Pintadas en la fachada del negocio del tatuador tras conocerse las denuncias.

Pintadas en la fachada del negocio del tatuador tras conocerse las denuncias.

España PAÍS VASCO

Prisión provisional para el tatuador de San Sebastián acusado de abuso sexual por 15 clientas

La jueza ha decretado este miércoles el ingreso en la cárcel del dueño del estudio de tatuajes, que cada vez cuenta con más denuncias en su contra.

La jueza ha decretado este miércoles el ingreso en prisión provisional del dueño del establecimiento de tatuajes de San Sebastián acusado de acoso y abusos sexuales, sobre el que pesan quince denuncias hasta el momento, han informado fuentes municipales.

Este tatuador, arrestado el pasado día 5, pasó ayer a disposición judicial y, tras prestar declaración, la jueza decidió prolongar su detención para continuar con las diligencias del caso. Tras declarar de nuevo en la mañana del miércoles, el magistrado instructor ha ordenado la prisión provisional para el detenido.

La Guardia Urbana, que es la que ha participado en el operativo, había remitido al juzgado toda la información de sus investigaciones, así como de las denuncias tramitadas, que han ascendido hasta un total de quince, según han precisado las fuentes municipales.

No obstante, como ha señalado Martín Ibabe, concejal de Seguridad Ciudadana y Protección Civil, no se descarta que el número de denuncias contra el propietario del estudio Factor Tatto aumente en los próximos días.

Tocamientos y comentarios sexuales

La investigación del caso comenzó de oficio la semana pasada, después de que una mujer colgara en su perfil de Facebook que había sido acosada sexualmente por un tatuador en un establecimiento de San Sebastián.

Según el relato difundido por esta clienta del establecimiento, el tatuador hizo "comentarios sexuales desde el minuto uno", la "agarró del culo", "de la cadera desnuda" y le hizo "desabrocharse el botón del pantalón" cuando lo que había solicitado era un pequeño tatuaje en el brazo.

La denunciante aseguró que, "al ver esa actitud", no hizo "más que temblar" y permaneció callada mientras el tatuador trabajaba porque "estaba aterroriza". "Aunque me quería ir estaba en shock total", afirmó.

El establecimiento objeto de las denuncias apareció el viernes de la semana pasada con pintadas en las que califican al tatuador de "acosador" y "cerdo".