María Dolores de Cospedal, y su marido Ignacio López del Hierro.

María Dolores de Cospedal, y su marido Ignacio López del Hierro. Efe

España

Villarejo se chivaba al marido de Cospedal de la investigación contra Bárcenas: "Hay mucha chicha"

Ignacio López del Hierro, el marido de María Dolores de Cospedal, exsecretaria general del Partido Popular, hacía como enlace con el excomisario de Policía José Manuel Villarejo, para informarle de grabaciones e investigaciones policiales llevadas a cabo en el marco del caso Gürtel y Luis Bárcenas. El excomisario incluso llegó a decirle "hay chicha, hay mucha chicha", en referencia a ambos casos.

El objetivo pactado entre ambos era tratar de limitar los perjuicios posibles para el partido por la trama de corrupción investigada por la Policía. Villarejo actuaba como agente doble, pues también afirmaba estar ayudando al juez Baltasar Garzón para preparar la instrucción del caso.

Unas grabaciones realizadas por el excomisario muestran el trato cercano entre ambos que les llevaba a bromear: "Hemos hecho muchas maldades juntos, pero ya todas se nos han olvidado je je je".

Conversación entre Villarejo y el marido de Cospedal

Los audios, publicados por Moncloa.com, corresponden a encuentros y conversaciones telefónicas de manera frecuente de Villarejo con López del Hierro entre junio y noviembre de 2009. Garzón, entonces instructor de la Audiencia Nacional, había ordenado las primeras detenciones durante los meses previos, tras desvelarse el caso en febrero de ese mismo año. En aquel momento Cospedal era la número dos del partido, nombrada por Mariano Rajoy un año antes.

Tras una cena en la que ambos hablaron del comportamiento de Bárcenas respecto a mandos policiales, en la que el comisario pide que "un toque al Barbas (Rajoy) y que se tranquilice (Bárcenas) porque fíjate qué espectáculo", López del Hierro telefonea al entonces comisario.

López del Hierro: Es que me preguntaba nuestra amiga… (refiriéndose a Cospedal)

Villarejo: Sí.

López del Hierro: Dice (Cospedal), oye mira a ver si tu amigo sabe por dónde van a ir estos.

Villarejo: Bueno, eso es una pregunta como si Dios existe. De amplio contenido, je je je. El lunes cuando nos veamos y desayunemos, comentamos.

López del Hierro: ¿Tú crees que van a más con esto?

Villarejo: Ehhh, sí. Hay chicha, hay mucha chicha.

López del Hierro: ¿Hay mucha chicha?

Villarejo: Mucha más de la que él (Bárcenas) se cree. Él piensa que tiene controlado y justificado lo de aquí dentro, porque esto aquí, esto aquí, él tiene hechos cuatro números, porque piensa que le cuadran, pero hay muchos datos fuera (hablando de cuentas en Suiza), muchas cosas que están, ¿no? Hay mucha chicha, entonces… Ya te digo, estaba en una buena línea y tal, pero ahora hay que volver dedicarle otro mes a comerle el tarro al pavo para decirle que no es tan borde como se ha presentado, jajaja.

Desde ese momento, 18 de junio, los contactos entre el PP y Villarejo se daban casi semanalmente hasta noviembre. Cuatro días después ambos se reúnen de nuevo y Villarejo advierte de que Arturito González Panero, el Albondiguilla, maneja mucha información sobre la investigación y que lo mejor es que se mantenga en silencio.

El 8 de julio López del Hierro telefonea a Villarejo. El excomisario le dice que está saliendo "mucha chicha" sobre la investigación de Gürtel y le avisa de la "indiscreción" de algunos investigados. En esa conversación, Villarejo le advierte de que su "querido amigo" Juan Cotino está "largando cosas" y de que hay pesquisas contra él.

Villarejo: Y luego por el otro lado, el amigo mío, ese querido amigo, también está…

López del Hierro: Largando.

Villarejo: Sí, largando cosas.

López del Hierro: Tu querido amigo, ¿el de la bronca del otro día? (Bárcenas)

Villarejo: No, no, no. Este que mandaba mensajes de querido amigo al otro, al curita (Camps).

López del Hierro: Ah, ah, ah.

En esa conversación Juan Antonio González, entonces director de la Comisaría General de la Policía Judicial es el protagonista. En aquel momento, González seguía órdenes de Alfredo Pérez Rubalcaba, que era Ministro del Interior. 

Juan Antonio González estaba intentando reunirse con Cospedal. "Eso es que como está recibiendo hostias de todos los lados quiere vender la burra de que él es buen chico. Y no es mal chico, pero obviamente está para determinados horizontes", dice Villarejo.

Villarejo: ¿Y ha transmitido mensaje que quiere hablar? Es que hay chicha en el horizonte.

López del Hierro: ¿Hay chicha en el horizonte?

Villarejo: Sí, hay chicha jodida.

López del Hierro: ¿Sí? ¿Jodida para quién?

Villarejo: Jodida para… para nosotros.

Ya el 20 de julio se vuelven a reunir en un bar. Villarejo le confiesa que Rubalcaba era conocedor de la trama Gürtel antes de que el caso se judializase: "En algunas de estas operaciones, que Alfredo sabía lo de Gürtel, no hay duda. Que se le preparó a ‘Balta’, no hay duda. Yo estuve en las primeras reuniones, o sea que eso es así. Pero por eso no creo que le hayan mandado a este (Juan Antonio González) aquí a ver qué le sacas (refiriéndose a Cospedal). Una polla, a ver qué le sacas, a tantearle a mandar mensajes de ver si no nos hacemos daño mutuamente si son ellos los que están".