Mitchell y Yarazetd rodean a su padre, el general y ministro venezolano Vladimir Padrino López.

Mitchell y Yarazetd rodean a su padre, el general y ministro venezolano Vladimir Padrino López. E.E.

España CRISIS EN VENEZUELA

EEUU presiona a Sánchez para que retire los visados y congele las cuentas de los hijos del chavismo

Los negociadores en Washington se preguntan "a qué espera" para ayudar a Guaidó actuando sobre los familiares del régimen que residen en España.

Hace ya más de dos años que residen en Madrid. Papá manda mucho y está comprometido con el país caribeño, lucha por sacarlo de la crisis y defenderlo de la "guerra económica", del "ataque del imperialismo", de los "golpistas vendidos a Trump", pero ellos gastan la fortuna familiar a miles de kilómetros, al otro lado del charco, en la milla de oro madrileña.

Vladimir Padrino López, ministro de Defensa, el primero de los más de 2.000 generales con los que cuenta la Fuerza Armada Bolivariana, sigue mirando a los ojos a Nicolás Maduro Moros a pesar de que fue uno de los caballos de Troya del levantamiento contra la tiranía chavista del pasado 30 de abril. Él dio el "sí" a la "operación Libertad", lo hizo también Mikael Moreno, presidente del Tribunal Supremo madurista, y lo mismo hizo Rafael Hernández Dala, jefe de Contrainteligencia.

La residencia en España de los hijos de Padrino y otros grandes jefes de la nomenklatura chavista es un arma diplomática en manos del Gobierno español. O al menos así lo creen -y, sobre todo, desean- los representantes del Departamento de Estado de EEUU y los negociadores de la Organización de Estados Americanos y del llamado Tribunal Supremo en el Exilio de Venezuela.

Nicolás Maduro, en una rueda de prensa en Caracas.

Nicolás Maduro, en una rueda de prensa en Caracas. Reuters

Las tres instituciones, que ya negocian el plan para una operación militar "quirúrgica" que saque a Maduro y a su cúpula de territorio venezolano, han mandado mensajes al Ejecutivo de Pedro Sánchez para que colabore. "¿A qué están esperando? Si retiran los visados y congelan las cuentas de los familiares de Padrino y Cabello allá será todo más fácil".

Presiones infructuosas

Washington lleva meses llamando la atención al Ejecutivo socialista. No confían en la nueva posición tomada por España, que califican de "equilibrista", según las fuentes conocedoras de la negociaicón consultadas por EL ESPAÑOL.

El propio Leopoldo López Gil, padre del preso político más famoso de Latinoamérica -recientemente liberado por el presidente encargado Juan Guaidó-, ha sugerido a este periódico que desde el pasado junio, España no lidera con la misma decisión. Y si bien está agradecido "por los pronunciamientos públicos" de Josep Borrell y Pedro Sánchez, "siempre a favor del pueblo de Venezuela", tanto él como otras facciones de la oposición democrática del país caribeño dudan de la fiabilidad de la diplomacia española.

Hoy su hijo está alojado, en calidad de "huésped", en la Embajada española en Caracas. El titular de la legación diplomática, Jesús Silva, le ofreció su propia residencia en la madrugada del 30 de abril para proteger su vida. Al día siguiente, López salió a las puertas desafiando la orden de detención librada por los tribunales de Maduro. Y de inmediato, Borrell anunció que España "limitará" sus actividades políticas mientras esté bajo techo español.

Ésta es una de las razones, un síntoma, de por qué EEUU no confió en Borrell para informarlo previamente de los movimientos que desembocaron en la "operación Libertad", como denunció el ex ministro José Manuel García Margallo en este periódico. Y las fuentes consultadas lo tienen claro: "Bastaría un gesto muy sencillo, que España retire los visados y los permisos de residencia a los familiares del régimen".

Así, Sánchez se ganaría un puesto entre los países de confianza, como Canadá, Alemania y Francia. Algo clave por la ascendencia de España en la comunidad venezolana y, en todo caso, para defender los intereses de nuestro país.

La Habana, destino y símbolo

El día en el que Leopoldo López vio el amanecer en la base caraqueña de la Carlota junto al presidente encargado Guaidó, un avión estaba al ralentí esperando a Nicolás Maduro para llevarlo a La Habana. Pero todo se truncó cuando Padrino y los demás "apagaron sus celulares" al llegar Diosdado Cabello al Palacio de Miraflores para decirle a Maduro que todos quietos, al menos si él no tenía también salvoconducto.

