José Ángel Gónzález, DAO de la Policía hasta este jueves, en una imagen de archivo.

José Ángel Gónzález, DAO de la Policía hasta este jueves, en una imagen de archivo. Pool Moncloa

España INTERIOR

La querella contra el exdirector operativo de la Policía por violación: "La sujetó, le bajó el pantalón y metió su mano"

El relato de la agente describe cómo el ya exDAO la forzó en su vivienda oficial, bajándole "el pantalón de forma inconsentida y sorpresiva" y penetrándola con sus dedos en la vagina.

Más información: El DAO de la Policía nombrado por Marlaska, investigado por supuesta violación a una agente en una vivienda de Interior

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Las claves

Una agente de la Policía Nacional ha presentado una querella contra el exdirector adjunto operativo, José Ángel González, acusándolo de agresión sexual con penetración, coacciones, lesiones psicológicas y malversación.

La denunciante relata que González utilizó su autoridad para presionarla y forzarla a acudir a su vivienda oficial, donde habría ocurrido la agresión pese a la negativa reiterada de la agente.

Según la querella, tras los hechos el exDAO inició una campaña de acoso telefónico y ofrecimientos laborales para intentar controlar y silenciar a la víctima.

La víctima asegura tener una grabación de audio de la supuesta agresión y describe secuelas psicológicas graves tras el incidente.

La agente de Policía Nacional que ha presentado una querella contra el ya exdirector adjunto operativo (DAO) del Cuerpo, José Ángel González, denuncia, de forma explícita y detallada, que fue víctima de una "agresión sexual con penetración" por parte de este mando policial.

"La sujetó, le bajó el pantalón y metió su mano en la vagina", relata el abogado de la mujer.

La querella, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, sostiene que la denunciante mantuvo con González una relación afectiva previa, "caracterizada, desde su inicio, por una asimetría de poder institucional manifiesta".

Él, apodado como Jota en el Cuerpo, ostentó desde 2018 "la máxima responsabilidad operativa dentro del Cuerpo Nacional de Policía" y ejercía autoridad jerárquica sobre la totalidad de los agentes en activo, incluida la víctima.

El documento resalta que éste también habría cometido los presuntos delitos de agresión sexual, lesiones psicológicas, coacciones y malversación de caudales públicos.

Tras conocerse este martes que un Juzgado ha citado a declarar como querellado a Jota, éste dimitió de su cargo como DAO de la Policía.  

El relato de la agente sitúa la supuesta agresión sexual el 23 de abril de 2025 en el apartamento oficial del Ministerio del Interior en el que residía, desde su nombramiento, este alto mando, de la más estrecha confianza del ministro Fernando Grande-Marlaska y del director general de la Policía

Ese día, mientras la funcionaria prestaba servicio en la Comisaría Local de Coslada, recibió, según asegura, "múltiples llamadas telefónicas" de José Ángel González. Éste requería su presencia "de forma inmediata y perentoria".

Ante su negativa inicial por encontrarse de servicio, el relato de la víctima afirma que el DAO, "haciendo uso explícito de su autoridad institucional", le "instó e instruyó para que abandonara su puesto de trabajo utilizando un vehículo policial".

Posteriormente, le ordenó que se desplazara hasta un restaurante donde se encontraba comiendo con otro comisario, uno de sus más próximos colaboradores en la cúpula del Cuerpo.

Tras el almuerzo, el exDAO indicó a su acompañante que se retirara. Luego, le dijo a la mujer que le llevara a su vivienda oficial.

Una vez estacionado el vehículo frente al piso en el que Jota mantiene su residencia, la agente se habría negado "de forma verbal, expresa y reiterada" a subir al apartamento, manifestando "su incomodidad con la situación y su deseo inequívoco de marcharse".

José Ángel González desplegó entonces "una intensa presión psicológica, insistiendo de forma obsesiva y manipulativa hasta lograr doblegar la voluntad de la víctima", asegurando que sólo iban "a hablar sobre nosotros dos" y que no podían hacerlo en el coche "porque les podía ver alguien".

Ya en el interior de la vivienda, siempre según la querella, el exDAO inició "un acercamiento físico de naturaleza sexual" que fue "rechazado de forma verbal, expresa, rotunda y continuada".

