Félix Ramos, ante el atril, con María Rodríguez, presidenta de  Ningún Niño Sin Techo, y José Manuel Parada.

Félix Ramos, ante el atril, con María Rodríguez, presidenta de Ningún Niño Sin Techo, y José Manuel Parada.

España INVESTIGACIÓN

Marruecos desmantela la ONG española que cuidaba a menores sin techo tras denuncias de pederastia

Ningún Niño Sin Techo recibía visitas de famosos a través de Félix Ramos, detenido en Tánger por supuestos delitos de “abuso de menores”.

Tánger

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La Policía marroquí ha trasladado a los menores de la ONG hispano marroquí Ningún Niño Sin Techo en Tánger a otros centros de la ciudad por orden del fiscal general. Esta medida se produce después de que la presidenta y fundadora de la asociación, María Rodríguez Almendros, haya tenido que declarar en el caso de pederastia por el que el español Félix Ramos se encuentra en prisión en Marruecos desde el 18 de junio.

Desde hace 11 años, el detenido visitaba frecuentemente el centro cuando viajaba a Tánger para grabar publirreportajes sobre hoteles, restaurantes y compañías de transporte. Al menos un menor de la asociación le ha denunciado y hasta su ingreso en prisión mantenía relaciones con otro residente mayor de edad. 

María Rodríguez, española nacida en Tánger e instalada en Marbella en 1982, introdujo a Ramos en Marruecos hace más de una década. Ramos llevaba a la casa personajes conocidos, como José Manuel Parada, Agustín Bravo o Rafael Ojeda, Falete. Falete también está denunciado en la comisaría de Tánger por “abuso de menores”.

Desalojo de jóvenes en la ONG Ningún niño sin techo

Para financiarse, la ONG organizaba galas en las que participaban los famosos y los niños que acogía de familias desestructuradas. Además, el centro se mantenía con las cuotas de socios, las aportaciones de amigos y la solidaridad de algunos empresarios.

“Félix se encaprichó”

Cuando Ramos aparecía en Tánger, Youssef -nombre ficticio para preservar su identidad- se ausentaba del centro para acompañarle por Marruecos. “Félix se encaprichó del chico”, lamentaba María Rodríguez al recordar los sucesos en una entrevista con EL ESPAÑOL. Lo acogió a los 12 años después de que el chaval viviera una dura infancia con su familia. “Era estudioso, estaba bien… No lo podía consentir”, recordaba. 

En su desesperación por recuperar al chaval, María Rodríguez llegó a visitar a Ramos en Marbella para rogarle “que lo dejara en paz, que lo estaba estropeando”. También advirtió en el consulado de España que Ramos pretendía sacar al chaval del país, y que ella era “la única persona autorizada” para hacerlo, siempre según su versión. El detenido había prometido al chico arreglarle la documentación para llevarlo a España, e incluso pidió varias veces dinero para los trámites a un empresario francés afincado en Tánger. 

Finalmente, el menor fue expulsado del centro porque la fundadora “temía que me pudieran acusar de cualquier delito tratándose de un menor en compañía de un español de viaje habitualmente en Marruecos”. Además, aseguró que “no podía consentir que no viniera a dormir porque era mal ejemplo para el resto de chicos”, lamenta. Sin embargo, en ningún momento informó a las autoridades de lo que estaba ocurriendo en su casa de acogida ni lo denunció en comisaría. Fue en el mes de mayo cuando la propia víctima, ahora con 19 años, decidió terminar con lo que denomina “una pesadilla”.

Relaciones con una educadora

Después de que la Policía marroquí detuviera a Félix Ramos por supuestos “abusos a menores”, cuando el joven se acercó al centro, María Rodríguez “le pidió a gritos que se marchase, que no podía volver, y le ordenó al resto de internos que no le hablasen”, según el testimonio del joven a una persona de confianza.

El chico desveló a la Policía lo que pasaba en la casa y con los invitados: antes de la llegada de Ramos también había mantenido una relación sexual con una educadora española del centro, de la que -según su testimonio- tenía conocimiento la presidenta y también el resto de los compañeros. “Ahí aprendí, y después llegó Félix y mi pesadilla”, confesó el joven.

El mismo día que Félix Ramos se presentó en Tánger y fue detenido por la Policía marroquí, el marbellí mantenía una relación con otro de los chicos que vive en el centro, en este caso mayor de edad, y al que la presidenta tenía también intención de expulsar.

No es el primer caso denunciado. La ONG No toques a mi niño informó de que en el centro ya hubo abusos a uno de los menores desalojados, pero en esa ocasión sí se denunció, y el ciudadano marroquí está cumpliendo condena en la cárcel de Tánger.

Semanas antes de que se conocieran los hechos, María Rodríguez comentó tanto en Tánger como en Marbella, que tenía intención de cerrar el centro los dos meses de verano. Cuando le preguntaron qué iba a ser de los chavales, contestó que “se busquen la vida o que vayan a casa de familiares”, según las fuentes consultadas.

Este miércoles, un día después del desalojo, Youssef relataba a EL ESPAÑOL que la fundadora “amenazaba a todos con echarnos, a niños, jóvenes… y eso dolía mucho. Cómo te sientes cuándo escuchas eso y vas a la calle...”.

Suspendida la gala benéfica

A finales de julio estaba prevista una de la galas benéficas de Ningún Niño Sin Techo con invitados de España, pero las autoridades la prohibieron. El sábado notificaron la suspensión del evento sin que la dirección informase a los invitados españoles que viajaban desde Marbella.

“Desafortunadamente, nos hemos quedado con todo montado. Nos avisaron cuando ya estábamos aquí”, manifestaba con “decepción y desilusión” el cantante José Manuel Hoffman, que iba a actuar en la fiesta. Pensaron en quedar igualmente todos a cenar por su cuenta, pero “tampoco pudimos, ni reunirnos en los hoteles ni en los restaurantes. Ha sido todo un poco desagradable. María no nos contó todo lo que había detrás”, explicó en conversación telefónica con EL ESPAÑOL.

Las setenta personas invitadas durmieron en dos hoteles de Tánger que ellos mismos pagaron, además habían comprado las entradas por 50 euros.

El centro intervenido de la ONG está en la zona residencial Val Fleuri y contaba con 20 plazas aunque no estaba al completo, y tampoco todos son menores, porque cuando cumplen 18 años pueden continuar en la residencia. Cuando el caso de Ramos se hizo público, comenzó a perder el apoyo de empresas que le ayudaban a sufragar los estudios de los chicos o el pago de la vivienda. 

El proyecto de la ONG Ningún Niño Sin Techo nació en 2005 con el objetivo de “mejorar la atención de niños y niñas de la calle que necesitan un apoyo para retomar el vínculo de la familia o la escuela”. Tiene sede en Tánger y en Marbella. Desde el inicio tuvo el respaldo de la princesa marroquí Lalla Fatima Zohra, que falleció en 2014.