El 70% de las viviendas de España se calienta con combustibles fósiles.

El 70% de las viviendas de España se calienta con combustibles fósiles. iStock

Historias

Sistemas de climatización renovables, el camino a unas casas españolas más resistentes a las crisis energéticas

La Plataforma por la Descarbonización del Calor y el Frío propone varias rutas para lograr hogares menos vulnerables al clima y los problemas de suministro.

Más información: Así es el rascacielos más sostenible de España: está en Madrid, usa un 60% menos de energía y tiene oficinas en la terraza

Publicada

"Para ahorrar energía, necesitamos descarbonizar rápidamente los sistemas de climatización y de agua caliente de los hogares y rehabilitar aproximadamente la mitad de las viviendas del parque residencial español", explica ️Francisco Zuloaga, portavoz de la Plataforma por la Descarbonización del Calor y el Frío.

Dicha organización nació en 2024 y agrupa a diferentes colectivos, desde Ecologistas en Acción o Greenpeace hasta la Confederación de Instaladores (CNI) o la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (AFEC), pasando por la Federación de Consumidores y Usuarios CECU.

El pasado 17 de marzo la Plataforma presentó su informe Invertir en la transformación energética integral del parque residencial: una oportunidad estratégica para el país, que comenzó a elaborarse hace más de un año, pero que por el momento vinculan a la resiliencia del país ante crisis energéticas como la provocada por la Guerra de Irán.

Un plan que parte de la necesidad de unos sistemas de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS) que actúen contra las consecuencias del cambio climático por dos vías: atenuando sus efectos al permitir la climatización de los hogares y eliminando emisiones de gases de efecto invernadero, sobre todo CO2.

Hoy en día el 70% de las viviendas de España se calientan con combustibles fósiles, sean calderas de gas o de gasoil, desarrolla Zuloaga a Enclave ODS. "Lo que estamos diciendo es que tenemos que salir de ahí, por motivos obvios, e ir hacia un escenario en el que el 100% de esos sistemas sean renovables".

¿En qué se traduce? "En bombas de calor, en solar térmica, o redes de calor y frío con generación renovable. O biomasa también sostenible en ciertos casos, en ámbito rural, donde el recurso esté disponible", añade.

Es decir, no se trata de una instalación de renovables de grandes plantas solares, sino los paneles de solar térmica, instalados en los hogares, que sean resistentes al clima externo y al mismo tiempo independientes a shocks externos.

En realidad, ninguna novedad respecto a la Hoja de Ruta de la Calefacción Renovable, el primer plan detallado de cómo transformar el sector de la calefacción y el agua caliente sanitaria (ACS) residenciales en España publicado por la Plataforma en 2024 y que trazaba un plan hacia 2050.

La novedad ahora es la propuesta económica, que calcula varias vías hacia esa renovación integral, pero que apuesta claramente por el llamado ‘Escenario Cero Emisiones’, que calcula en torno a los 600.000 millones de euros. No suena precisamente barato, pero lo es más que el ‘Escenario Tendencial’, el menos optimista, que mantiene el ritmo actual.

Placas solares en el tejado de una casa.

Placas solares en el tejado de una casa. Leroy Merlín Omicrono

El informe considera que las medidas propuestas "permiten al país adelantarse a los futuros requisitos legales en materia de eficiencia energética de edificios", dado que "transforman la factura energética de los hogares, reduciéndola y destinándola por completo a energía renovable y de producción nacional".

Algo que a medio y largo plazo "mejora la balanza comercial del país, y elimina la dependencia energética de países exportadores de combustibles fósiles, favoreciendo así la seguridad y la soberanía energética".

Las intervenciones incluyen la renovación profunda de la envolvente de 9,7 millones de hogares, incluyendo todos los hogares en situación de pobreza energética. También la sustitución, hasta 2050, de los sistemas de calefacción y ACS de todas las viviendas principales del país por otros renovables y eficientes.

Inversión pública y privada

La propuesta económica señala que el 61% del coste de la transición (315.732 millones de euros) será inversión privada, ya sea a través de fondos propios o de préstamos privados. Y que el 39 % de la inversión restante (199.547 millones de euros, unos 8.000 millones por año hasta 2050) debe ser financiada por el Estado.

Lo hará a través de inversión pública directa (27%) y préstamos públicos reembolsables (12 %), que incluyen parte de la financiación pública habilitante (la parte pública de la financiación público-privada, un 3 % del total de la inversión total aproximadamente).

La cuestión que planteamos al portavoz de la Plataforma es cómo "convencer" a esa enorme cantidad de inversión privada que en parte se refiere a hogares particulares.

La inversión pública debe actuar de palanca en cada uno de los segmentos de la población, apunta Zuloaga. "Obviamente, más ayuda al que más lo necesita y menos al que sí tiene esos recursos, pero intentar apoyar a todos los niveles".

Esto puede hacerse en modo de ayuda directa, de subvención, de préstamo o, incluso, de subvención, lo que se conoce como financiación pública habilitante, para que la persona que necesita un préstamo pueda adquirirlo, agrega.

"La coyuntura no sopla a favor de todo lo que sea medioambiental", dice Zuloaga. Pero no se trata solo de medioambiente, estamos hablando de economía también y de si estas inversiones son favorables desde un punto de vista económico. "Cuanto más volatilidad haya en el mercado del combustible fósil, más lo serán", ya que esa decisión individual privada tendrá más que ganar con la inversión, por lo que hay que favorecerla, defiende.

Considera Zuloaga que se trata de "tecnologías que ya existen, que están probadas", y que es probable que en los próximos años bajen de coste, a medida que se fabrican más en economías de escala. No se le puede obligar a nadie a comprar una determinada tecnología, pero sí que se pueden poner las señales regulatorias y financieras necesarias, añade.

"Hace cuatro años fue Ucrania, ahora es Irán, y la próxima nos acecha. Sabemos qué va a pasar y por eso hacemos este tipo de informe". Hay que salir de ese sistema de dependencia energética del exterior, "que nos tiene atados y crea unos impactos reales en las personas, en las empresas y en la economía del país", finaliza el portavoz.