Calvo, durante su comparecencia este miércoles en La Moncloa

Calvo, durante su comparecencia este miércoles en La Moncloa

España CATALUÑA

Los 63 minutos que Calvo empleó en su "relator" sin ser capaz de explicar sobre qué será el diálogo

La vicepresidenta habla largo y tendido del continente, pero no logra aclarar el contenido del foro que moderará el novedoso "relator" para Cataluña. 

El martes fue un día negro para la comunicación del Gobierno. La decisión del Ejecutivo de aceptar un "relator" (o "notario", "coordinador", "facilitador" o "persona neutral") para moderar una nueva mesa de partidos políticos en Cataluña soliviantó a propios y ajenos. Este miércoles, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, encargada de pilotar las negociaciones con la Generalitat, concedió una entrevista a la Cadena Ser a las 9 de la mañana

Poco después, Moncloa convocó por sorpresa una rueda de prensa de la número dos del Ejecutivo, en el ojo del huracán y a la que muchos culpan del deterioro de la imagen del Gobierno de los últimos días. No estaba en la agenda y la convocatoria llegó menos de una hora después de que Calvo se explicase en los micrófonos de la emisora radiofónica.

Fueron, en total, 63 minutos de comparecencia en la que Calvo trató de aclarar que la figura del "relator" no es la de un mediador. Lo que siempre ella había querido decir es que esa figura era quien "convocaba, quien hacía un poco el trabajo de organización, de facilitar. Alguien tiene que hacerlo", resumió. "Y no hay más", insistió en varias ocasiones. 

En su comparecencia también cargó contra el PP y Ciudadanos, a quienes culpa del aumento de personas independentistas o de no querer dialogar. Arremetió contra Pablo Casado porque, según ella, "desbarra" al no descartar una moción de censura contra el Gobierno, e incluso contra el presidente socialista de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, del que dijo que si criticaba al Ejecutivo es por "desinformación" y "desconocimiento". 

¿Sobre qué se hablará en esa nueva mesa de partidos catalanes? La pregunta quedó sin respuesta 63 minutos después. Sin respuesta concreta, al menos. "De la situación en Cataluña", "de las salidas políticas para Cataluña", de "qué salida tiene que tener esta situación" es lo más concreto que se pudo escuchar. 

El resto fueron concreciones sobre el continente, pero nunca sobre el contenido, aunque Calvo se esforzó en recordar que en una democracia se puede hablar de todo, pero sólo hacer lo que es legal y cabe en la Constitución. 

"Menos riguroso y constreñido"

La vicepresidenta se afanó en definir el marco de diálogo que tendrá al "relator" como principal estrella y lo definió como un "ámbito que no esté institucionalizado, más simple" que otros, "menos riguroso y constreñido". 

Será "un trabajo que no se presenta fácil", insistió, que va "más allá de los problemas cotidianos". Pero, ¿de qué se hablará?

Una periodista preguntó si, en el marco de esa mesa, podría acordarse una reforma del Estatut aunque en el foro no se sentase Ciudadanos, primer partido en el Parlament, o el PP. Tampoco ahí hubo respuesta. "Lo razonable sería que se sentaran todos los partidos, que Cs y PP se sentaran. ¿Por qué abandonan un espacio de trabajo?", se preguntó Calvo.

"Es evidente que para el Gobierno de España hay que seguir transitando en nuestro marco constitucional y de las hipotéticas reformas que pudiera tener que, por cierto, ya hay abierta una comisión a propuesta del grupo parlamentario socialista en el Congreso de los Diputados", recordó. 

En efecto. El nuevo foro será distinto a todos los existentes para hablar de Cataluña: la Comisión Bilateral Gobierno-Generalitat, la mesa de partidos creada en el Parlament, las comisiones del Congreso como la Constitucional o la que debería estudiar el modelo territorial, creada a petición del PSOE. El nuevo foro que moderará el "relator" no tendrá paraguas alguno en el Congreso de los Diputados, el Senado o la cámara autonómica catalana. Tampoco hay, ni tras 63 minutos de rueda de prensa, una idea aproximada de qué se tratará en el foro que trae de cabeza al Ejecutivo.