Imagen de Carles Puigdemont en Alemania.

Imagen de Carles Puigdemont en Alemania. Efe

España INDEPENDENTISMO

La idea de Puigdemont de pisar "suelo catalán" en Francia se esfuma por el temor a una "detención en caliente"

Carles Puigdemont dijo a finales de julio en Berlín que cualquier día "podría pisar suelo catalán, pero sería francés", en alusión a la posibilidad de acercarse al departamento de Pirineos Orientales, al que el nacionalismo denomina "Cataluña francesa". Sin embargo, su anhelo de "volver a pisar Cataluña en menos de 20 años", siquiera metafóricamente, no podrá realizarse.

La razón es que existe un convenio hispano-francés de "detención en caliente" que facultaría a la Policía española a adentrarse en suelo francés y practicar detenciones, siempre que la persona perseguida se encuentre en un ratio de 300 kilómetros de distancia de la frontera con España. Por ello, el abogado del expresidente huido, Gonzalo Boye, ya le ha aconsejado que deseche la idea.

Según considera que la "detención en caliente" no sería aplicable a su defendido, pues está pensada para "otro tipo" de acciones, pero cree que la estancia de Puigdemont cerca de la frontera española conllevaría "un riesgo que hay que tener en cuenta".

Puigdemont seguirá defendiendo la "causa justa" de Cataluña

Persecución en caliente 

"Le hemos recomendado que no vaya para evitar problemas", ha manifestado Boye a EL ESPAÑOL. "Tenemos miedo de que la Policía intente utilizar la normativa para detenerle". El abogado insiste en que  es preferible "no exponerse a acabar en una cárcel de España".

No es la primera vez que el letrado alerta a Puigdemont sobre esta cuestión, ya que a finales de julio le avisó de que Francia era uno de los países europeos que aceptaría extraditarle a España. Es un país que "tiene particularidades legislativas de colaboración con España", aseguró

Se da la circunstancia de que un partido nacionalista de Perpiñán ha invitado a Puigdemont el próximo 4 de septiembre a un acto dedicado a debatir sobre el proceso separatista. Pero el sueño del expresidente catalán se desvanece. "La decisión del pueblo catalán de constituirse en un estado es un hecho, e incluso podría añadir que hoy mismo podría pisar suelo catalán pero sería francés", dijo en Berlín. No parece que sea posible.