Albert Rivera, en Venezuela .

Albert Rivera, en Venezuela . Efe

España Hacia el 26-J

Rivera invoca el espíritu de la Transición para llevar la reconciliación a Venezuela

El líder de Ciudadanos defiende el revocatorio de Maduro y apela al diálogo para superar la crisis.

25 mayo, 2016 02:59
Caracas

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El Salón Francisco de Miranda estaba a reventar. La oposición venezolana esperaba con ansias escuchar las palabras de Albert Rivera que, acompañado por Henry Ramos Allup, presidente del Parlamento, y Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, líder opositor encarcelado, dio un espaldarazo a los esfuerzos de la disidencia por poner fin a la “crisis humanitaria”. Para ello ha apelado a la Transición española como modelo para que los venezolanos puedan convivir más allá de sus diferencias, por eso ha querido dejar claro que sus palabras están dirigidas “a todos” y no a una parcialidad.

En su discurso ante un nutrido grupo de diputados venezolanos, el número uno de Ciudadanos ha dicho que la reconciliación es “fundamental”. “No tiene que haber vencedores ni vencidos en el futuro de Venezuela. Tiene que haber un pueblo unido que pasa página”.

Albert Rivera en Venezuela

El líder de C’s entiende que la crisis afecta a todos, a chavistas y no chavistas por igual. Le ha llamado la atención la cantidad de personas que ha visto en las colas para conseguir alimentos y comida, imágenes que ha vivido en sus recorridos por la capital. “Hay gente pasando hambre, hay gente pasando problemas”. Por eso cree que su visita al país, criticada por sus detractores, es necesaria para conocer esta realidad. 

Tiende la mano a Maduro

Rivera estima que el “diálogo efectivo” es la vía para que las partes resuelvan sus problemas y ha tendido la mano al Gobierno de Nicolás Maduro, a pesar de que puedan discrepar en su forma de ver “los derechos humanos, la democracia”. Por eso ha pedido la liberación de los presos políticos, el respeto a la Constitución y la garantía de suministros básicos para la población. “No vamos a solventar ninguna crisis política e institucional si no somos conscientes de que la población pasa momentos imposibles para muchas familias”.

Para él la crisis es triple: humanitaria; y se refleja en la ausencia de alimentos y medicinas; crisis de seguridad, que impide que “la gente viva en libertad; y la crisis política: “Si no hay derechos humanos, no hay democracia”.

En una alusión directa a Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, Rivera ha dicho que su visita al país suramericano no es una intrusión. “Dar comida, recaudar medicamentos, ayudar a los médicos venezolanos no es una injerencia, es una obligación moral”. El secretario general de Podemos acusó a Rivera de viajar a Venezuela a grabar un spot de campaña.

El revocatorio

Albert Rivera también ha respaldado los esfuerzos de la oposición por llevar adelante el referendo revocatorio y ha dicho que los ciudadanos están “en su derecho” de impulsar la consulta popular que puede poner fin al mandato de Nicolás Maduro. Cree que ese mecanismo constitucional puede servir como una “vía de escape a la situación actual”.

En su discurso Rivera ha pedido a las autoridades locales que la recolección de firmas, primer paso para realizar el revocatorio, “se lleve con normalidad” y ha recomendado al Ejecutivo “no temer a las urnas”.

El joven político ha expresado su deseo de que la “normalidad democrática” se traduzca también en que se desarrollen las elecciones regionales previstas para finales de año.

Al final de su intervención, Rivera ha insistido en dar sus motivos para estar en Caracas: “¿Cómo no me va a preocupar lo que pasa en Venezuela, si aquí viven 200 mil españoles? ¿Cómo no me va a preocupar lo que pasa en Venezuela, si en España viven 150 mil venezolanos?”, se ha preguntado ante las críticas que el chavismo ha hecho sobre su viaje. “Creo que he hecho lo correcto. Tenía que estar aquí”.