Una trabajadora del servicio de limpieza de un centro comercial de Toledo.

Una trabajadora del servicio de limpieza de un centro comercial de Toledo. Ángela Pulido Díaz

Empleo SALARIOS

El salario medio de las mujeres de Castilla-La Mancha crece un 35 % desde 2008, siete puntos menos que el masculino

La evolución de los sueldos refleja una recuperación generalizada, aunque la brecha por sexos se ha ensanchado en la región desde la gran recesión.

Más información: El amargo récord de los salarios en Castilla-La Mancha: el trabajador promedio en España gana 3.500 euros más al año

Publicada

Los salarios medios han protagonizado un crecimiento sostenido en los últimos años, un despegue que ha impactado en el conjunto de España y que, aún con más intensidad, ha alcanzado Castilla-La Mancha. Las retribuciones de los hombres de la región han protagonizado un importante crecimiento acumulado, casi siete puntos más que las trabajadoras del mismo territorio.

Sin embargo, la brecha por sexo que reflejan los datos parciales de la comunidad autónoma no se reproduce en el agregado nacional. Entre 2008 y 2024, los sueldos de ellos y ellas han crecido en idéntica proporción en el país, un 32,5 %, aunque con avances y retrocesos no siempre acompasados.

Desde la fecha en que se inició la gran recesión, el salario medio de los hombres en Castilla-La Mancha ha crecido en un 42,3 %. Los 18.911 euros que cada empleado percibía de promedio en 2008 se han estirado hasta una nómina anual de 26.905 euros: en apenas un decenio y medio, y sin contar los efectos de la inflación, han añadido 7.000 euros de ingresos por las rentas del trabajo.

Por su parte, las mujeres que desarrollan una actividad profesional en la región han visto mejorados sus sueldos en un 35,3 %. En 2024, el fruto de su trabajo les reportaba de media casi 23.800 euros al año, un volumen más jugoso que el de los poco más de 17.500 euros con que se les gratificaba en 2008.

Sin embargo, la mejora de la mujer en este indicador no ha conseguido diluir una situación de partida que ya le era desfavorable. Al contrario, las recuperaciones económicas que se han producido en este periodo han tenido a los hombres como principales beneficiarios.

El sueldo medio de una trabajadora de Castilla-La Mancha en 2008 ya era un 7,1 % inferior al de un hombre. Según la última revisión anual, esta brecha regional ha alcanzado el 11,6 % en 2024.

En España, la evolución entre ambos sexos ha sido equilibrada. Aunque los salarios en términos absolutos son superiores entre los hombres, el paso del tiempo no ha acrecentado la disparidad de inicio.

La comparación entre los datos regionales y nacionales apunta a un mejor desempeño de las remuneraciones en la comunidad autónoma, una mejora que se ha concretado en los años más recientes.

También las trabajadoras de Castilla-La Mancha han reducido la diferencia relativa con sus iguales en el país durante los últimos años: sin embargo, en términos absolutos el desempeño ha sido negativo: en 2008 les separaban casi 3.600 euros anuales por los 4.200 actuales.

Una recuperación desigual

A grandes rasgos, el crecimiento económico de la región —especialmente intenso tras el final de la pandemia— ha impactado sobre ellos. La huella del actual ciclo expansivo entre las mujeres no ha facilitado la convergencia salarial dentro de la comunidad autónoma y tampoco les ha aproximado a los niveles medios de las trabajadoras españolas.

Más allá de la comparación entre territorio y sexo, el mejor comportamiento de los sueldos masculinos en la región les ha acercado a los honorarios recibidos por las profesionales españolas. En 2008, ellas recibían 2.231 euros al año más; ahora ganan apenas 1.118 euros extra.

La evolución temporal de los sueldos reproduce, a grandes rasgos, las vicisitudes del ciclo económico. El primer impacto de la burbuja inmobiliaria golpeó más al empleo que a sus remuneraciones. Más tarde, la calidad profesional sí se resintió: en 2013, las mujeres de Castilla-La Mancha ganaban de media menos que cinco años antes: 17.527 euros por los 17.481 del inicio de la serie.

También los salarios masculinos se resintieron en la región tras la crisis posterior a 2008, aunque no menguaron. Sin embargo, en el conjunto de España el estancamiento fue menos intenso y las remuneraciones conservaron una trayectoria ligeramente ascendente, especialmente entre las mujeres: durante ese periodo inicial de desaceleración, sus pagas mantuvieron un crecimiento más estable.

La recuperación salarial se consolidó a partir de 2015 y se ha intensificado durante el último lustro. Desde 2018, el crecimiento de las masas salariales se ha acelerado; después de la pandemia, los incrementos han sido incluso más significativos.

En el periodo comprendido entre 2020 y 2024, el salario de los hombres de Castilla-La Mancha se ha revalorizado en casi 4.500 euros, lo que supone un alza del 19,8 %. En el mismo tiempo, las mujeres han sumado 3.000 euros extra, un 14,5 % más.

La bonanza económica que ha protagonizado el final de la emergencia sanitaria —y que se concreta en cifras récord de ocupación o afiliación— no ha diluido uno de los grandes problemas de fondo del mercado laboral de Castilla-La Mancha: los salarios de ellas están aún más alejados que los de ellos por la mayor temporalidad y discontinuidad que caracteriza sus desempeños profesionales.