De sus hijos ya se dijo que habían viajado a China -país del que Guaidó acaba de anunciar que negocia un acuerdo económico con su Gobierno interino-. Pero la DEA estadounidense lo quiere preso por responsabilidad en el narcotráfico del Cartel de los Soles. Las fuentes negociadoras consultadas lo corroboran: "Venezuela está infiltrada por el negocio de la la cocaína del ELN y las FARC, y por el terrorismo de Hezbolah".

Antes de escapar, la bella Daniella Cabello, que ha estado años luciendo joyas y vida de lujo en su Instagram, y es famosa por sus posados en bikini y su nunca consolidada carrera musical, criticó a Juan Guaidó. La hija del presidente de la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente y hombre fuerte del chavismo, sugirió que la respuesta al presidente opositor debe ser bélica, al afirmar que "no ha escuchado el silbido de una bala cerca"

Quien no tiene causas pendientes es Padrino. Y por eso Washington logró implicarlo, junto con el líder del Sebin, Manuel Ricardo Christopher -jefe del Sebin-, que facilitó la liberación de López y ahora ha sido destituido por Maduro y está preso.

La Habana es un símbolo para el chavismo. Desde la muerte de Hugo Chávez y la herencia del régimen por Maduro, la infiltración de espías y militares cubanos es creciente. Y en las discotecas chic del madrileño paseo de La Habana disfrutaba ya hace dos años la hija del general y ministro Padrino López.

Los hijos de Padrino López

Ese 30 de abril esperaban ya en Madrid los vástagos a su padre. Viven, como sus decenas de amigos venezolanos vinculados al régimen, en pisos de lujo del barrio de Salamanca. Y la ley poco puede hacer, en realidad. Salvo que sea cambiada, como pide EEUU. En el año 2013, y escondido dentro de una nueva legislación de "apoyo a los emprendedores y su internacionalización", el Gobierno abrió la puerta a la concesión de visados sin preguntas.

La norma, ideada en plena crisis para captar capital extranjero, permitía que para empezar a residir en España con un permiso de residencia bastaba con llegar con dinero fresco bajo el brazo e invertirlo en bienes inmuebles. Así, en el artículo 63.2.b) el texto explica los requisitos para que "la adquisición de bienes inmuebles en España con una inversión de valor igual o superior a 500.000 euros por cada solicitante" baste para que "los extranjeros no residentes que se propongan entrar en territorio español" soliciten "el visado de estancia, o en su caso, de residencia para inversores".

Y si algo tienen los hijos del chavismo es dinero fresco.

Así, fueron viajando a nuestro país los vástagos del régimen y poco a poco se reactivó el mercado inmobiliario, el de las fincas rústicas y, sobre todo, la noche madrileña. La famosa cantante venezolana Kiara reconoció hace un par de años a Yarazetd Padrino, disfrutando de la noche madileña en Juanita Cruz, un local de lujo del paso de La Habana en Madrid.

"Qué fácil sería apretar a los gerifaltes del régimen", comentan las fuentes consultadas por este periódico, "si Madrid atendiera los requerimientos de Washington, bastaría con retirarles las visas". Pero los derechos adquiridos como inversores en España dificultan la situación. 

"La noche de Madrid está llena de venezolanos", confirman un represnetante de la oposición en España. "Y me refiero a la noche de mayor lujo, los locales más exclusivos, las botellas de cientos de euros y las drogas de diseño". Las discotecas más frecuentadas por Mitchell, el hijo del ministro de Defensa, son la terraza de Casa Suecia, Kapital o Le Boutique, explican.

Mientras en Washington se negocia la intervención para dar apoyo a las ONG, arrojar víveres con incursiones aéreas y la entrada "rápida y limpia" para la extracción de "los tres o cuatro líderes que bastaría para hacer caer el régimen", se recuerda al Gobierno de Pedro Sánchez que hay medidas diplomáticas en su mano que podrían ayudar.

"No hay nada más duro que presionar a los delincuentes en el poder a través de las familias", aclara esta fuente. "Si les bloqueas el dinero y les quitas los papeles legales, tienes una baza negociadora... no sabemos a qué espera España".