Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas cargaron de sentidos transversales, colectivos, hace ya una década, la celebración del primer Día Mundial del Medio Ambiente.

Pensados para sugerir políticas que mejoraran las condiciones socioeconómicas y medioambientales, los objetivos inyectaron en la efeméride una noción poliédrica e integradora del cuidado y respeto del hábitat, y vinieron a reconocer la inevitable conexión entre todos los seres vivosy el medio ambiente, como sostiene el concepto de 'Una Salud' (One Health), sin ir más lejos.

Las profesiones colegiadas celebramos esta apuesta por la visión holística e interdisciplinar que tan bien define la asociación que presido desde hace dos años. Unión Profesional cuenta con los saberes contrastados de cada una de las profesiones que la componen. Conocimientos que sostienen cada uno de los ámbitos de la vida, desde la salud, la educación y el cuidado hasta la economía, pasando por la justicia, la ciencia y la tecnología.

Se trata de un conocimiento que las profesiones ponen al servicio de la sociedad con el objetivo de garantizar la protección y el cuidado del entorno natural que nos sustenta, un propósito ambicioso a nuestro entender, que requiere de la confianza de los poderes públicos y de una estrategia concebida en el largo plazo.

La presente edición del Día Mundial del Medio Ambiente hace especial énfasis en la emergencia climática que afrontamos, e insiste en que la acción va más allá de la reducción de emisiones de carbono, u otra política específica.

Naciones Unidas se arriesga en la propuesta de estrategia y apunta a concebir nuestra relación con el clima desde la transformación de los sistemas que sostienen nuestras economías; lo hace, además, pidiéndonos que atendamos a la complejidad, concepto que apenas puede pensarse sin el filósofo Edgar Morin, fallecido el pasado 29 de mayo.

A la hora de abordar cualquier problemática, Morin recomendaba aunar prudencia y audacia, siendo consciente de que toda estrategia "se ha de diseñar tomando en cuenta las certidumbres y las incertidumbres, las probabilidades y las improbabilidades".

Dado el nivel de complejidad de nuestra realidad presente, es difícil, por no decir imposible, asumir que podamos afrontar un proyecto de futuro en solitario.

Lo apuntaba Cristina Monge, autora de Contra el descontento en la revista Profesiones, los Estados tienen la legitimidad democrática para liderar procesos de transformación, pero también son responsables de crear espacios para que podamos trabajar de manera conjunta en propuestas y procesos transformadores. Algo que permite ampliar la comprensión y adoptar medidas responsables y sostenibles que vayan más allá de lo que el sociólogo Emmanuel Rodríguez López ha calificado de “administración de la catástrofe”.

En estos momentos no podemos quedarnos estancados en la gestión de los desastres del presente, debemos proyectar a futuro tal y como nos propone la efeméride que hoy celebramos.

La propuesta está en transitar a sistemas socio-ecológicos más justos con el planeta, y que requiere de seguir abundando en un conocimiento de calidad. Al respecto, no nos cabe la menor duda, las profesiones colegiadas en su conjunto somos la clave para producir la mejor ciencia climática, necesaria para hacer posible un futuro sostenible para todos.

***Tomás Cobo es presidente de Unión Profesional.