Decenas de personas siguen un partido de la selección española en Toledo.
Castilla-La Mancha consolida un nuevo ciclo demográfico tras la pandemia y gana 120.000 habitantes en cinco años
La región roza los 2,17 millones de residentes y crece por encima de la media nacional, impulsada por las provincias de Guadalajara y Toledo.
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Castilla-La Mancha ha ganado casi 120.000 habitantes en el último lustro y ha alcanzado los 2.169.241 residentes, según la última revisión trimestral de la Estadística Continua de Población que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Expresado en términos relativos, el aumento equivale al 5,8 %. Se trata de un repunte superior a la media nacional y contrasta con el comportamiento de otras regiones de similares características geográficas.
Entre el 1 de julio de 2021 y la misma fecha de 2026, España ha sumado casi 2,5 millones de vecinos. La expansión demográfica del país es uno de los fenómenos socioeconómicos que ha definido la etapa posterior a la pandemia.
En el territorio español vive hoy un 5,2 % más de personas que hace cinco años. Desde el final de la emergencia sanitaria, el volumen de residentes ha mantenido un crecimiento paulatino que el acumulado nacional recoge y que resulta especialmente intenso en algunas regiones, incluida Castilla-La Mancha.
La explosión de los censos en Castilla-La Mancha confirma el interés residencial de este territorio, una realidad que la década de los noventa y los primeros años del siglo XXI ya mostraron.
Se trata de la sexta comunidad autónoma que más ha crecido desde el ecuador de 2021. Los datos relativos de Castilla-La Mancha solo han sido rebasados por cuatro comunidades costeras —Comunidad Valenciana (+9,9 %), Baleares (+7,1 %), Cataluña (+6,5 %) y Murcia (+6,2 %)—, y la propia Comunidad de Madrid (+7,2 %).
El padrón de la región registra un despegue superior al de territorios vecinos como Andalucía (+3,4 %), Castilla y León (+2,1 %) y Extremadura (-0,2 %). También muestra un aumento más vigoroso que Canarias (+4,6 %), País Vasco (+2,4 %) y Galicia (+1,6 %), regiones con un volumen de población similar.
Con carácter general, el boom residencial se concentra en el arco mediterráneo, los territorios insulares y Madrid. El efecto de la capital impacta en las zonas limítrofes, un eco que reverbera en los espacios más cercanos y mejor comunicados.
En la región, la llegada de extranjeros protagoniza la subida. Casi 100.000 de los nuevos residentes ganados desde 2021 proceden de terceros países. Algo más de 286.000 personas con otras nacionalidades viven hoy en Castilla-La Mancha.
Desglose provincial
Guadalajara encabeza el crecimiento demográfico de Castilla-La Mancha tras aumentar su población un 10,2 % en los últimos cinco años, el mayor incremento relativo de la comunidad autónoma.
El número de residentes en Toledo ha crecido un 9,6 % desde mediado 2021, aunque la provincia que alberga a la cabecera regional es la que más habitantes ha incorporado: son casi 70.000 más, lo que supone más de la mitad del crecimiento regional.
El dinamismo demográfico de Guadalajara y Toledo evidencia el efecto de la corona metropolitana de Madrid sobre ambos territorios: estas dos provincias se benefician del desarrollo logístico endógeno y de una oferta inmobiliaria más asequible que la de la capital de España y sus localidades más próximas.
Muy por detrás se sitúa Ciudad Real, la provincia con el menor crecimiento demográfico (+1,9 %). Por su parte, Albacete (+2,2 %) y Cuenca (+2,5 %) también muestran una evolución moderada, muy alejada de la que registran las provincias en las que se sitúan el corredor del Henares y la comarca de la Sagra, respectivamente.
El mapa demográfico de Castilla-La Mancha evidencia una creciente dualidad: el norte de la comunidad autónoma concentra el dinamismo poblacional, mientras las franjas central y meridional evolucionan a un ritmo mucho más contenido.