María Jesús Ikelly Borilo falleció en el pantano de San Juan el viernes 21 de julio.

María Jesús "Ikelly" Borilo falleció en el pantano de San Juan el viernes 21 de julio.

España PANTANO DE SAN JUAN

La lucha de Clara: "Ikelly se ahogó porque no había socorristas"

Una madrileña reúne 20.000 apoyos para que pongan vigilantes en el embalse donde murió su amiga.

Una tragedia evitable. La muerte de la joven María Jesús Borilo, Ikelly, el 21 de julio en el pantano de San Juan fue el detonante para que su amiga Clara Torrico se lanzara a las redes para reclamar socorristas en el embalse madrileño. Porque la llamada playa de Madrid no tiene vigilantes. Sin nadie que la auxiliara, Ikelly, que tenía 23 años y sabía nadar, se hundió a escasos metros de la orilla

"Hay numerosos desniveles, remolinos y corrientes de agua fuertes que no siempre te esperas y que te pueden arrastrar. No hay carteles ni nadie que avise", relata Torrico a EL ESPAÑOL. "A cualquiera le puede pillar un remolino como el de Ikelly". Por eso, Torrico decidió ponerse en marcha y organizarse a través de la plataforma Change.org para recoger firmas. Ya supera las 20.000 adhesiones.

En lo que va de año, en Madrid han fallecido cinco personas por ahogamiento, según datos de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo. Es casi el doble que en 2016, cuando murieron tres madrileños por la misma causa. Las dos últimas muertes de este año fueron en el pantano de San Juan: el 18 de julio, un guineano de 38 años desapareció mientras se bañaba. Tres días después, la tragedia se cernió sobre Ikelly mientras se daba un chapuzón.

Ni carteles ni socorristas

Este embalse es una de las cinco zonas que la Comunidad de Madrid ha declarado aptas para el baño en la naturaleza y una de las preferidas de los madrileños para refrescarse en verano. Está situado entre los municipios de Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias y a poco más de una hora de la capital en coche. Pero no tiene carteles ni tampoco socorristas.

"Exigimos medidas de seguridad en las zonas habilitadas para baño todos los días de verano, porque al pantano va gente todos los días", recalca Torrico. Durante la temporada estival solo hay vigilantes de la playa los fines de semana y festivos, entre 11.00 y 19.30 horas. Si algo sucede, hay que llamar a emergencias, que vienen desde puntos lejanos, confirman a este diario fuentes municipales de Pelayos de la Presa.

Clara, Ikelly y sus amigos no solían frecuentar el embalse. Pero se bañaban en las zonas establecidas para ello y disfrutaban durante sus excursiones a San Juan en su tiempo libre: Ikelly, por ejemplo, trabajaba de modelo ocasional y era imagen de varias discotecas. "Si hubiera habido más medidas de seguridad, ese día habría quedado en un susto", lamenta Torrico. 

Sanitarios del Summa y guardias civiles en el pantano de San Juan.

Sanitarios del Summa y guardias civiles en el pantano de San Juan. Comunidad de Madrid

Se aplicarán medidas "puntuales"

De momento, la Comunidad de Madrid va a intensificar el dispositivo sanitario y forestal en San Juan durante los días de más afluencia tras las peticiones de los alcaldes de esta zona. Se aplicarán "ocasionalmente algunas medidas puntuales que ayuden a mejorar la seguridad" y se llevará a cabo una campaña de información con trípticos y a través de redes sociales, según confirma el Gobierno regional.

Por su parte, el PSOE ha llamado al Gobierno central a elaborar un Plan Nacional contra los Ahogamientos que permita financiar equipos y materiales de salvamento y socorrismo. Eso sí: de aquí a seis meses, según se detalla en la proposición no de ley presentada al respecto este miércoles en el Congreso.

También constatan que no existe una regulación estatal que establezca "unos mínimos de formación para los socorristas, ni tampoco qué sanciones aplicar cuando los bañistas cometen imprudencias", cuenta el diputado socialista Miguel Ángel Heredia. En los próximos meses buscarán cómo dotar a los ayuntamientos -quienes tienen la competencia de poner socorristas- de recursos económicos para hacerlo.

Pero, a juicio de la amiga de la fallecida, estas propuestas son insuficientes. "O ponen socorristas ya o que lo cierren", exige Torrico. "Las cosas tienen que cambiar. No podemos consentir más muertes como la de mi amiga por falta de medios".