Montaje de tres pioneras castellanomanchegas.

Montaje de tres pioneras castellanomanchegas. E.E.

OFRECIDO POR

Región

Alejandrina, Mercedes y María Josefa: tres pioneras que hicieron historia en la fotografía, geología y farmacia

Abriendo camino a otras mujeres, una dirigió su propio estudio fotográfico, otra fue decana universitaria y la tercera ejerció como inspectora farmacéutica.

Más información: Amalia Avía, la artista toledana pionera del realismo que conquistó los grandes museos del mundo

Publicada

La fotografía del siglo XIX dejaba ver una sociedad que apremiaba a que las mujeres se quedasen excluidas en el ámbito doméstico. Sin embargo, en Toledo nació Alejandrina, una mujer cuya cámara capturó la vida a través de sus ojos y la colocó como la primera fotógrafa censada de España.

Dos castellanomanchegas se abrieron camino en el mundo de la ciencia. Ellas fueron Mercedes Doval, una de las primeras mujeres que se aventuró en el estudio de la geología, y María Josefa Puebla, una pionera farmacéutica.

Alejandrina Alba Muñoz

Sus manos sostuvieron la cámara cuyo objetivo capturó instantáneas de la vida en una sociedad que insistía en que las manos de las mujeres solo sirvieran para el cuidado de la familia y del hogar. Alejandrina Alba Muñoz fue pionera en el mundo de la fotografía, convirtiéndose en la primera fotógrafa censada de la historia de España.

De cuna humilde, Alejandrina (Ajofrín, Toledo-1837) reflejó su visión del mundo a través de los negativos que, con mucho mimo, se revelaban en el siglo XIX. Su amor por las estampas nació en el estudio de fotografía de su primer marido —el fotógrafo José Martínez Sánchez— en la Puerta del Sol número 4 de Madrid.

Enlazó su vida con Martínez (uno de los primeros fotógrafos de España, treinta años mayor que ella) a los 24 años. Tras quedar viuda, la toledana decidió mantener el gabinete fotográfico, fijar su residencia en Madrid y convertirse en la titular en 1876. Durante aquella etapa, Alejandrina regentó el local junto al sobrino de su ya difunto marido, con quien llegó a tener dificultades en la forma de gestionarlo.

A partir de entonces, Alejandrina comenzó una carrera de 40 años dedicada a la fotografía profesional. De manera ininterrumpida, la castellanomanchega no sólo se presentó como fotógrafa, sino también como mujer libre de permisos masculinos.

Alejandrina Alba Muñoz.

Alejandrina Alba Muñoz. Diccionario Biográfico de Castilla-La Mancha

Sus primeros proyectos los firmó con la abreviatura de su nombre 'A. Alba'. Una manera muy extendida en el ámbito de la fotografía como forma de dejar el sello personal —aunque era una práctica predominantemente varonil—.

Durante su primera etapa al frente del estudio y con la creatividad desbordada, Alejandrina se autorretrató utilizando máscaras y vestuario divertido. Su álbum fotográfico estuvo en activo de 1860 a 1900.

Sus segundas nupcias llegaron tras su 'sí' a Juan Astray. Junto a su sobrina Matilde, Alejandrina continuó con sus labores, aunque esta vez con la titularidad del inmueble a nombre de su nuevo marido.

La llegada de Astray trajo al estudio fotográfico nuevas ideas. A lo largo de esta segunda vida —que duró 20 años—, el laboratorio incluyó novedades técnicas como reproducciones y ampliaciones en pintura o nuevos formatos. Con 63 años, Alejandrina decidió poner fin a su carrera profesional, y en su retiro de los objetivos, negativos, impresiones y revelados quedó viuda tras una complicación cardiaca de Astray.

La toledana vivió sus últimos años enferma, sin ingresos y bajo el cobijo de Felicia Prado, su cuñada política y viuda del escribano Juan Joaquín Jiménez, hermano de Juan Astray. Felicia la animó a solicitar una pensión de viudedad al Instituto Geográfico —lugar en el que trabajó Astray como funcionario—, y aunque se la concedieron, le duró muy poco.

Tras medirse en pulso con la justicia de la época por reclamar la cuantía económica que le correspondía, Alejandrina quedó abandonada y a la intemperie de las calamidades a las que se tuvo que enfrentar. La situación era tan denigrante que El Universo se hizo eco de su situación y con un breve pero contundente mensaje exclamó una ayuda para su beneficio: "Una limosna por Dios se suplica para doña Alejandrina Alba, viuda de Astray, de 70 años y sumamente enferma, que carece de todo recurso". La pionera en fotografía murió casi en la indigencia en 1915.

