La ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante una rueda de prensa ofrecida el pasado 6 de mayo en Madrid.

La ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante una rueda de prensa ofrecida el pasado 6 de mayo en Madrid. Diego Radamés / Europa Press

España

Cuatro muertos en 2 años y el ministro Marlaska sigue sin catalogar a la Guardia Civil como profesión de riesgo

Agentes del Instituto Armado critican que el ministro del Interior mantiene su agenda en Tenerife, por la llegada del crucero con el brote de hantavirus, "para no ir al funeral de los compañeros" que han muerto en Huelva.

Más información: Sin patrulleras en Granada y la mitad en Almería: la Guardia Civil "diezmada" y "sin recursos" en la autopista del narco

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Las claves

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Cuatro guardias civiles han muerto en dos años en operaciones contra el narcotráfico en Andalucía, lo que ha reavivado las críticas a la falta de reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo.

Asociaciones profesionales de la Guardia Civil denuncian la escasez de medios, el recorte de efectivos y el aumento de la violencia de los narcos, que cuentan con embarcaciones más rápidas y armamento de guerra.

El ministro del Interior, Grande-Marlaska, ha incrementado efectivos y embarcaciones, pero las asociaciones consideran insuficientas las medidas y exigen refuerzos y reconocimiento institucional.

La Fiscalía y las asociaciones alertan del peligro creciente en el litoral andaluz y reclaman declarar la zona de especial singularidad, endurecer penas y mejorar los recursos para combatir el narcotráfico.

Las muertes del capitán Jerónimo y el agente Germán frente a las costas de Huelva, ponen de manifiesto las consecuencias de la “batalla desigual” y “peligrosa” que a diario libran 80.000 guardias civiles contra el narco, “arriesgando su vida para garantizar una España libre de drogas”.

Así lo expone Daniel Fernández, presidente de Independientes de la Guardia Civil (IGC), en una carta abierta dirigida tanto a la sociedad como al Gobierno de España.

La voz crítica de este colectivo profesional no ha sido la única que se ha escuchado tras la muerte de dos experimentados miembros del Servicio Marítimo de la Guardia Civil. Hay un clamor en AUGC, JUCIL o AEGC con la gestión del Ministerio del Interior en la lucha contra el narco.

El secretario general de comunicación de la Asociación Unificada de la Guardia (AUGC), Juan Fernández, ha subrayado que la tragedia de Huelva “no es un accidente imprevisto, es consecuencia de un riesgo documentado, analizado y trasladado”.

El 9 de febrero de 2024, David Pérez Carracedo y Miguel Ángel González Jiménez perdieron la vida tras ser arrollados por una narcolancha, cobijada en el puerto de Barbate como ‘Pedro por su casa’. El 8 de mayo de 2026, Jerónimo Jiménez Molero y Germán Pérez González han muerto tras colisionar con otra embarcación de la Guardia Civil, mientras perseguían a narcos entre Punta Umbría y Mazagón.

En dos años, cuatro vidas perdidas, pero el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sigue sin catalogar a la Guardia Civil como profesión de riesgo, tal y como critican las asociaciones profesionales. El ministro se desplaza a Tenerife este sábado, a coordinar la llegada del crucero MV Hondius con un brote de hantavirus, descartando modificar su agenda para afrontar una situación incómoda en Huelva.

Así lo sienten agentes del Instituto Armado que subrayan esto a EL ESPAÑOL: "Marlaska y la ministra de Sanidad estarán sobre las seis de la tarde en el Puerto de Granadilla, se escucha que es para no ir al funeral de los compañeros".

"Un ministro duerme en un hotel de cinco estrellas y un guardia civil muere en una lancha del Decathlon. ¿Cuándo vamos a abrir los ojos y mirar nuestra vida, nuestras familias y nuestros sueldos? Trabaja según te pagan, trabaja con la herramientas que tengas, pero siempre hay que llegar a casa a comer a cenar y a desayunar".

El capitán Jerónimo y el agente Germán del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, fallecidos este viernes en Huelva, en un homenaje hecho por las propias asociaciones profesionales del Instituto Armado.

El capitán Jerónimo y el agente Germán del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, fallecidos este viernes en Huelva, en un homenaje hecho por las propias asociaciones profesionales del Instituto Armado.

Agustín Domínguez, portavoz de Justicia para la Guardia Civil (JUCIL), ha denunciado “el abandono que sufre la Guardia Civil por parte del Gobierno de Sánchez”. Y reclama que estas muertes no sean en vano: “Falta reconocer la profesión de riesgo de nuestros compañeros”.

"¿Cuántos compañeros más tienen que morir o resultar heridos para que ser guardia civil se considere profesión de riesgo?”, se pregunta el secretario general de JUCIL, Ángel Lezcano, para el que no ha pasado desapercibida la ausencia en Andalucía del ministro Grande-Marlaska.

"En estos momentos de dolor, los guardias civiles sentimos el respaldo de la sociedad española, en contraste con el desdén institucional del ministro del Interior, como lo prueba su ausencia en el funeral de los dos compañeros fallecidos en Huelva".

EL ESPAÑOL publicó en febrero de 2026 un reportaje donde colectivos profesionales denunciaban que el Ministerio del Interior permitía tener en cuadro al Servicio Marítimo de la Guardia Civil, la primera línea de batalla contra las narcolanchas: en la Costa Tropical se había reducido de 16 a 8 el número de agentes de esa unidad y solo tenían operativas 2 de sus 4 embarcaciones.

Todo ello, a pesar de que las organizaciones de narcotraficantes pueden llegar a contar con una flota de diez planeadoras, equipadas con motores de 600 a 800 caballos de potencia, convirtiendo el mar en una autovía para transportar fardos de hachís y cocaína a 130 kilómetros por hora.

