'Yo Soy Franciscanos', el proyecto para fomentar la convivencia en Albacete

'Yo Soy Franciscanos', el proyecto para fomentar la convivencia en Albacete

Albacete CONVIVENCIA

Yo soy Franciscanos, así es el innovador proyecto en el mayor y más popular barrio de Albacete

Con más de 21.000 habitantes, según datos de 2019, es el barrio con mayor población de la ciudad de Albacete. Muy cercano al centro urbano, Franciscanos ha sido tradicionalmente una zona copada por la clase trabajadora. En las últimas décadas se ha ido diversificando hasta llegar a ser un barrio con alta diversidad social y cultural, influenciado por los movimientos migratorios.

19 julio, 2021 07:58

Bajo ese contexto comenzó en marzo de 2020 un proyecto de Intervención Comunitaria, Mediadora e Intercultural, promovido y desarrollado por la Asociación IntermediAcción, con el apoyo del Ayuntamiento local. Su lema, 'Yo soy Franciscanos'. Y sus objetivos principales, contribuir al fomento de la convivencia, la inclusión y la cohesión social.

Varios actores y agentes sociales vieron en este barrio los "mimbres" y la oportunidad de poner en marcha una experiencia piloto de desarrollo comunitario en Albacete. Así lo explica a Europa Press, Vanesa López, mediadora comunitaria y la responsable del proyecto. "La intervención comunitaria que se realiza es preventiva y promocional para prevenir y abordar los retos derivados de la guetización, la exclusión social, el aislamiento social, el estigma, la conflictividad, la degradación del entorno y la diversidad social y cultural", apunta al respecto.

El proyecto desarrolla una metodología innovadora de intervención social y gestión de la diversidad local. Lo hace a partir del establecimiento de relaciones y de la generación de respuestas conjuntas a retos identificados colectivamente en materia de educación, salud y participación. Todo ello desde un enfoque de equidad, justicia social y de manera corresponsable y participada por los tres protagonistas principales de las comunidades.

Es decir, las administraciones (quienes deciden), los recursos técnicos y profesionales (quienes trabajan para la comunidad) y la población (quienes viven y construyen cotidianamente su comunidad).

Multiculturalidad

En la actualidad, según datos del padrón de habitantes a finales de 2019, el porcentaje de personas extranjeras en Franciscanos es del 16%. Otra de las características sociodemográficas que presenta el barrio es su elevado envejecimiento, con una tasa de población mayor de 65 años del 23%, nueve puntos superior a la media. La tasa de población infantil y juvenil, del 36%, es también muy elevada, respecto al total de población.

Destaca también un alto porcentaje, de personas mayores de 65 años (la mayoría mujeres: 76%) que viven solas, cuyo porcentaje es del 23% respecto a la población total.

Desde IntermediAcción apuntan los siguientes problemas estructurales de Franciscanos: la masificación de bloques de viviendas, escasez de aparcamientos, de espacios públicos, y de zonas verdes de recreo. Aunque también resalta en positivo la coexistencia de gran cantidad de bares y pequeños comercios de cercanía (algunos de ellos fundados hace más de 45 años) y otros nuevos de carácter transnacional.

En cuanto al movimiento asociativo, de las 561 asociaciones registradas a fecha marzo 2018 en el Registro Municipal de Asociaciones del Ayuntamiento de Albacete, 71 tienen su domicilio social en el barrio de Franciscanos. Es decir, un 12,6 % del total. "Un dato que junto con los más de 230 recursos claves identificados nos lleva a afirmar que en el barrio existe un nivel alto de participación y dinamización social", apunta López.

"Por otro lado, a lo largo de los años y por diversos motivos, se ha producido cierta tendencia a la segregación espacial y/o urbanísticas en torno a determinados espacios y colectivos, y a la disponibilidad de vivienda más barata que en otros barrios. Eso ha tenido repercusiones en la propia imagen interna y externa en el barrio y la ciudad y abierto un debate hacia el planteamiento de nuevos retos de cara a la cohesión social y la convivencia intercultural", añade la mediadora comunitaria.

Actividades realizadas

Desde el inicio del proyecto se han realizado más de 70 actividades concretas gracias a la participación de más de 150 actores que actúan en el barrio como los recursos técnicos, las asociaciones, los comercios y las instituciones. En total, han participado de las actividades más de 1.000 personas. De forma transversal a todo se está realizando un proceso de escucha a la comunidad y de recogida de datos cuantitativos y cualitativos para elaborar el Diagnóstico Comunitario del barrio de Franciscanos.

Entre las actividades más destacadas, según López, se encuentra la realización de multitud de coloquios, audiciones y reuniones con multitud de actores implicados en el barrio, desde asociaciones por la diversidad hasta vecinas mayores. Se han desarrollado actividades participativas con la infancia en 3 colegios y se han favorecido espacios de relación y encuentro. Por ejemplo: espacios virtuales y "al fresco" entre vecinos y vecinas; encuentro entre colectivos de mujeres diversas o impulso para generar redes de cuidados y apoyo mutuo entre vecinas.

También se han llevado a cabo acciones de mediación social intercultural y dinamización como una "vueltecica intercultural" por el barrio, una Gymkana o diferentes visitas guiadas para conocer todos los recursos de Franciscanos. En este sentido, una de las acciones más destacadas ha sido la puesta en marcha y publicación del "Mapa de recursos comunitarios de Franciscanos".

"Es el primer producto comunitarios, realizado de forma colaborativa, que visibiliza y pone en valor los recurso existentes en la propia comunidad", explica López. El mapa, que se puede consultar en línea, sitúa todos los recursos de Franciscanos divididos por categorías: sociales, sanitarios, deportivos, educativos, laborales, culturales, urbanos y de medioambiente.

Durante el casi año y medio que lleva en marcha 'Yo soy Franciscanos', un tiempo marcado por la pandemia, desde IntermediAcción destacan dos conclusiones: "La importancia del trabajo comunitario generador de relaciones de confianza y redes cooperativas entre unos y otros, y la necesidad de crear procesos a largo plazo que permitan articular respuestas conjuntas y anticipadas a retos comunes entre todos los agentes del barrio", explica López.

"Desde el principio, nos hemos encontrado en general muy buena acogida hacia el proyecto y a sus objetivos. Hay una gran variedad de vecinos/as, asociaciones y recursos técnicos e institucionales con una actitud muy proactiva hacia la participación e implicación en el mismo", añade la integrante de IntermediAcción. "Durante este tiempo se han sentado las bases para la consolidación del proceso comunitario y para el desarrollo de las siguientes fases del mismo, siendo para ello imprescindible continuar con el proyecto durante los próximos años", reivindica López.

Entre los retos a los que se aspira con la continuidad del proyecto a medio y largo plazo, IntermediAcción aspira, entre otras cuestiones, a lograr que las diferencias sociales, y económicas, etc no impidan a nadie participar en paridad de condiciones en la vida y en las dinámicas de la comunidad.

"El reto es que no haya procesos de exclusión que lleven a la desigualdad o a la segregación", afirma López. "Queremos que las diversidades se vean como riqueza para el barrio y que los recursos con los que contamos sean cada vez más conocidos y reconocidos por todos. Y que cada vez más en el barrio haya más relaciones de confianza entre vecinos diversos y más redes cooperativas y de apoyo mutuo entre unos y otros. En definitiva, que prime más el bien común, los interés comunes y generales, que los intereses individuales", concluye.