Bomberos forestales durante la rueda de prensa.

Bomberos forestales durante la rueda de prensa. Ángela Pulido Díaz.

Región

CCOO califica el dispositivo antiincendios de Castilla-La Mancha como un "desastre" y pide la salida de la consejera

El sindicato asegura que los "recortes" han lastrado la respuesta ante los incendios de La Mierla o Almorox.

Más información: Castilla-La Mancha presenta el mayor operativo de su historia contra el fuego: 126 millones, 2.700 agentes y 248 medios

Publicada
Actualizada

Los bomberos forestales miembros de Comisiones Obreras (CCOO) de Castilla-La Mancha han denunciado la carencia de medios, la falta de presupuesto y el trato recibido durante los incendios de La Mierla y Almorox, que han arrasado con más de 30.000 hectáreas en toda la región: "Se nos ha tratado fatal".

El presidente del Comité Intercentros de Geacam y representante del sindicato de CCOO, Manuel Amores, el bombero forestal y delegado sindical de CCOO en Geacam en Guadalajara, Iñaki Blanco, y el bombero forestal en Geacam y delegado de personal de Toledo por CCOO, Javier Rubio, han evaluado este miércoles en rueda de prensa la situación del dispositivo de extinción de incendios forestales en la región, en lo que han afirmado que "ha sido un absoluto desastre".

"Tanto que se le llena la boca a este Gobierno de hacer prevención: es mentira", han apuntado tajantes los bomberos, quienes aseguran que "desde 2020 y coincidiendo con las dos últimas legislaturas de Emiliano García-Page" han sido testigos de los "grandes recortes que se estaban produciendo", los cuales venían "avisando" y ante los que "nadie hace nada ni toma ninguna decisión" al respecto: "700 puestos de trabajo se han perdido".

Rueda de prensa de los bomberos forestales.

Rueda de prensa de los bomberos forestales. Ángela Pulido Díaz.

En concreto, han afirmado que en Castilla-La Mancha son 672 los bomberos que faltan y 1.800 los que están trabajando en toda la región durante la temporada alta. En un desglose por provincias, los bomberos han señalado que en Guadalajara faltan 152, en Albacete 142, en Toledo 140, y en Cuenca y Ciudad Real 120.

Han apuntado directamente a la empresa pública de Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha (Geacam) y han señalado que "no funciona". "Geacam era una idea muy buena, profesionalizó un oficio que era todo lo precario del mundo. Según se va profesionalizando se va perdiendo personal", indica Blanco asegurando que "la administración hace trampas".

Asimismo, le piden al Gobierno que cumplan y que "todos los retenes tengan dotación estándar", que las "campañas mínimas de extinción estén del 1 de junio al 30 de septiembre" y le lanzan un mensaje: "Si quieres prevención, deja a los interinos y a los fijos discontinuos trabajando más allá de septiembre".

Iñaki Blanco, bombero forestal en Guadalajara.

Iñaki Blanco, bombero forestal en Guadalajara. Ángela Pulido Díaz.

"Desde el 29 de enero hemos tenido 9 reuniones con 0 euros de presupuesto", apuntan constatando que "no hay avances" y que tampoco "se van a levantar de la mesa de negociación". "Nos saltamos las medidas de seguridad para nosotros mismos y tiramos de vocación", señalan dejando ver cómo es la situación en la que se pide prevención pero no invierten dinero.

Una situación que ya se ha denunciado ante Inspección de Trabajo: "Nos hacen sentir incapaces porque con los que estamos no pasa nada si falta gente. No se cubren los puestos, no se busca gente para reponer los puestos vacíos, las torres de vigilancia están sin personal, las patrullas inoperativas… y a Geacam no le pasa nada".

En esta línea, Amores, Blanco y Rubio han pedido la dimisión de la consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez. Piden a Page su cese si ella decide seguir a los mandos: "Debe venir gente nueva que tenga diálogo con la parte social".

En lo que va de verano, la región ha perdido "32.000 hectáreas" por unos "fuegos tan grandes que jamás habíamos visto", señala Amores, quien denuncia el trato al que se han visto sometidos: "Se nos ha tratado fatal. Había compañeros que han trabajado con un solo EPI durante 4 o 7 días seguidos y no tenían un sitio donde lavarlo".

Entre los más perjudicados se encuentran "los conductores" de las autobombas de La Mierla, quienes "no están exentos de cumplir con la normativa de tráfico y han trabajado 22 horas diarias cuando solo deberían trabajar nueve", señalan asegurando que "iban muertos y tenían que trasladar a gente". Una situación a la que han calificado de "completamente lamentable".

Asimismo han puesto sobre la mesa los turnos de trabajo indebidos a los que se están viendo sometidos en un verano que no ha dado pie a un respiro. En jornadas intensas de trabajo, las pausas deben ser esenciales, sin embargo, los apagafuegos han tenido "descansos de 10h cuando deberían ser de 12h", lo que les ha llevado a estar "exhaustos en las labores de extinción".

En el pasado mes de julio, Castilla-La Mancha se enfrentó a dos de los incendios más virulentos y devastadores en la historia reciente de la región, el de Almorox en la provincia de Toledo y el de La Mierla en Guadalajara. Unos fuegos a los que se ha llegado mal: "Es triste que ocurra esto y aquí no pase nada".

En nivel 0, "controlado pero no extinguido", el fuego de La Mierla (Guadalajara) ha pasado a la historia como el mayor incendio registrado en la provincia y en toda Castilla-La Mancha al calcinar 32.000 hectáreas: "Con esta consejera he perdido más de 30.000 hectáreas, no sé cuántas más vamos a perder", señala Iñaki Blanco, bombero forestal en Guadalajara.

"Con un modelo que no funciona" se han enfrentado a un incendio de grandísimas magnitudes: "No podemos correr detrás de los incendios", indica Blanco quien asegura que así "siempre se va a perder la batalla". "Seguiremos viendo desalojos, cómo perdemos el monte y estaremos impotentes ante esta situación si las instituciones no se ponen las pilas y hacen cambios", afirma.

El bombero forestal y delegado de personal de Toledo por CCOO, Javier Rubio, también apunta a la falta de personal y medios en su provincia: "Nos estamos enfrentando a incendios de sexta generación sin medios. Es una auténtica barbaridad la situación".

Así lo relata haciendo referencia al incendio de Almorox (Toledo) que arrasó con 1.000 hectáreas el pasado mes de julio y en que "las condiciones han sido deplorables". "La gente no quiere trabajar con nosotros porque las condiciones son malas, nadie las quiere. Es lamentable", sostiene Rubio señalando que "Geacam dejó inoperativos medios" con lo que es "inviable continuar con este modelo".