Codillo asado de IKEA.
El famoso codillo de IKEA es de Toledo: lo elabora una empresa familiar que ya exporta a más de 40 países
Una pieza de jamón asada al horno en su propio jugo que compite en popularidad con las famosas albóndigas suecas de la cadena.
Más información: El Grupo Tello incrementa su facturación hasta los 410 millones de euros gracias a su presencia en más de 50 países
Más allá de los muebles, IKEA ha ganado adeptos gracias a su económico restaurante. En una entrevista para EL ESPAÑOL - Invertia, el actual CEO, Juvencio Maeztu, afirmó que "hace muchos años tener un restaurante en Ikea era para que los clientes que tenían hambre se quedaran y ahora es el motivo por el cual vienen aquí".
Uno de los platos más populares de la propuesta gastronómica de la cadena escandinava es el codillo asado. Lo que muchos no saben es que este manjar tiene su origen en la provincia de Toledo. Detrás de esta exitosa receta se encuentra Grupo Tello Alimentación, una empresa cárnica familiar afincada en la localidad de Totanés.
El secreto no es otro que una pieza de jamón de origen 100% nacional asada al horno en su propio jugo sin colorantes ni conservantes. Ese cocinado a fuego lento permite obtener una carne jugosa y tierna con un sabor casero y un elevado contenido en proteínas.
Desde que aterrizó en IKEA, el codillo de Tello compite en popularidad con las famosas albóndigas suecas en los centros de toda España. Medios de comunicación especializados lo han llegado a comparar con el Big Mac de McDonald's, señalándolo como la pieza más vendida de toda su sección de carnes.
Con un precio habitual que ronda los 12 euros, pero que baja hasta los seis en ofertas para socios IKEA Family, hacen de este plato todo un "gancho comercial". Además de encontrarlo en el restaurante de Ikea, la entidad toledana lo vende en formato "listo para degustar". Solo basta con calentar el codillo unos tres minutos en el microondas o en el horno para disfrutar de una comida con gran aporte nutritivo.
Imagen de la sede del Grupo Tello.
Tello, un gigante en
Fundada en 1948 por Eusebio Tello, la empresa nació como un pequeño negocio que hoy se ha transformado en una potencia industrial que da empleo a 1.431 personas y mantiene un volumen de ventas de 90 millones de kilos entre productos frescos y elaborados, con presencia en más de 50 países.
Precisamente este jueves, el grupo informó que ha cerrado el ejercicio 2025 con una facturación de 410 millones de euros, lo que supone un incremento del 2 % respecto al año anterior y refleja la solidez de su estrategia "basada en la competitividad, la especialización y el desarrollo de relaciones comerciales estables, especialmente en los mercados europeos y asiáticos", según ha señalado recientemente desde la propia entidad.
El director general de Grupo Tello Alimentación, Alfonso Alcázar, apuntó este semana que prevén destinar más de 6 millones de euros en 2026 a proyectos de innovación, automatización y eficiencia industrial.
Entre las últimas iniciativas que están desarrollando para reducir su impacto ambiental destaca la generación de energía fotovoltaica, que permite evitar más de 7.000 toneladas de CO₂ al año. Asimismo, Tello ha activado planes de reducción de su huella de carbono en colaboración con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.