Luis Fernando Pozo, en el momento de quedar enganchado en la farola.

Luis Fernando Pozo, en el momento de quedar enganchado en la farola.

España

Luis Fernando Pozo, enganchado en una farola cuando bajaba la bandera de España en paracaídas

El cabo de la BRIPAC quedó colgado unos minutos antes de ser ayudado y pasar una revisión médica. El Rey y el presidente lo saludaron al acabar los actos. 

El desfile que tiene lugar cada año en el centro de Madrid con motivo del Día de la Fiesta Nacional ha comenzado con incidentes. Al momento de empezar el acto, un paracaidista debía realizar un descenso portando una gran bandera de España pero, al momento de llegar al suelo, ha quedado enredado en una de las farolas del Paseo de la Castellana. Afortunadamente, no ha sufrido ningún daño grave.

El paracaidista que ha sufrido el accidente es el cabo primero Luis Fernando Pozo Dionisio, que acumula más de 600 saltos en la BRIPAC. El inicio de la parada militar lo marca el descenso desde 1.500 metros de altura de dos paracaidistas del Ejército de Tierra, uno de ellos ejerciendo de guía y el segundo portando la enseña nacional, con la que debería haber caído justo enfrente de la tribuna de autoridades en la que se sitúan los Reyes y sus dos hijas acompañados por las más altas autoridades del Estado y militares.

Sin embargo, a pocos metros de tocar el suelo, el cabo se ha quedado enganchado de una farola sobre una grada situada a la derecha de la de autoridades, donde se encuentran los principales líderes políticos y otras autoridades civiles y militares.

Uno de los paracaidistas del Ejército ha chocado contra una farola

El paracaidista ha quedado colgando de la farola durante unos minutos hasta que ha sido rescatado por un VAMTAC del Ejército de Tierra, un vehículo ligero dotado con una cesta-grúa. Pese a que en suelo le estaban esperando los servicios médicos, el militar ha descendido por su propio pie y sin lesiones aparentes arropado por los aplausos del público cercano.

Fuentes del Ministerio de Defensa han informado de que el cabo primero se encuentra en perfectas condiciones tras pasar reconocimiento médico y el Rey, que se ha interesado por su estado, le saludó junto al presidente Sánchez una vez finalizado el desfile.

Este incidente no ha sido óbice para que continuara el acto como estaba previsto una vez que la gran bandera que portaba el paracaidista ha sido recogida para ser izada en un acto de honores a los caídos por España. En este punto ha llegado la segunda sorpresa de la jornada cuando la soprano Ainhoa Arteta ha sido la encargada de entonar La muerte no es el final.

Vítores a los Reyes

Los reyes Felipe y Letizia, acompañados de sus hijas, Leonor y Sofía, han llegado poco antes de las 11.00 horas de este sábado a la Plaza de Lima de Madrid para presidir el desfile del Día de la Fiesta Nacional, que han sido saludados con vítores y aplausos de cientos de personas apostadas en los laterales desde primeras horas de la mañana y a su llegada a la tribuna real han sido recibidos por el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, que asiste junto con todos los ministros y los presidentes de todas las comunidades autónomas, salvo Cataluña y País Vasco.

La cúpula de Defensa, políticos nacionales, autonómicos y locales, diplomáticos y representantes de las altas instituciones del Estado se encuentran desde primera hora en la tribuna de autoridades, situada a la altura del estadio Santiago Bernabéu.

Allí han aguardado la llegada de los reyes charlando de forma distendida Sánchez, la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles; el alcalde y la presidenta de la Comunidad de Madrid, José Luis Martínez-Almeida e Isabel Martínez Ayuso, el general Fernando Alejandre, jefe del Estado Mayor de la Defensa.