Vista panorámica del tráfico pesado en la ciudad.

Vista panorámica del tráfico pesado en la ciudad. iStock

Historias

España suspende en medición de contaminación del aire: las estaciones mal ubicadas limitan el acceso a "información fiable"

Ecologistas en Acción calcula que tres de cada cuatro estaciones de medición están mal ubicadas, mientras que la UE cambia su normativa para impedirlo.

Más información: La mortal consecuencia de la contaminación por los incendios: aumentan el ictus y su gravedad

Publicada

Los españoles respiramos bastante aire contaminado, sobre todo en las ciudades grandes, pero también en las medias, y la causa es el tráfico. Lo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Unión Europea (UE) y hasta la Dirección General de Tráfico (DGT).

Unos 7,6 millones de españoles, es decir, el 16% de la población, están expuestos a aire muy contaminado, y prácticamente el 100% lo ha estado a algún tipo de polución. Y lo peor no es eso. Es que, además, lo medimos mal, y la situación podría ser mucho peor.

Un estudio de Ecologistas en Acción apunta a que tres de cada cuatro estaciones de medición de la calidad del aire en las ciudades españolas están mal colocadas, lo que tiene como consecuencia que no existan datos fiables en todos los casos.

"El análisis lo hemos hecho sobre 26 estaciones de medición en 26 ciudades, medias y grandes. En cada una hemos escogido la estación que arroja niveles de contaminación más elevados, que suele ser la que está ubicada en un lugar con tráfico muy denso", explica Miguel Ángel Ceballos, portavoz de calidad del aire de Ecologistas en Acción.

La conclusión final es la que titula esta información: "Tres de cada cuatro estarían incumpliendo en estos momentos la nueva normativa europea".

¿Los motivos? "Porque están en calles que no tienen tráfico, o tráfico bajo, así que no corresponden con puntos críticos, o porque incumplen la distancia con la calzada o la altura máxima del punto de toma de aire", elementos que "hacen que los datos que se estén recogiendo no sean representativos de las peores situaciones en cada una de las ciudades analizadas", explica Ceballos.

Ciudades que hacen trampas

El informe Tráfico y calidad del aire urbano en el Estado español nace precisamente porque la UE quiso atajar en todo su territorio este problema. Muchas ciudades grandes, en España y fuera de ella, también lo hacen.

Fue a raíz de una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) contra la ciudad de Bruselas por colocar de forma incorrecta su red de medidores, de manera que no se registraban cantidades de contaminación atmosférica por encima de lo permitido.

El resultado fue la aprobación de una nueva norma, la Directiva 2024/2881 sobre la calidad del aire ambiente y una atmósfera más limpia en Europa, que establece criterios mucho más estrictos y actualmente en proceso de transposición a la normativa española.

Paisaje de la ciudad de Barcelona.

Paisaje de la ciudad de Barcelona. iStock

El estudio de Ecologistas en Acción señala como la nueva legislación obliga a que "los puntos de muestreo destinados a la protección de la salud humana" deberá determinarse de manera que "proporcione datos fiables sobre los niveles de concentración en los puntos críticos de contaminación atmosférica" y tenga en cuenta "áreas sensibles como zonas residenciales, escuelas, hospitales, centros de vivienda asistida y zonas de oficinas".

Para cada zona, el número mínimo de puntos de muestreo para mediciones fijas incluirá al menos una estación en un punto crítico de contaminación atmosférica, que para el dióxido de nitrógeno (NO2), las partículas (PM10 y PM2,5), el benceno y el monóxido de carbono (CO), se centrará en la medición de la contribución de las emisiones del tráfico. En los casos en que solo se requiera un punto de muestreo, éste estará en un punto crítico.

Ciudades que suspenden

De ahí el estudio que Ceballos relaciona con la necesidad de "un proceso de revisión de la ubicación de las estaciones, que nosotros hemos pedido tanto al Ministerio de Transición Ecológica como a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos que tienen redes propias. Y en los casos en los que se confirme que la estación está mal ubicada, pues habrá que cambiarla de localización".

El portavoz ecologista recuerda que su investigación se ha reducido a 26 casos, "no sabemos si con las 800 estaciones que hay en España está ocurriendo lo mismo", pero sí piden revisarlas.

El informe desvela que las estaciones de Barcelona, Bilbao, Elche, Granada, Santander y Valladolid no se localizan en una calle donde se esperan las concentraciones de tráfico, más elevadas, y "por tanto no corresponden a puntos críticos".

Por su lado, las ciudades de Badajoz, Guadalajara y Logroño "carecen de estaciones de tráfico, ubicándose la única existente en cada una de ellas en una localización de fondo".

Añade el escrito que "las principales deficiencias detectadas" se deben a colocaciones que, pese a estar bien localizadas, alteran los datos.

Así, "se han considerado críticas las relativas a alturas de muestreo excesivas", en Bilbao y Las Palmas de Gran Canaria, y a "distancias al borde de la calzada superiores a los 10 metros permitidos" en A Coruña, Alicante, Badajoz, Elche, Logroño, Madrid, Málaga, San Sebastián, Vigo y Vitoria.

Señal digital de mensaje variable (VMS) que indica la zona de bajas emisiones en Madrid, España.

Señal digital de mensaje variable (VMS) que indica la zona de bajas emisiones en Madrid, España. iStock

Únicamente las estaciones de tráfico analizadas en Gijón, Palma de Mallorca, Pamplona, Sevilla, València y Zaragoza "se consideran adecuadas, al cumplir de forma mayoritaria los criterios".

"No obstante", estas ciudades "cuentan con otras estaciones de medición cuya ubicación debería revisarse para asegurar que la mitad de ellas en cada red se localicen en puntos críticos, conforme a la nueva Directiva europea".

Sin información fiable

"Lo que no tenemos es una información fiable y representativa de cuál es la situación real y, en concreto, de las peores situaciones en cada una de las ciudades, que están casi siempre vinculadas al tráfico motorizado, a los grandes ejes de circulación de automóviles", lamenta.

"Si no sabemos en qué punto estamos, pues es difícil articular las medidas adecuadas para combatir la contaminación atmosférica", añade Ceballos.

"Si las estaciones no registran incumplimientos, las autoridades entienden que no tienen que hacer nada. Y eso deja desasistidas a las personas más vulnerables a la contaminación, que son la población infantil, las personas mayores y los enfermos cardiorespiratorios crónicos", concluye.

La normativa europea ahora debe pasar por el Consejo de Ministros cuando Transición Ecológica finalice la transposición a la ley española. Ecologistas en Acción propone una disposición adicional dando un plazo de un año "para que se lleve a cabo ese proceso completo de revisión de todas las estaciones de medición, tanto las estaciones urbanas como las rurales también".

Añade Ceballos que el proceso "debe ser transparente y participativo, de manera que, al reubicar estaciones, las organizaciones ciudadanas o los ciudadanos interesados a nivel particular,puedan ser conocedores" del mismo e incluso "proponer ubicaciones al lado de lugares sensibles, como centros sanitarios, para personas mayores o los centros educativos".