Sergio Viñas (izquierda) y Omar Sánchez (derecha) posan con la ropa de la selección española de fútbol unificado.
Así es la otra 'Roja' que une a jugadores españoles con y sin discapacidad intelectual para romper barreras en el fútbol
El combinado nacional de este deporte unificado participa por primera vez en el mundial que tiene lugar en Francia.
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Los ojos del planeta están posados en el Mundial de Fútbol, que arrancó hace tres semanas y ya está jugando la fase eliminatoria. Este mismo lunes, la selección española se jugará el pase a los cuartos de final contra nuestro vecino, Portugal, en Dallas, Estados Unidos.
Mientras tanto, otro combinado nacional acaba de aterrizar a este lado del charco, en Francia, para disputar el otro mundial. La Copa Del Mundo Unificada Special Olympics. Una modalidad en la que los equipos están conformados por jugadores con y sin discapacidad intelectual.
Es la primera vez que España participa en este joven campeonato —esta es la tercera edición que se celebra—. También se estrena la competición en Europa, ya que las dos anteriores tuvieron lugar en Estados Unidos.
Los jugadores se estrenan en la fase de grupos el próximo martes 7 de julio contra Libia y estarán comandados por Omar Sánchez (Vitigudino, Salamanca. 18 años) y Sergio Viñas (Zaragoza, 23 años), los cocapitanes.
Para los dos es su primera experiencia con esta selección, aunque el primero ya sabe lo que es ocupar esa posición. Juega en Los Leones de Vitigudino, el equipo de fútbol sala de su municipio, y ya había tenido que liderar a sus compañeros cuando el capitán no podía jugar.
Para Sánchez es una experiencia nueva. Acostumbrado a jugar a fútbol sala, ha tenido que adaptarse a jugar a fútbol 11. Donde más ha notado la diferencia ha sido en las dimensiones del campo y el tamaño del balón, mucho más reducidos en la primera modalidad.
Tanto él como Viñas creen que España llega a este torneo con un equipo muy potente y con muchas posibilidades de hacer un gran trabajo. "Vamos a ir a por todas. A intentar ganar y a darlo todo por la selección de fútbol unificado", anuncia el segundo con entusiasmo.
Entrenar separados
La mayor dificultad del equipo de cara a la competición es que los jugadores se han entrenado por separado la mayor parte del tiempo. Solo pudieron estar juntos durante la concentración en Zaragoza el primer fin de semana de junio, cuenta Sánchez.
Omar Sánchez (de espaldas) en un entrenamiento antes de su viaje a París para la Copa de Mundo de Fútbol Unificado.
El primer partido amistoso que jugaron entonces "costó algo más", pero enseguida lograron encajar y el segundo lo desempeñaron mucho mejor, señala el castellanoleonés.
A pesar de esa falta de contacto previo, Viñas se muestra optimista. "Llegamos motivados y preparados y creo que podemos quedar primeros de grupo", anuncia.
Para suplirlo, David Falcón, el seleccionador nacional, decidió hablar con los entrenadores de los jugadores para poder tener, al menos, una táctica de partida antes de llegar a Francia.
Otra barrera es que, a diferencia del Mundial de fútbol que se está jugando en Norteamérica, los entrenadores no tienen vídeos de partidos anteriores de sus rivales para poder evaluar a quién se enfrentan y construir las tácticas más adecuadas.
Falcón reconoce que ambas carencias le han complicado bastante la preparación del torneo. No conoce a los contrincantes, pero tampoco conoce demasiado bien a sus propios jugadores.
Ante esta situación, el míster ha decidido "potenciar todos los puntos fuertes que podamos tener a nivel individual y colectivo". Además, intentará adaptar el equipo y competir lo mejor posible en función de lo que se encuentren enfrente una vez salgan al terreno de juego.
Sergio Viñas entrenando antes del torneo.
Para él también es la primera vez al frente del combinado. Profesor de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en la Universidad de Zaragoza, es padre de una hija con Síndrome de Down y fue a través de ella como conoció la labor de Special Olympics.
Es voluntario de la entidad y, además, jugador de un equipo de baloncesto unificado. Esta estrecha relación y su titulación como técnico lo convirtieron en el mejor candidato para llevar a este equipo hasta la victoria.
Discapacidad fuera del campo
En este campeonato de fútbol unificado participan 24 selecciones (12 masculinas y 12 femeninas) y las reglas se basan en las normas FIFA, adaptadas al modelo Unified Sports de Special Olympics. Los partidos se distribuyen en dos tiempos de 30 minutos cada uno con un descanso de 15 minutos y se permite un máximo de 5 cambios.
Asimismo, hay ciertas reglas para asegurar que ningún jugador se queda sin participar. Cada uno debe pasar al menos 90 minutos en el campo durante la fase de grupos y 20 minutos durante las semifinales y la final. De no cumplirse, el equipo perderá puntos.
Omar Sánchez preparándose para el torneo.
Durante el partido, los equipos deben componerse por 6 jugadores con discapacidad y 5 sin ella.
María Fusté, directora de Special Olympics España y parte del grupo organizador de la Copa, reivindica la importancia de que exista un campeonato como este y de que España pueda participar en él.
Aunque, cuando se habla de discapacidad se piensa más en el deporte social, ella asegura que se trata de un torneo "totalmente competitivo al que van los mejores deportistas de cada país participante".
Con las personas con discapacidad, muchas veces, se ponen las barreras sin verificar realmente si existen o si esa persona es perfectamente capaz de hacer ciertas cosas. Cosas así se combaten con eventos como este: "En el terreno de juego no se ve la discapacidad", asegura.
Sergio Viñas se prepara antes de su viaje a París.
Esto, agrega, es muy poderoso porque permite a los deportistas discapacitados "coger el rol protagonista y decidir en cada momento cómo funciona el partido".
Además, la experiencia les permite salir de España y conocer otro país y gente de otras culturas y procedentes, expone Fusté. Precisamente, esa es una de las cosas que más ilusión le hace a Sánchez, la posibilidad de poder visitar otra nación.
Falcón deja claro que no hay ninguna presión para el equipo. "El hecho de poder llegar allí y participar, para nosotros, ya es un logro". Por encima del posible título, está todo lo que van a representar estos días en París: al país, a las comunidades autónomas de las que salen los jugadores, a ellos mismos y a sus familias, menciona.
Van a ser la imagen de España a nivel futbolístico y social, subraya . "Queremos dejar una buena imagen, en lo deportivo y en lo personal, de la delegación nacional".