Vista aérea del Palacio Nuevo de Oropesa.

Vista aérea del Palacio Nuevo de Oropesa. Cultura CLM

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El pueblo medieval con dos castillos y vistas a la Sierra de Gredos: planazo para una escapada familiar de primavera

Hoy, con en torno a 2.600 habitantes, conserva el encanto de una villa tranquila. Tiene un casco histórico compacto y muy fácil de recorrer.

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Julia Toledano
Publicada

La silueta de Oropesa se reconoce mucho antes de llegar. El pueblo aparece encaramado en lo alto de una colina, con sus murallas y torres de piedra dibujándose frente a la Sierra de Gredos.

Este municipio toledano, en plena Campana de Oropesa, se encuentra a poco más de una hora de viaje en coche desde Toledo y a alrededor de una hora y media de Madrid.

Su ubicación, entre las montañas de Gredos y el río Tajo, ha sido estratégica durante siglos para el paso de ganados, viajeros y ejércitos.

Acceso al patio interior del Palacio Nuevo de Oropesa.

Acceso al patio interior del Palacio Nuevo de Oropesa. Cultura CLM

Hoy, con en torno a 2.600 habitantes, conserva el encanto de una villa tranquila que mira de frente a las cumbres, con un casco histórico compacto y muy fácil de recorrer en una escapada familiar o en pareja.

Sin duda, el gran icono de Oropesa es su conjunto fortificado. En realidad son dos castillos unidos que coronan la colina y mandan sobre el paisaje.

Por un lado está el castillo viejo, de origen árabe y levantado sobre una base romana. Por otro, el castillo nuevo de los Álvarez de Toledo, del siglo XV, que conserva un amplio patio de armas, murallas, adarve, la torre del homenaje y una escalinata monumental.

Ya unificados y convertidos en lo que hoy se conoce como el Castillo de Oropesa, fue adquirido por el Estado Español, declarado Monumento-Artístico en 1923, Monumento Nacional en 1926 y en 1966 convertido en Parador Nacional de Turismo.

A los pies de la fortaleza se extiende un caserío de calles tranquilas y plazas recoletas. Desde lo alto, la vista se abre sobre las dehesas y, al fondo, las cumbres de Gredos, que en los días claros parecen casi al alcance de la mano.

Iglesias, plazas y un Parador

Más allá del castillo, Oropesa guarda un notable patrimonio civil y religioso. Uno de los puntos clave es la Plaza del Navarro, con la torre del Reloj, el antiguo Pósito y la fachada modernista de la antigua biblioteca, decorada con azulejería talaverana.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Turismo Oropesa

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción mezcla una torre románica de origen medieval con una portada plateresca renacentista y un templo de cruz latina. El resultado es un conjunto llamativo, con escudos condales y detalles góticos y renacentistas.

Jornadas Medievales

Cada mes de abril, este decorado medieval se transforma por completo. Oropesa conmemora el antiguo privilegio concedido por Alfonso XI para celebrar un mercado en estas fechas.

De esa tradición nacen las Jornadas Medievales, declaradas Fiesta de Interés Turístico Regional y convertidas en uno de los grandes eventos históricos y turísticos de Castilla-La Mancha. Reúnen cada año a miles de visitantes que llenan el pueblo de ambiente.

Este año se celebrarán del 17 al 19 de abril. Durante esos días, las calles y plazas se convierten en un mercado medieval al aire libre: puestos artesanos, tabernas, música, pasacalles y espectáculos se reparten por todo el casco histórico.

El programa suele incluir recreaciones históricas y teatrales, torneos y exhibiciones de combate, actividades infantiles, talleres y animación constante.

Uno de los momentos más llamativos es la recreación del rescate de la princesa, que se ha convertido en símbolo de la fiesta.

Implicación del pueblo

Lo que hace especialmente diferente a Oropesa es la implicación de sus vecinos. Asociaciones, colectivos y familias se visten con trajes de época y participan en la ambientación, logrando que el visitante tenga la sensación de pasear por una auténtica villa medieval.

Entre la visita al castillo, el paseo por el casco histórico, las vistas a Gredos y el ambiente de las Jornadas Medievales, la escapada se convierte en un auténtico viaje al pasado perfecto para disfrutar en familia.