Pese a la negativa de la agente, el jefe operativo de la Policía Nacional "toca de forma insistente con su mano en la vagina a la víctima, le introduce los dedos y comienza a masturbarla", mientras le pedía que le besara.

El escrito sostiene que durante la agresión el investigado invocó expresamente su cargo con expresiones como: "Oye, que soy el DAO", lo que, a juicio de la acusación, incrementó la intimidación ambiental.

Según la querella, que ha sido admitida a trámite por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madridesa "situación de subordinación institucional fue sistemáticamente instrumentalizada" para "generar y mantener una dinámica relacional de control, dominación y sumisión psicológica".

"Amenaza con forzarla"

Esto dificultaba a la víctima, también agente de Policía, poder romper la relación pese a haber manifestado "su voluntad inequívoca de finalizarla".

La víctima, de acuerdo con la querella, insiste en que "se está negando en serio". El ya exDAO, sin embargo, le replica que "hacen el amor y se van", siendo nuevamente rechazado por la víctima, "que se va y no quiere hacer nada".

Entonces, según el relato de la denunciante, José Ángel González lo impide, "le sujeta y amenaza con forzarla y pidiendo que lo haga por él".

Acto seguido, procede "a bajarle el pantalón de forma inconsentida y sorpresiva". Instantes después le mete la mano de nuevo e introduciendo los dedos en la vagina, mientras con su otra mano, cogía la mano de la agente y se la llevaba a su miembro erecto para que le tocara".

El querellado exclama entonces que ella no puede dejarle, que le toque, "que tiene muchas ganas de estar con ella, de mantener relaciones sexuales y que le está suplicando mucho". La víctima "de forma reiterada expresa y nítida", lo rechaza, de acuerdo con su testimonio.

El entonces DAO le dijo que si estaba "gilipollas", y siguió, presuntamente, intentando forzarla. La querella interpuesta añade que, entonces, Jota "procedió a bajarle el pantalón a la víctima de forma inconsentida y sorpresiva" y que "introduciendo los dedos en la vagina" le llevó la mano al pene, suplicándole que no le dejara.

Entonces la policía consiguió zafarse y huir. Volvió a la Comisaría de Coslada, dejó el coche en el que había realizado el trayecto y se marchó a su casa. En su relato, la policía asegura conservar un audio de la supuesta violación.

"Ha traspasado una línea roja"

La funcionaria sufriría, según la querella, "una crisis de ansiedad severa caracterizada por llanto incontrolado, temblores, hiperventilación, sensación de irrealidad y bloqueo emocional".

Ese mismo día, el documento señala que el querellado inició "una campaña sistemática, obsesiva e intensiva de acoso telefónico y manipulación psicológica" con el objetivo de "mantener el control sobre la víctima", "minimizar la gravedad de su conducta delictiva" e "impedir que la víctima interpusiera denuncia".

La querella cifra en 17 las llamadas realizadas en un corto intervalo la misma noche del 23 de abril. Ante la falta de respuesta, el investigado habría enviado mensajes de WhatsApp con expresiones como "Estás gilipollas" o "Borrica", presentándose "a sí mismo como la parte perjudicada".

La denunciante respondió por escrito: "Ha traspasado una línea roja" y manifestó que no quería hablar con él.

El escrito también recoge una conversación del 22 de mayo en la que, siempre según la versión de la víctima, el querellado negó inicialmente los hechos. Después, los minimizó afirmando: "Antes nunca había pasado, el que me negaras el sexo".

En ese mismo intercambio habría añadido: "Vete a la mierda. Me arrepiento de haberte conocido. Ven a verme a ver qué te puedo dar", en alusión, según la querella, a posibles destinos profesionales.

Destino "a elección"

La denuncia apunta además a la intervención del comisario Óscar San Juan, mando de estrecha confianza del entonces DAO.

Según el texto, el 13 de julio de 2025 mantuvo una conversación telefónica con la víctima en la que le propuso "que elija a qué destino/puesto de trabajo quería ir y que cuando lo tenga pensado se lo mande por WhatsApp".

La funcionaria respondió, de acuerdo con su relato, que "lo sucedido no iba a quedar así". Y, ante la propuesta laboral, replicó: "No contesto a su proposición".

La querella interpreta estos hechos como "un intento de coacción mediante oferta de compensación laboral (destino a elección) a cambio del silencio de la víctima".