Un agente de la Guardia Civil.

Un agente de la Guardia Civil. Efe

España

Cabos y agentes rasos de la Guardia Civil, enfrentados por este cambio en el uniforme

La Dirección General prepara una modificación en los galones que la Asociación Profesional de Cabos amenaza con llevar a los tribunales.

La Dirección General de la Guardia Civil estudia un cambio en el uniforme que ha causado un gran revuelo en las filas del cuerpo. Tanto que la Asociación Profesional de Cabos ha amenazado en un comunicado público con llevar la normativa a los tribunales, y abrir la espita legal para determinar si el Instituto Armado es o no una organización castrense. 

El problema viene, según confirman a EL ESPAÑOL fuentes de la propia Guardia Civil, porque la dirección del cuerpo prepara desde hace meses una normativa para dotar a los agentes rasos de un emblema en su uniforme. Sin embargo, parece que ni la medida ni el diseño han gustado a todo el mundo. Con la propuesta sobre la mesa, los cabos consideran que los diseños que se barajan por la Dirección General son realidad una copia de sus galones. Y aquí llega el enfrentamiento.

Distintos diseños sobre los que trabaja el grupo de Uniformidad.

Distintos diseños sobre los que trabaja el grupo de Uniformidad.

El cambio de uniformidad se estudia en un grupo de trabajo que desde hace meses integra a las principales asociaciones de guardias civiles del país. Todas han presentado sus propuesta de diseño, que se acompañan en esta información. Sin embargo, la tradición pesa mucho en el cuerpo, que ha mantenido desde 1844 los mismos galones para sus integrantes que el Ejército de Tierra. Y allí, no hay emblemas para los soldados rasos.  

Por eso, en palabras de la Asociación Profesional de Cabos, la orden ministerial que prepara la dirección del Instituto armado es "un proyecto nefasto" que crea "ex novo una divisa para el empleo de guardia civil, que por sus características es un burdo remedo de la divisa de cabo 1º del cuerpo"· Es decir, que les copian los galones. 

La medida es considerada por algunos como "una aberrante ofensa a la tradición castrense del cuerpo", y el colectivo de cabos amenaza con llevar el proyecto a los tribunales. "Qué desagradecida y poca memoria tenemos y que nuevos (e ignorantes) somos", reza el comunicado público firmado por el colectivo. 

Una divisa "pagana"

Así, la Asociación Profesional de Cabos, asesorada legalmente por el despacho SDG Abogados, mantiene que acudirá a los tribunales si la dirección general impone finalmente esta "divisa pagana que jamás han portado los guardias civiles ni es reconocida entre las divisas militares".

Sin embargo, y según explican a EL ESPAÑOL los portavoces del cuerpo, todavía no hay nada decidido y la medida, que se estudia con la mayoría de las asociaciones representativas del cuerpo, buscará el mayor consenso posible. El problema, según explican las mismas fuentes, es que los agentes rasos son los únicos en toda la Guardia Civil que no tienen distintivo, ya que incluso los agentes que están en la academia tienen su propio emblema.

Los contrarios a la medida esgrimen además el gasto de "millones de euros" que supondría dotar a toda la plantilla de distintivo, algo que no comparten desde la dirección del cuerpo, ya que la modificación no haría necesario el cambio de uniformes, sino simplemente colocar un añadido en los hombros, como sucede en la actualidad con cualquier agente cuando es ascendido.