Muhammed Ahram Pérez en el vídeo difundido tras los ataques en Cataluña.

Muhammed Ahram Pérez en el vídeo difundido tras los ataques en Cataluña.

España

El yihadista del vídeo de Daesh es Muhammed Ahram Pérez y procede de Córdoba

Aboga por reconquistar Al Andalus para el Islam y en sus perfiles en las redes usa imágenes de Córdoba. 

Alejandro Requeijo Daniel Montero

Uno de los dos jóvenes que aparece en el vídeo en el que Estado Islámico ha reivindicado de nuevo los atentados de Cataluña se hace llamar Muhammad Yasin Ahram Pérez y procede de Córdoba. Es una de las cerca de 200 personas que ha abandonado España en los últimos años para hacer la yihad en lugares de conflicto. Delgado, con atuendo militar, luce barba larga y una especie de boina negra. "El yihad no tiene fronteras, haced la yihad donde podáis y Alá estará complacido con vosotros", proclama en las imágenes.

El investigador del Observatorio de Seguridad Internacional, José María Gil, dedicó varios años a monitorizar en la redes sociales a yihadistas españoles y entre los radicales con los que interactuó se encontraba este joven cordobés al que recuerda como una persona “embaucadora”. “Era casi como un captador de nuevos terroristas”, dice Gil en declaraciones a EL ESPAÑOL recordando que el pasado 18 de agosto cumplió 22 años.

Este joven aparece en el último vídeo con ropaje militar y barba. Su testimonio se intercala con imágenes de los atentados de Barcelona de la semana pasada. En su discurso dice que los musulmanes que no puedan hacer la "hégira" (irse a vivir al califato) deben hacer la yihad donde estén. Además amenaza con vengar "la sangre derramada de los musulmanes durante la inquisición".

"Vivía en Córdoba, es cordobés. Su obsesión era la unidad de Al Andalus y crear una wilaya (provincia) de Estado Islámico. Usaba siempre fotos de Córdoba" añade este investigador, quien recuerda que entre sus lemas estaba siempre la evocación de Al Andalus. "Muchas veces lanzaba la pregunta ¿No querríais ver de nuevo nuestro califato?", narra José María Gil.

En las conversaciones que tuvo con él a través de las redes sociales eran constantes los mensajes amenazadores. "Cuando le preguntaba por sus amigos en España o su país, hacia una renuncia expresa y sólo hablaba de conquistar Al Andalus para el Islam".