Norberto Pico, jefe nacional de Falange de las JONS, y Rafael Ripoll, presidente de España 2000.

Norberto Pico, jefe nacional de Falange de las JONS, y Rafael Ripoll, presidente de España 2000. E.E.

España POLÍTICA

¿Quién es de extrema derecha? "El programa de Podemos es el que más se parece al nuestro", dicen Falange y España 2000

Siempre se ha dicho que los polos opuestos se atraen, y que la política hace extraños compañeros de programa. Falange y España 2000, los partidos españoles más representativos a la derecha de la derecha han repasado para EL ESPAÑOL sus posibilidades de pacto con alguna de las cuatro grandes formaciones políticas, y ambos descartan a PP, PSOE y Cs... se quedan con Podemos: "Es el partido al que más se parece nuestro programa".

El panorama político se polariza de día en día, con un Gobierno apoyado a su izquierda por los de Pablo Iglesias y por partidos de corte independentista, y un centro derecha que se lame las heridas mientras Pablo Casado y Albert Rivera libran una batalla dialéctica por capitalizar los mensajes a favor de la unidad de España. Y esto facilita el discurso del líder de Podemos que empuja a 'populares' y naranjas hacia la "extrema derecha".

El pasado fin de semana, Iglesias elucubraba sobre si "PP y Ciudadanos quieren llevar los tanques a Barcelona" para solucionar el desafío independentista. Cualquier propuesta o respuesta de boca de los líderes de PP y Cs es calificada como "ultraliberal" o "regresiva". A Rivera se ha pasado de llamarle "Naranjito" a "Falangito" y, sin embargo, es el líder de Falange Española y de las JONS el primero que desmiente cualquier parecido con las dos formaciones teóricamente más cercanas a sus postulados de entre las cuatro grandes.

"Diga lo que diga de nosotros", apunta Norberto Pico, "si hay un partido con el que podríamos entendernos es con el de Pablo Iglesias, porque está contra las élites asentadas del régimen del 78 y por su patriotismo social". Falange defiende la "soberanía nacional" como Podemos enarbola la "soberanía popular", un matiz semántico que no encierra mayores diferencias cuando se entra en los detalles. Ambas formaciones reclaman que las élites políticas renuncien a sus privilegios y se "proteja a los trabajadores"

El desmontaje de la UE

Además, el discurso como mínimo euroescéptico de los falangistas se asemeja mucho a los postulados con los que el partido de los círculos inició su andadura en las elecciones europeas de 2014. Entonces, el programa de Podemos proponía el "establecimiento de tratados de comercio entre los pequeños productores de los países del sur" de Europa, la "derogación del Tratado de Lisboa" y "reforzar el respeto de la soberanía de los países, regiones y comunidades".

Pablo Iglesias, en su etapa de diputado del Parlamento Europeo.

Pablo Iglesias, en su etapa de diputado del Parlamento Europeo. E.E.

Por ejemplo, en diciembre de 2015, el Grupo Unitario de la Izquierda Europea, en el que están integrados los parlamentarios de Izquierda Unida y de Podemos, apoyó las enmiendas presentadas por el de la Europa de las Naciones y las Libertades, liderado por Marine Le Pen para la "disolución ordenada de la zona euro o unos mecanismos de salida unilateral".

En el Pleno de julio de 2016, los eurodiputados de IU y de Podemos presentaron enmiendas al plan de la Comisión para 2017 que, efectivamente, cumplían su programa: reclamaban la derogación del Tratado de Lisboa, el fin de la cooperación con la OTAN... sólo recibieron el voto a favor de las fuerzas eurófobas de la Cámara, entre ellas, de nuevo, de los representantes del Frente Nacional francésEn ambos casos, el PSOE mostró su crítica y extrañeza por las amistades peligrosas de los de Iglesias y Garzón.

España 2000 también

Quienes también se pudieron sentir traicionados el pasado domingo por Iglesias fueron sus posibles aliados de España 2000, una formación que  se autodefine como “social y patriota, ni de izquierdas ni de derechas”, discurso muy similar al que han utilizado los líderes de Podemos, sobre todo en campañas electorales. Fue la proclama de Pablo Iglesias en el primer Vistalegre: "Nos quisieron poner en un lado del tablero, pero nosotros queremos ocupar la centralidad del tablero, no somos ni de izquierdas ni de derechas, estamos con la mayoría social".

Ese discurso se agotó en la repetición electoral de junio de 2016, cuando IU y Podemos se presentaron en coalición a pesar de que Iglesias los había acusado de "cenizos" y vestir "los viejos ropajes identitarios de la bandera roja".

Vale, pero ¿dónde están las coincidencias programáticas entre lo que todos calificamos como ultraderecha y Podemos? Rafael Ripoll, líder de España 2000, las tiene claras: "Nuestro programa económico es bastante de eso que en la prensa llamáis de izquierdas: defendemos los derechos de los trabajadores, estamos al lado de las pequeñas y medianas empresas frente a las multinacionales extranjeras, y defendemos una soberanía económica en la que el Estado intervenga en los sectores estratégicos".

Siempre se ha dicho que los extremos se atraen... "Si hay un partido con el que podríamos entendernos es con ellos", concluye Ripoll. Otra cosa es que los extremos se quieran tocar.