Por aquel entonces, los guardias civiles consultados por este diario afirmaban que "llegaron a estar tocadas 16 embarcaciones de las 21 que tiene el Servicio Marítimo en Andalucía", convirtiendo en un coladero la zona del Alborán y el Mediterráneo.

JUCIL recuerda que nada ha cambiado para el Ministerio del Interior frente al narco, cuyos tentáculos llegan ya al litoral murciano, con la costa de Águilas como nuevo 'puerto' para el petaqueo: "Faltan medios y efectivos". "Falta apoyo institucional".

Agustín Domínguez (JUCIL) reclama medidas específicas para que Andalucía no se convierta en una versión adaptada de lo que ocurre en México: "Falta declarar el Campo de Gibraltar y el litoral andaluz como zona de especial singularidad".

Cuatro narcolanchas, el 29 de enero, en la costa de Granada, reguardándose del temporal.

Las organizaciones criminales operan cada vez con más violencia en las costas andaluzas porque disponen de una mayor logística y armamento de guerra, como fusiles y subfusiles de asalto.

Esta realidad fue advertida hace dos años por la Fiscalía Superior de Andalucía que hablaba de un "panorama desolador y muy peligroso", en su memoria anual de 2024 -recogida por Europa Press-.

En este documento, la Fiscalía Superior de Andalucía era contundente para alertar del "aumento del poder de corrupción, ajustes de cuentas, robos de droga, violencia contra las fuerzas de seguridad, uso de armas" y "mayor capacidad para la afectación a la salud pública de la población".

Tales reflexiones llevaban a la fiscal Ana Tárrago a reclamar "la necesidad de establecer políticas de acción conjuntas, incrementando la cooperación internacional". Dos años después hay que lamentar que han muerto cuatro guardias civiles en Andalucía.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido en rueda de prensa que su departamento ha incrementado en un 20% el número de efectivos destinados a la Guardia Civil y también ha aumentado en veinte el número de embarcaciones del Servicio Marítimo. Pero no es suficiente para el presidente de la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), Francisco Javier Benito, tiene claro que lo sucedido en Huelva era "la crónica de una muerte tristemente anunciada".

"A pesar de la barbarie de los sucesos de Barbate, no se han adoptado las medidas necesarias para acabar con la presencia de el narco en el litoral andaluz, donde estos campan a sus anchas". "Basta ya de medias tintas, es hora de afrontar este grave problema de seguridad con todas las herramientas del Estado de Derecho, y con un refuerzo material, personal y legal para los agentes", tal y como reclama Benito.

También otras asociaciones profesionales piden reforzar el Servicio Marítimo de la Guardia Civil con mejores embarcaciones, con más seguridad y potencia frente a las planeadoras de los narcos, más efectivos y mejor equipamiento para los agentes.

Un piloto de una narcolancha con un pasamontañas en Cádiz.

Entre el siniestro de Barbate, el 9 de febrero de 2024, y el de Huelva, este 8 de mayo de 2026, las peticiones de las asociaciones profesionales, cada una con su sesgo ideológico y con intereses dispares, coinciden en reclamar una serie de medidas: calificar a la Guardia Civil como profesión de riesgo; reforzar el Servicio Marítimo; declarar la singularidad del litoral andaluz e incrementar la dureza de las penas de cárcel a los miembros del narco, para que el Código Penal tenga un efecto disuasorio.

De momento, parece que el Ministerio del Interior no escucha a las asociaciones y vuelve a repetirse el sentimiento de luto por dos muertes injustas.

En su carta, Daniel Fernández, presidente de Independientes de la Guardia Civil, recuerda que “la pérdida de nuestros compañeros Germán y Jerónimo, del Servicio Marítimo, no es solo una noticia trágica; es una herida abierta en el corazón de nuestra institución. Han fallecido como mueren los valientes: protegiendo nuestras costas frente a la lacra del narcotráfico”.

Por su parte, el secretario general de comunicación de la Asociación Unificada de la Guardia (AUGC), Juan Fernández, recalca que “nuestros compañeros siguen enfrentándose al narcotráfico en condiciones límite y con medios insuficientes”. Tal escenario supone una carga extra de presión y estrés para los agentes. “Las advertencias estaban sobre la mesa y la Administración volvió a ignorarlas”.

Una narcolancha fabricada en Portugal puede costar más de 120.000 euros.

Una narcolancha fabricada en Portugal puede costar más de 120.000 euros.

“Este trágico accidente pone de manifiesto, con una crudeza insoportable, los peligros a los que nos enfrentamos los guardias civiles cada jornada”, insiste Fernández de IGC, al tiempo que recuerda que tras sus números de placa había personas cuyas familias quedan destrozadas.

“Detrás de sus uniformes había personas maravillosas con vidas plenas, familias que hoy quedan rotas y proyectos pendientes que se hunden con la colisión de esas patrulleras. Han dado sus vidas para que el resto de los españoles podamos dormir tranquilos, sabiendo que hay alguien velando por nuestra seguridad ante el crimen más despiadado”.

“Más allá de las críticas a quienes nos gobiernan, hoy es el momento de poner en valor la labor de los que están en primera línea”. “Germán y Jerónimo han cumplido con su deber hasta las últimas consecuencias. Su sacrificio nos obliga a seguir adelante con más determinación si cabe, honrando su memoria en cada servicio”.

Fernández, de AUGC, comparte el sentir instalado en el seno del Instituto Armado, cuyos agentes destinados en Andalucía regresan a las calles y a las playas, con la sombra de dos muertes sobre sus conciencias: “Nos rompe el alma la pérdida de dos compañeros, y otro herido grave. Guardias Civiles que estaban luchando contra esta lacra: el narcotráfico”.