Mercedes Doval

En la tierra del volcán de Canarix (Albacete) y coincidiendo con el mes en el que se celebra el Día Internacional de la Geología, nació en 1947 Mercedes Doval, la niña cuya pasión por el estudio de la Tierra, su composición y su estructura, la hizo convertirse en doctora en la materia y catedrática de Cristalografía y Mineralogía.

Desde niña gozó de una educación rica. Pronto dejó su Albacete natal para trasladarse a Madrid y estudiar el bachillerato en el Colegio de Jesús y María. Tras su primera etapa de formación, completó sus estudios en la Facultad de Ciencias de la Complutense licenciándose en Ciencias Geológicas en 1970.

Mercedes Doval.

Mercedes Doval. Diccionario Biográfico de Castilla-La Mancha

Cinco años después, Mercedes obtuvo el Doctorado en Geología con Sobresaliente Cum Laude. Su vida profesional estuvo estrechamente ligada a la docencia, así, en su currículum deja latente su actividad como profesora ayudante, profesora adjunta contratada y profesora adjunta numeraria.

Durante su carrera como docente e investigadora, la albaceteña obtuvo la Cátedra de Cristalografía y Mineralogía en el Departamento de Cristalografía y Mineralogía de la UCM. Su investigación la compaginó con viajes a otros países europeos para enriquecer sus conocimientos e investigaciones.

En su dilatada experiencia, Mercedes fue elegida, con tan solo 39 años, como Decana de la Facultad de Ciencias Geológicas y lideró importantes cambios de modernización. Un puesto que ocupó durante nueve años y que enlazó con un cargo de gestión en el Rectorado de la Universidad Complutense como Vicerrectora de Departamentos y Centros, Vicerrectora de Estudios y Vicerrectora de Ordenación Académica, convirtiéndose en una de las primeras mujeres en formar parte del equipo rectoral de una universidad nacional.

Siendo referente en materia de mineralogía de arcilla, sumó una faceta más siendo socia Fundadora de la Sociedad Española de Mineralogía y miembro de otras sociedades científicas internacionales como Mineralogical Association y la Clay Mineral Society. Además, Mercedes creó el Centro de Espectrometría, que fue el germen del Centro de Asistencia a la Investigación de Técnicas Geológicas de la Universidad Complutense, un espacio del que fue directora hasta su muerte en Madrid en 2011.

María Josefa Puebla

Toledo dio la bienvenida al siglo XX al mismo tiempo que a su pionera farmacéutica, María Josefa Puebla Potenciano (1901). Aunque de su vida personal poco se conoce, esta toledana se convirtió, en 1923, en licenciada en Farmacia por la Universidad de Madrid.

La colegiada número 549 se decantó por la rama de la inspección farmacéutica. Recorrió su provincia natal y la provincia de Jaén realizando los trabajos de inspección encasillados en sus fronteras laborales. También pasó parte de su vida en la capital, con tan sólo 24 años se inscribió en el Colegio de Madrid y para el año siguiente adquirió la oficina de farmacia de Francisco Guardo Fernández en Arenal 15.

María Josefa Puebla.

María Josefa Puebla. Diccionario Biográfico de Castilla-La Mancha

Fue en la ciudad de Burgos donde ejerció su profesión en el Hospital de San Juan de Dios, también como inspectora farmacéutica de Burgos, enfermera de hospitales y frentes, farmacéutica del Tribunal de Responsabilidades Políticas y miembro de la Columna de Investigación de Sanidad.

La toledana estuvo de 1930 a 1932 en la farmacia ubicada en Alcalá 177, pero a su vuelta a Madrid tras la Guerra Civil, ubicó su nuevo trabajo en la calle Princesa 73. Sin embargo, varias dificultades administrativas llevaron a Puebla Potenciano a trasladar su titularidad a una farmacia ubicada en la calle Cea Bermúdez.

Compaginando su trabajo como propietaria de una farmacia, también trabajó como adscrita a la Diputación Provincial de Madrid, responsable del depósito central de medicamentos, jefe del laboratorio de depósito y del laboratorio de inyectables. Además, estuvo adscrita como farmacéutica en el Sindicato Nacional de Alimentación.

Su vida profesional fue extensa. Fue responsable del Parque de Mendigos de Madrid, consejera de la Caja de Socorros Farmacéuticos Titulares. La que también formó parte de la Delegación Provincial de la JONS y la FET, ideó fundar residencias para farmacéuticos no incluidos en el sistema de la Seguridad Social en Madrid.

María Josefa Puebla fue premiada con la Medalla de Sufrimientos por la Patria y la Medalla de la Vieja Guardia por su labor durante la Guerra Civil. La toledana se casó con el vicepresidente de la Unión Farmacéutica Nacional y líder falangista de La Guindalera -barrio de Madrid-, el también farmacéutico Adolfo Sanjuanbenito Melchor y padre de sus cuatro hijos. Murió en Madrid en 1995.