José Luis Rodríguez Zapatero, en un acto reciente.

José Luis Rodríguez Zapatero, en un acto reciente. EFE

España ZAPATERO

El indulto, último charco de Zapatero, ¿opinión personal u hoja de ruta de investidura?

Estupor en el PSOE por las declaraciones del expresidente, recibidas con el silencio oficial de Moncloa. 

Más de uno exclamó este martes en el PSOE un resignado: "Lo ha vuelto a hacer". El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero concedió una entrevista a la emisora catalana Rac1 y con ella llegó la polémica. En una misma intervención, el socialista expresó media docena de puntos de vista propios y, al mismo tiempo, contrarios a la actual estrategia de Ferraz.

Zapatero se muestra a favor de “estudiar” los indultos a los presos del 1-O “si lo piden”

Sugirió a Pedro Sánchez que busque apoyos para la investidura en ERC, JxCat y Bildu mientras la línea oficial consiste en pedir la abstención a PP y Ciudadanos.

Expresó su deseo de que el Tribunal Supremo emita una sentencia sobre el procés "que no comprometa el diálogo. Que nos permita la necesaria, deseable y saludable convivencia". Mientras, desde Moncloa no se pasa ni un milímetro del habitual mensaje de respeto a la independencia del Poder Judicial.

Se declaró a favor de "que se estudie" el indulto para los condenados, si lo son y "lo piden". El Ejecutivo, de momento, se limita a no descartarlos.

¿Hay en España presos políticos? "Si son presos políticos o no es algo en lo que no voy a entrar", dijo Zapatero para no perderse en "laberintos semántico-nominalistas". En Moncloa no tienen duda: en España hay políticos presos, pero nunca por sus ideas. 

"Dice lo que piensa"

"Zapatero dice lo que piensa", explica una persona que lo conoce bien. "Y en España hay mucha hipocresía. Tanto en torno a Bildu y a ETA, un asunto sobre el que la sociedad en general ya pasa página, como sobre Cataluña. ¿Cuándo nos vamos a enterar de que hace falta diálogo?", resume uno de sus allegados.

Los más zapateristas dentro del PSOE reivindican que el Estatut que él pactó con Artur Mas, entonces líder de CiU, hubiera resuelto el problema en Cataluña para décadas si no hubiese sido recurrido al Tribunal Constitucional por el PP. También recuerdan que el expresidente fue duramente criticado por su posición en Venezuela pero que el tiempo puede haberle concedido en parte la razón. El autoproclamado presidente interino Juan Guaidó no ha logrado avances. 

Otros en el PSOE, en cambio, no salen de su asombro por lo que consideran una escaso sentido de la oportunidad que le viene mal a Sánchez. Las reacciones no se hicieron esperar. La portavoz de la Generalitat, Meritxell Budó pidió a Sánchez asumir la posición de Zapatero. "Nos gustaría que no solo un expresidente del Gobierno español sino también el presidente actual ofreciera este diálogo", dijo en rueda de prensa.

Por su parte, la portavoz de Ciudadanos, Inés Arrimadas, acusó a Zapatero de "presionar" a los jueces del "procés" y volver a plantear la figura del mediador: "Si alguien tenía alguna duda de dónde estaba el PSOE, que escuche a Zapatero".

Silencio oficial en Moncloa

Moncloa asistió impasible ante estas declaraciones. "No hay comentarios que hacer sobre las declaraciones de Zapatero", se limitaron a decir fuentes oficiales. "Solo respondo de mi Presidente", explicaba uno de los asesores de Sánchez. 

En realidad, las declaraciones de Zapatero tienen más puntos en común con algunos posicionamientos del PSOE de lo que Moncloa puede estar dispuesta a admitir. Los indultos han sido defendidos en varias ocasiones por el líder del PSC, Miquel Iceta, y la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera. Fue el propio Sánchez quien abanderó la política del diálogo que acabó con la oferta de un relator de inciertas funciones. La crítica a la judicialización de la política y la reivindicación de una digestión política de la sentencia son mensajes recurrentes del socialismo. 

En realidad, hay en el PSOE quien cree que Zapatero sólo ha dibujado el perímetro de lo que en Cataluña se denominaría la "siguiente pantalla". Es decir: la siguiente fase en unas negociaciones de investidura que, si superan el bloqueo que hay por los desacuerdos con Podemos, seguramente necesitarán a los partidos independentistas para culminar. 

En ese sentido, ERC y JxCat vienen insistiendo en que necesitan un cambio de discurso en Moncloa para al menos plantearse la abstención. Las palabras de Zapatero podrían ser un esbozo de libro de instrucciones para que Sánchez logre su ansiada investidura por la que parece, hoy por hoy, la única vía. Las condiciones de los independentistas son varias: desde una apuesta por el diálogo a una rehabilitación de los diputados suspendidos por el Congreso y el Senado. Los indultos sobrevuelan el debate, ya sea por la reivindicación independentista, por el rechazo de PP y Ciudadanos o por los titubeos del PSOE.