A la izquierda, el monolito en recuerdo a Pardines; en el centro, el cartel; a la derecha, un homenaje a Etxebarrieta.

A la izquierda, el monolito en recuerdo a Pardines; en el centro, el cartel; a la derecha, un homenaje a Etxebarrieta.

España TERRORISMO

Homenaje multitudinario al primer asesino de ETA; un puñado de flores para su víctima

En el 51º aniversario del crimen, hay recuerdos desiguales para sus protagonistas, el guardia civil Pardines y el etarra Etxebarrieta.

El guardia civil José Antonio Pardines fue acribillado a balazos en la carretera N-1, en la localidad guipuzcoana de Villabona. Sus asesinos, los miembros de ETA Txabi Etxebarrieta e Iñaki Sarasketa, se dieron a la fuga. El primero cayó horas después en un tiroteo con el Instituto Armado. Este viernes, coincidiendo con el 51º aniversario de aquella fecha, se celebrarán dos homenajes: al agente Pardines, ramo de flores lejos de los focos, en la localidad de Malpica (Coruña); a Etxebarrieta, un acto multitudinario organizado por Herritar Batasuna.

La llamada "batalla del relato" tiene su punto de partida en el primer crimen de ETA. Conviene detallar los hechos que tuvieron lugar el 7 de junio de 1968. El escenario es la carretera Nacional I, en las inmediaciones de Villabona. Se están efectuando unas obras y los guardias civiles José Antonio Pardines y Félix de Diego regulan el tráfico, cada uno en un extremo del tramo en reparación.

En esas, aparece un Coupé 850. Pardines no lo sabe, pero a bordo van los miembros de ETA Etxebarrieta y Sarasketa. Les da el alto y comprueba su matrícula. En esas, los terroristas le disparan a bocajarro. Sarasketa siempre sostendrá que fue Etxebarrieta el que usó su pistola.

Los informes policiales, no obstante, apuntan a que al menos dos personas abrieron fuego contra el agente, tal y como detalla el libro Pardines, cuando ETA empezó a matar, coordinado por el historiador Gaizka Fernández Soldevilla y el periodista Florencio Domínguez Iribarren.

Fermín Garcés, camionero que presencia la escena, trata de detenerles, pero le encañonan y se dan a la fuga. El Instituto Armado despliega a buena parte de sus efectivos en la región para dar con los etarras. Una patrulla terminará dando con ambos, mientras tratan de huir gracias a la ayuda de un colaborador.

Los atestados policiales detallan que en ese momento se inicia un tiroteo. Los disparos alcanzan a Txabi Etxebarrieta, que cae muerto al momento. Iñaki Sarasketa logra escapar por el monte, aunque será capturado horas después en la iglesia del municipio de Régil.

El 'héroe' Etxebarrieta

Desde entonces, el entorno de ETA ha elevado a Etxebarrieta al estatus de héroe o gudari. Se le considera uno de los primeros intelectuales de la banda terrorista y acusan a la Guardia Civil -en un relato paralelo al de los atestados- de matarlo desarmado.

Hace un año, coincidiendo con el 50º aniversario de aquellos sucesos, ya se le rindió un homenaje en Benta Haundi, el lugar próximo a Tolosa en el que tuvo lugar el tiroteo. También hay quienes han pedido que el escenario sea reconocido Bien Cultural con la categoría de Sitio Histórico.

Este viernes, el partido abertzale Herritar Batasuna ha convocado un nuevo acto multitudinario en Benta Haundi en recuerdo a Etxebarrieta bajo el lema "Porque fueron somos, porque somos serán".

Mientras, en Malpica (Coruña), donde descansan los restos mortales de José Antonio Pardines, un pequeño grupo rendirá un homenaje al guardia civil asesinado. La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) ha confirmado que depositará su tradicional corona de flores en recuerdo al agente.

La Guardia Civil, no obstante, rindió su particular homenaje a su compañero asesinado bautizando con el nombre de operación Pardines a la detención de la última cúpula policial de ETA, en septiembre de 2015, constituida por los etarras David Pla e Iratxe Sorzabal.