Puigdemont durante el consell nacional del partido.

Puigdemont durante el consell nacional del partido.

España

Puigdemont: "Gobiernan desde Madrid con un 4% y dicen que no podemos en el exilio con el 47%"

El 155 no es un castigo para los independentistas, ha dicho por videoconferencia, sino "un castigo para todo el país".

El expresidente catalán Carles Puigdemont ha lamentado hoy que no pueda ser investido desde Bruselas, en contraposición con el 155 que, asegura, permite al Gobierno central regir "sin rubor" la Generalitat desde Madrid.

"Los que gobiernan sin ningún rubor Cataluña desde Madrid con el 4 % de los votos dicen que no se puede gobernar desde el exilio o desde la prisión con el 47,5 % de los votos de los catalanes", ha lamentado en su intervención por videoconferencia durante el Consell Nacional del PDeCAT.

Puigdemont ha avisado de que en el futuro Parlament "sobrevuelan tres amenazas": que los paquetes de constitución e investidura se resuelvan de forma contraria a la voluntad expresada por los ciudadanos en las elecciones, que desde el Estado se intente cambiar desde los "despachos" los resultados electorales y que se instale en la cámara una actitud de "confrontación y fractura "sistemática".

"El 155, un castigo para todo el país"

En este sentido, ha sostenido que es imprescindible acabar con la aplicación del artículo 155 para no obstaculizar el "progreso social" de Cataluña.

"El 155 no es un castigo para los independentistas, es un castigo para todo el país", ha resuelto Puigdemont, que se ha erigido como la "garantía" de que se revertirán los efectos del mencionado artículo y se "recuperarán las instituciones".

El expresidente catalán ha asegurado que los plenos de constitución e investidura del Parlament forman un "paquete indivisible" que se debe "ganar" para cumplir con el "mandato de las urnas", que es la "restitución" del "gobierno legítimo" que él encabeza.

Restituir lo "suspendido ilegalmente"

"El primer hito para salvar esta amenaza es este gran paquete que configuran el pleno de constitución y el de investidura. Es una unidad porque es este hito el que nos permitirá cumplir con uno de los mandatos que salen de las urnas, que es la restitución de lo injustamente, abusivamente y creo que ilegalmente suspendido", ha señalado.

Cuando solo faltan cuatro días para la sesión constitutiva de la cámara catalana, el soberanismo aún no ha despejado la incógnita sobre cómo mantendrán la mayoría independentista en la Mesa del Parlament, teniendo en cuenta que la ausencia de ocho de sus diputados (tres en prisión preventiva -que pueden delegar su voto- y cinco en Bruselas) en el momento de la votación les deja sin mayoría absoluta.

La otra gran cuestión del escenario político catalán a día de hoy es cómo lo harán los partidos independentistas para investir al candidato de Junts per Catalunya (JxCat), en Bruselas desde finales de octubre.