El grupo posa en el patio de los naranjos, la zona más antigua del convento.

El grupo posa en el patio de los naranjos, la zona más antigua del convento.

Toledo ASOCIACIÓN AMIGOS DE LOS CONVENTOS

Un convento de Toledo, el singular 'hostel' para 60 scouts: 7 horas de peregrinación para dormir en pleno siglo XIV

"Estuvieron disfrutando de este espacio donde las monjas paseaban y rezaban; se fueron encantados", explican sobre esta experiencia en el convento de Santa Clara.

Más información: Francisco Rodríguez, el militar y experto en recursos humanos que lidera la batalla contra el cierre de conventos en Toledo

Publicada

Esta semana, el convento de Santa Clara en Toledo, edificio del siglo XIV, rompió su rutina de silencio para albergar a 60 jóvenes scouts. El grupo llegó tras una peregrinación de siete horas desde La Puebla de Montalbán, recorriendo los cerca de 30 kilómetros que separan ambas localidades.

La iniciativa, gestionada por la Asociación de Amigos de los Conventos de Toledo, busca dar visibilidad y uso a edificios históricos que sufren el riesgo del abandono.

Francisco, coordinador de la asociación, explica que esta experiencia no tiene precedentes en el inmueble. "Los alojamos allí, que nunca habíamos alojado a nadie. La madre superiora nos autorizó y ha sido un éxito. Son chavales muy colaboradores, han limpiado los baños y han estado colaborando en el huerto del convento".

Al tratarse de un edificio declarado Bien de Interés Cultural (BIC), la estancia requirió una supervisión constante para proteger el patrimonio. Mariano, integrante de la asociación, fue el encargado de gestionar la solicitud y actuó como custodio durante toda la pernoctación, durmiendo en el mismo recinto para garantizar el cuidado de la estructura.

"Fue un privilegio para ellos que cenaran en el precioso claustro con azulejos del siglo XVI de Talavera y con su remate con la corona real", comenta Mariano. Según explica, los scouts, todos mayores de edad y acompañados por monitores, utilizaron estancias diferenciadas por sexo para dormir en sacos. "Estuvieron disfrutando de este espacio donde las monjas paseaban y rezaban. Todos se fueron encantados".

Austeridad y gratitud

Por su parte, Montse, también parte de la entidad, relata que el proceso contó con el visto bueno de sor María Dolores —abadesa de Santa Ana de Madridejos y propietaria del monasterio— y del Arzobispado.

Tras una cena informal el día de su llegada y participar en laudes y una eucaristía al día siguiente, los jóvenes abandonaron el convento en torno a las cuatro de la tarde. "Muy austero todo y muy agradable para todos", resume Montse.

La asociación cuenta actualmente con 350 asociados y centra sus esfuerzos en los 10 conventos de la ciudad y los 33 de la provincia. Uno de sus retos principales es atraer a los jóvenes para asegurar la continuidad de su labor. "La asociación necesita renovación y gente joven con ganas de implicarse y de continuar con el trabajo", afirma Montse.

De hecho, han establecido que los menores de 25 años no paguen cuota de inscripción para fomentar esta "savia nueva".

Aunque la fórmula del alojamiento es una alternativa que se explora para salvar estos edificios, los responsables aclaran que no es un proyecto a corto plazo. "Sería necesario una inversión importante que nosotros como asociación no podríamos asumir", matiza Montse.

El dilema económico y las prioridades de la clausura

La entidad se enfrenta a un conflicto moral a la hora de gestionar sus fondos. Existe una necesidad urgente de renovar los baños del convento, un proyecto ya presupuestado, pero el dinero suele destinarse a la subsistencia básica de las monjas.

"Nosotros no somos una empresa de eventos. Nuestro objetivo es generar fondos para ayudar a las monjas", aclara Montse. Explica que muchas religiosas son autónomas, deben pagar su cuota y carecen de ingresos fijos, viviendo en ocasiones de la caridad o trabajos esporádicos.

"Cuando te planteas invertir una cantidad importante en mejorar Santa Clara para generar más dinero, te crea mucho cargo de conciencia porque sabes que es un dinero que no estás destinando a necesidades más prioritarias de subsistencia".

Mientras en Toledo capital algunos conventos como San Clemente o San Antonio tienen ingresos por dulces o cafeterías, en el resto de la archidiócesis las carencias son mayores, lo que obliga a la asociación a medir cada euro invertido.

Para esta Semana Santa, la asociación mantiene su actividad con eventos abiertos al público. El Viernes Santo a las 12:00 horas celebrará un viacrucis en el patio de los naranjos de Santa Clara y el Domingo de Resurrección prevé una misa y migas solidarias para recaudar fondos.

A partir de mayo, se iniciará el programa ordinario de eventos, manteniendo el objetivo de que estos espacios no mueran por falta de uso o mantenimiento.