Raphael Callou, director de Cultura de la OEI, durante el congreso.

Raphael Callou, director de Cultura de la OEI, durante el congreso. OEI

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Iberoamérica blinda la educación artística como un derecho fundamental para consolidar la paz regional

Bogotá acoge a 19 delegaciones internacionales para crear una estrategia que convierta las disciplinas culturales en herramientas de cohesión social.

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I. Sánchez
Publicada

El Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella, en Bogotá, ha inaugurado esta semana el Congreso Iberoamericano de Educación y Formación Artística y Cultural – Artes para la Paz 2026. Durante tres jornadas, del 13 al 15 de mayo, la capital colombiana reúne a 19 delegaciones internacionales en un encuentro histórico.

Este evento, organizado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes de Colombia junto a la OEI, busca consolidar la cultura como un pilar fundamental del desarrollo humano. La iniciativa cuenta con el respaldo de organismos de peso como la UNESCO.

También con el de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La ministra colombiana, Yannai Kadamani Fonrodona, destacó durante la apertura que este congreso representa una apuesta firme por posicionar la educación artística en la política pública regional. Según la funcionaria, el objetivo es que Iberoamérica se convierta en un referente mundial, mostrando la resistencia y voluntad de sus pueblos.

Kadamani subrayó que la potencia artística de la región es una herramienta para resistir a relatos impuestos y permanecer en la historia. Esta visión busca que el sur global dialogue de tú a tú con el norte global, reivindicando la identidad cultural como un derecho inalienable de las sociedades.

Por su parte, Raphael Callou, director General de Cultura de la OEI, enfatizó la relevancia de analizar los sistemas públicos de cada nación. El congreso permite discutir y dialogar, desde diversas perspectivas nacionales, sobre políticas ya estructuradas para organizar la educación artística y cultural de manera eficiente.

Desde la UNESCO, Enrique López Hurtado calificó la cita como un hito histórico para la región iberoamericana. El experto resaltó el liderazgo de Colombia al construir una ruta de integración basada en la diplomacia cultural, un concepto que busca traducir las artes en instrumentos prácticos de entendimiento y paz.

El congreso no pretende ser un evento efímero, sino dejar capacidades instaladas mediante tres productos fundamentales. El primero es la Declaración de Bogotá, un acuerdo regional que busca posicionar formalmente la educación artística como un derecho esencial para todos los ciudadanos de la región iberoamericana.

Como segundo eje, se ha anunciado la creación de REDARTES, la Red Iberoamericana de Educación Artística y Cultural. Esta plataforma servirá para conectar a instituciones, artistas y academia, fomentando un intercambio constante de conocimientos y buenas prácticas que fortalezcan la implementación de políticas culturales a largo plazo.

Finalmente, el encuentro establecerá la Hoja de ruta 2026 – 2028. Un documento que detallará acciones concretas que deberán implementar los países. Solo así se podrá asegurar que los consensos políticos alcanzados en Bogotá se traduzcan en realidades tangibles para los estudiantes y creadores iberoamericanos.

El enfoque del evento trasciende lo académico para centrarse en la cohesión social y la democracia cultural. Se busca que la formación artística sea un motor para la paz, especialmente en contextos donde la cultura ha sido históricamente un refugio de resistencia y una vía para la resolución de conflictos.

La agenda incluye mesas de trabajo donde participan gobiernos, organismos multilaterales y representantes de la sociedad civil. Este modelo de construcción colectiva pretende transformar los acuerdos diplomáticos en marcos de política pública que mejoren la calidad de vida y fomenten el desarrollo sostenible en el entorno regional.

La convocatoria ha sido abierta a todas las personas y organizaciones interesadas en este ámbito. Aquellos que no puedan asistir presencialmente al epicentro cultural de Bogotá tienen la opción de seguir las sesiones a través de la transmisión oficial del Ministerio de las Culturas en plataformas digitales.

Con este congreso, Iberoamérica reafirma su compromiso con el Objetivo de Desarrollo Sostenible vinculado a la educación de calidad. Al integrar las artes en el núcleo formativo, la región apuesta por una visión integral del progreso, donde la sensibilidad estética y la creatividad son herramientas clave para el futuro.

La participación de 19 delegaciones subraya la voluntad política de avanzar hacia una integración real. Bogotá se reafirma así como un laboratorio de paz donde la cultura no es solo un adorno, sino el eje transformador que la región necesita para enfrentar los desafíos globales de este siglo.