbólico para exaltar personas o hechos históricos" y en que la productora de Cano no había logrado obtener los permisos necesarios para grabar en el interior del templo.

Minutos antes de cancelarse, varios grupos de manifestantes se habían reunido frente a la catedral para denunciar los "crímenes de lesa humanidad" cometidos contra los indígenas.

Así, con apenas un par de horas de margen, Ayuso se vio forzada a cambiar de escenario y a trasladarse al Frontón de México, sede de la producción Malinche.

"Ojalá algún día, más pronto que tarde, haya muchos más eventos como éste", dijo la madrileña en su discurso. "Que se celebren en todos los rincones de España y de México y del resto de Hispanoamérica y que nunca tengan que ser cambiados de sitio. Que nunca la libertad pida perdón por ser libertad".

Claudia Sheinbaum, al ver que no se había conseguido desarticular el encuentro, cargó contra sus participantes en una de sus homilías diarias.

"A quienes reviven la conquista como salvación les decimos: están destinados a la derrota. A quienes creen que el pueblo es tonto, están destinados a la derrota. Quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades están destinados a la derrota".

Y añadió: "Hay una alianza de la derecha internacional con la derecha mexicana. Su objetivo es minar a la presidenta [es decir, a ella misma]. ¿Para qué viene [Ayuso]? Porque piensan que les va a dar legitimidad. ¿Cómo les va a dar legitimidad una persona que adora a Hernán Cortés? Están medio trasnochados".

Unas declaraciones que van en la línea de las que hizo en Barcelona: "La derecha es el odio. La derecha es la discriminación. La derecha es el clasismo, el racismo. La derecha es la represión".

Para Zunzunegui, las palabras de Sheinbaum son las de "una persona con la que no se puede argumentar porque no le interesa la verdad, sólo mentir para crear conflictos".

"Nunca hubo un homenaje a Hernán Cortés, sino al mestizaje y a la evangelización, y en ese contexto Cortés es un personaje fundamental para conocer nuestra historia", asegura el mexicano, que añade: "Ayuso sólo habló de Isabel la Católica. Quien habló de Cortés fui yo".

"Sin embargo, este gobierno, que se dice tan feminista, ha olvidado que la figura en la que realmente se centraba el acto era la de doña Malina, la Malinche. Una mujer sometida y vendida como esclava que fue fundamental para que México existiera, ya que actuó de puente de comunicación con Cortés y le ayudó a lanzar las propuestas de paz para evitar guerras y derrotar a los sanguinarios mexicas".

El problema, argumenta Zunzunegui, es que "Sheinbaum, que reivindica a los mexicas cuando ella tiene ascendentes judíos, lituanos y búlgaros, busca destruir todo lo que implique desarrollar un ápice de identidad nacional".

Ello responde a "una agenda ideológica", cuya misión es "tomar por tonta a la población" y crear "tribus ideológicas" afines.

Insiste el historiador en que los señalamientos contra Isabel Díaz Ayuso son "absolutamente fascistas" porque responden al hecho de "no estar de acuerdo con el modelo de Gobierno" de la sucesora de Andrés Manuel López Obrador.

Por ello, Sheinbaum "puso a su disposición toda la maquinaria del Estado" para dinamitar la visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Los "matones" de Aguascalientes

Este extremo se vio ejemplificado el 6 de mayo, en Aguascalientes, cuando grupos de izquierda afines a Morena, el partido de Sheinbaum, se arremolinaron en torno a algunos de sus actos para reventarlos.

Esa jornada Ayuso iba a recibir la Medalla de la Libertad del Congreso del Estado y las Llaves de la ciudad en el Ayuntamiento.

A su llegada, por la tarde, al Teatro Morelos, la madrileña fue recibida entre gritos de manifestantes en el exterior que pedían que se marchara del país.

Dentro del recinto, la exsenadora morenista Martha Márquez subió al escenario y se situó al lado de la presidenta en el momento en el que iba a tomar la palabra. Le susurró algo al oído mientras sacaba una pancarta con el texto "No tenemos agua".

La regidora de Morena, Martha Márquez, interrumpe la ceremonia de entrega de un premio a Ayuso mostrando una pancarta con el mensaje 'No tenemos agua'.

El encuentro tuvo que interrumpirse temporalmente mientras Márquez declaraba ante el micrófono: "Señora Isabel Díaz Ayuso, lamento que usted haya sido utilizada por un grupo de políticos corruptos para venir aquí a Aguascalientes. Aquí se le está festejando a una persona que no es mexicana mientras las familias de Aguascalientes están sin agua".

Este tipo de escraches y de abucheos "no son actos espontáneos, sino matones infiltrados y reventadores organizados por el gobierno", teoriza Zunzunegui.

Y advierte que la campaña de coacciones no responde a una provocación de la presidenta madrileña sino al intento de Sheinbaum "de crear una cortina de humo" para "distraer al mundo de que Estados Unidos acaba de acusar a México de ser un narcoestado, una organización narcoterrorista".

En efecto, el viernes Trump dijo que "los carteles gobiernan México" y que Sheinbaum no hace "nada para combatirlos".

De haber ocurrido en otro contexto, los ataques contra Ayuso "no habrían sido tan intensos".

Pese a la incomodidad del escrache, la presidenta madrileña continuó el encuentro sin que le temblara el pulso.

El divulgador mexicano Juan Miguel Zunzunegui, en una fotografía de archivo.

El divulgador mexicano Juan Miguel Zunzunegui, en una fotografía de archivo. Cedida

"Lo que hemos vivido hace unos instantes forma parte de la política. Ocurre en todos los lugares. Hay veces que uno cree que puede estar por encima del protocolo o del respeto y piensa que representa al pueblo cuya voluntad no se mide al peso, se mide en las urnas", dijo, tras retomar el uso de palabra.

Ayuso trató de no lanzarse al fango de la batalla dialéctica, ya que su principal objetivo en México era estrechar las relaciones con empresas y potenciales inversores.

Pese a las reiteradas provocaciones de Sheinbaum, dijo que los ciudadanos mexicanos tienen en Madrid "su casa" y apeló al "color, alegría y mestizaje" que traen a la capital.

Por ello, "dar lecciones de economía y cultura" a México sería "totalmente inapropiado" al tratarse de una potencia "en todos los sentidos, con mayúsculas".

La batalla política en España

Pese a los vetos y los ataques contra la representante española, ningún miembro del Gobierno ha salido a defender a Ayuso.

Al contrario, Sánchez ha priorizado la reconciliación con México y tomado una actitud combativa contra la presidenta de Madrid.

El primero en criticarla fue el ministro de Transportes, Óscar Puente, quien se refirió a Ayuso de forma despectiva como "Isabel Natividad", su nombre de pila completo, y dijo de ella que "miente a ambos lados del Atlántico" y que ha quedado en el "más absoluto de los ridículos".

Le siguió Óscar López, líder del PSOE-M. "¿Cuándo se va a cansar de hacer el ridículo con el dinero de los madrileños? Ha sido un esperpento. No tenía objetivo más allá de promocionar el musical de Nacho Cano. Ha ido a provocar. Ayuso no es Madrid".

López cuestionó la utilidad del desplazamiento y acusó a Ayuso de convertir la agenda institucional en un acto sin contenido real, en "unas vacaciones a la Riviera Maya".

Añadió que España está "mejorando su relación con México" y remató con una contradicción: el viaje "no le ha importado a nadie" y, sin embargo, tendrá "un coste para los madrileños", aunque no explicó cuál.