La Puerta de Alcalá de Madrid tras el apagón de 'La Hora del Planeta' en una edición pasada.
La Hora del Planeta vuelve a 'apagar' el mundo para poner en valor la acción colectiva ante la emergencia climática
Monumentos y ciudadanos de 350 municipios españoles se unen al gesto global por la protección de la naturaleza.
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Durante una hora, el planeta recuerda que la acción colectiva mueve montañas. Y es que este sábado 28 de marzo, se llevará a cabo una nueva edición de la Hora del Planeta, una iniciativa global de WWF a la que se le suman millones de personas que apagan al unísono sus luces para recordar que las apuestas colectivas conducen al cambio político, económico y social necesario para cuidar la naturaleza.
Este año la acción cumple 20 años. En España tendrá lugar de 20:30 a 21:30 y la idea es apagar las luces no imprescindibles, recordándonos que los movimientos ciudadanos son un motor para la acción por el cambio. Sin embargo, la propuesta comenzó en Sídney como campaña de concienciación sobre el cambio climático.
Este año participan más de 190 países, uniendo monumentos emblemáticos, ciudades y comunidades de todas las latitudes. Desde la Torre Eiffel hasta la Ópera de Sídney, millones de ciudadanos apagan sus luces al mismo tiempo, enviando un mensaje claro: el cambio solo será posible si actuamos juntos.
En un contexto complejo esta acción funciona como un termómetro de la voluntad política frente al cambio climático. El mensaje de António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, resuena como un llamado urgente a la coherencia global.
"Esta es una poderosa señal global. Multitud de personas unidas para exigir acción frente al cambio climático, acelerar la reducción de emisiones, impulsar una transición justa hacia energías renovables y proteger a las comunidades que ya sufren los impactos más severos", indicaba Guterres.
20 años, 20 logros
Luego de dos décadas la Hora del Planeta hace un recorrido por los 20 éxitos más relevantes para la conservación de la naturaleza y el clima.
Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España, explica que quieren celebrar el aniversario "poniendo foco en lo que hemos logrado desde su origen, porque en un momento de incertidumbre global como el que vivimos, todos necesitamos esperanza".
La acción climática global ha avanzado con acuerdos clave como el Acuerdo de París y la Agenda 2030, mientras Europa impulsa la neutralidad climática con el Pacto Verde Europeo. Sin embargo, estos avances conviven con una crisis ambiental persistente que evidencia la magnitud del desafío.
La cooperación internacional demuestra su eficacia con medidas como el Protocolo de Montreal, que ha permitido la recuperación sostenida de la capa de ozono, o la Ley de Restauración de la Naturaleza de la UE, que obliga a restaurar ecosistemas degradados.
A estos avances se suman acuerdos globales para proteger especies como las tortugas marinas, que evidencian que la acción coordinada puede revertir tendencias negativas.
Aún con los avances continúa un deterioro de la biodiversidad. Según el Informe Planeta Vivo de la WWF, las poblaciones de fauna silvestre han caído de media un 73 % entre 1970 y 2020, reflejando una crisis sin precedentes.
Por ese motivo, Luis Suárez, coordinador de conservación de WWF España, señala que "tenemos que reivindicar lo conseguido en estos 20 años: no lo suficiente, ni todo lo que hubiéramos querido, pero sí muchas cosas".
Ciudades que actúan
Más de 350 municipios de toda España se han sumado a la Hora del Planeta. Y es que la movilización une grandes ciudades y pequeñas localidades, así como monumentos emblemáticos como la Sagrada Familia, la Puerta de Alcalá, la Basílica del Pilar o la Torre de Hércules participan en este gesto simbólico.
Otros países también participan apagando sus luces como gesto simbólico de concienciación ambiental. En este escenario, los ayuntamientos juegan un papel clave como impulsores de políticas que promuevan ciudades más sostenibles, resilientes y adaptadas al contexto climático actual.
Más allá del apagón simbólico, varias ciudades amplían su participación con actividades abiertas a la ciudadanía. Localidades como Alicante, Barcelona, Bilbao, Málaga o Sevilla organizan talleres, actividades familiares, recorridos guiados y propuestas culturales en el espacio público para acercar la conservación de la naturaleza a la ciudadanía.
Estas iniciativas cuentan con el impulso de los grupos locales de la WWF España, cuyo voluntariado desempeña un papel esencial en la sensibilización social. La organización subraya que la participación ciudadana y el compromiso institucional son fundamentales para avanzar en la protección del medio ambiente y acelerar la transición ecológica.