Imagen de una de las detenciones del pasado mes de abril.

Imagen de una de las detenciones del pasado mes de abril.

España TERRORISMO

Al Qaeda tenía en Segovia una pieza clave de su red para mantener a las familias de los mártires

El egipcio Hatem Mokhtar dirigía desde un taller de El Espinar el envío de dinero a las viudas de los yihadistas.

Alejandro Requeijo Daniel Montero

Hatem Mokhtar Abdallah Said llevaba tiempo bajo el foco de la Guardia Civil. Sabían que se había establecido recientemente en España y que su recorrido por varios países presentaba lagunas que hacían temer que se tratase de un radical retornado de lugares en conflicto. Fueron sus trabajos con sistemas electrónicos y bombonas de butano lo que activó la alerta del Instituto Armado, que procedió a su arresto el pasado 22 de abril en El Espinar (Segovia). No obstante, los expertos todavía no sabían que lo que tenían delante era una de las personas que Al Qaeda utiliza para hacer llegar dinero a las familias de sus yihadistas muertos en combate.

Fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por EL ESPAÑOL reconocen que tuvieron muchas dificultades para identificar la nacionalidad del sospechoso. Fue clave en ese sentido el aviso de las autoridades egipcias, que alertaron de la posible presencia de este ciudadano suyo en España. Además informaron de su paso por lugares conflictivos en los que operan grupos terroristas. Hatem Mokhtar había alquilado en El Espinar una nave en la que había establecido una especie de taller. Desde ese lugar montó una empresa y contrató a dos ciudadanos, un español y un marroquí de 41 y 49 años, que también fueron detenidos el pasado mes de abril en El Espinar y en Los Ángeles de San Rafael (Segovia).

Pese a los primeros temores de la Guardia Civil, el acusado se dedicaba básicamente a la puesta a punto y reparación de sistemas informáticos, discos duros y otros objetos tecnológicos. Pero las pesquisas posteriores determinaron que esta empresa ubicada en una desvencijada nave de El Espinar era sólo parte de un complejo entramado societario con ramificaciones en Alemania, todo ello al servicio de Al Qaeda. Hatem Mokhtar aprovechaba esa plataforma para mandar remesas de dinero a diferentes puntos para el mantenimiento de los familiares de los terroristas muertos, pero también para otros fines relacionados con el yihadismo, según las fuentes consultadas.

En esos envíos de dinero también participaron los dos ciudadanos españoles contratados por el detenido, de 43 años de edad, aunque la hipótesis de los investigadores es que lo hacían sin ser conscientes de su destino. Por ello estos dos arrestados quedaron en libertad.

Los avances de la investigación llevaron a la Audiencia Nacional a cursar una comisión rogatoria a Alemania para permitir a los agentes de la Guardia Civil acudir a ese país a recabar más información. Así, el pasado 12 de diciembre, agentes del Instituto Armado en colaboración con sus colegas de la BKA alemana procedieron a registrar varias empresas y domicilios locales, concretamente de las ciudades de Hamburgo y Brademburgo en una operación difundida este martes por el Ministerio del Interior. De esos lugares se han traído a España numerosa documentación y material informático que procederá a ser analizado.

Hatem Mokhtar fue detenido en abril del año 2002 en Alemania acusado de su vinculación con una célula terrorista desarticulada en Hamburgo, aunque fue puesto en libertad posteriormente. En la Guardia Civil se preguntan ahora por qué este individuo o Al Qaeda eligieron España para establecerse así como las cantidades que llegó a manejar en nombre del grupo terrorista fundado por Osama Ben Laden. También se investigará la trazabilidad del dinero para conocer con exactitud cuáles eran sus contactos.

De lo que no tienen duda los investigadores es del papel que jugaba en la trama el arrestado tras el análisis de sus comunicaciones en las que Hatem Mokhtar mostraba su preocupación por el estado de las familias de los terroristas fallecidos a los que hacía llegar las remesas.