Imagen de archivo de Europa Press.

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Economía

Comprar una vivienda en Castilla-La Mancha requiere una hipoteca 70.000 euros más barata que la media nacional

El Barómetro Hipotecario de Asufin refleja importantes diferencias entre las zonas limítrofes a Madrid con otras menos dinámicas.

Más información: El precio de la vivienda se desboca en Castilla-La Mancha: 2025 acabó con la mayor subida desde la burbuja inmobiliaria

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El mercado hipotecario de Castilla-La Mancha se encuentra en un momento de expansión. Siguiendo la tendencia nacional, el encarecimiento de los inmuebles también está redundando en un mayor endeudamiento, aunque todavía muy por debajo de la media nacional.

Y es que, según los datos que recoge el Barómetro Hipotecario de la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), el importe medio de una hipoteca en Castilla-La Mancha en diciembre de 2025 ascendía a 109.850 euros, una cifra un 8,83 % superior a la registrada un año antes (100.936 euros), pero lejos de la media nacional que este barómetro sitúa en 170.771 euros, con un crecimiento interanual del 11,79 %.

De esta manera, adquirir una vivienda en la región supone una hipoteca un 35,67 % menor que en el conjunto de España, un dato que confirma que el mercado regional es más asequible que el de otras comunidades autónomas que sufren más presión de los precios.

No obstante, el estudio destaca que estos datos no se pueden extrapolar de manera homogénea a una comunidad autónoma que conjuga zonas con mucha presión como los corredores de La Sagra y el Henares por la cercanía con Madrid con otras con mucha menos actividad e incluso en riesgo de despoblación.

Esta realidad lleva a Asufin a asegurar que "el encarecimiento de la vivienda en Madrid, y el crecimiento en el sector industria y de servicios", ha reforzado el papel de Castilla-La Mancha como un "territorio receptor de demanda de primera residencia, lo que se ha traducido no solo en un mayor volumen de operaciones, también en un incremento progresivo del importe medio de las hipotecas en estas áreas".

Más obra nueva

Otro rasgo distintivo del mercado inmobiliario castellanomanchego que ha detectado este barómetro es un mayor peso de la vivienda de obra nueva, en aumento en los últimos cinco años.

Entre diciembre de 2021 y diciembre de 2025, la proporción de nuevos inmuebles se ha movido en una horquilla cercana al 18-20% del total de compraventas. Tras situarse en el 17,9% en diciembre de 2021, el peso de la obra nueva aumentó hasta el 19,78% en 2022 y alcanzó el 19,96% en 2023.

En 2024 refleja un ajuste hasta el 17,27%, coincidiendo con el enfriamiento general del mercado inmobiliario en un contexto de tipos de interés más elevados, y, en 2025 ha comprobado un ascenso hasta el 20,56%, el nivel más alto del periodo analizado.

En relación con lo que sucede en el resto del país, la media nacional en 2025 se situó en el 11,90%, lo que supone una brecha cercana al 8,70% respecto a Castilla-La Mancha, donde el peso de la obra nueva es considerablemente mayor.

Viviendas residenciales

En relación a la encuesta que recoge el documento, el análisis de los hogares que sí prevén solicitar una hipoteca en los próximos seis meses arroja diferencias estructurales relevantes entre Castilla-La Mancha y el conjunto del país.

En la región, el principal destino del crédito hipotecario es la vivienda habitual en primera compra, que representa el 31,60% del total de solicitudes previstas, frente al 20,80% a nivel nacional. Esta diferencia de un 10,80% sugiere un perfil más vinculado a necesidad residencial que a reposición o inversión.

En contraste, el peso de la vivienda para inversión es significativamente menor en Castilla-La Mancha (26,10%) que en el total nacional (33,70%), con una brecha negativa de -7,60%.

Este dato confirma que el mercado regional presenta un menor componente especulativo o de rentabilidad financiera en comparación con el promedio nacional. Mientras que en el conjunto del país la inversión mantiene un papel destacado dentro de la demanda hipotecaria, en Castilla-La Mancha el mercado parece estar más ligado a decisiones de residencia efectiva.

En el segmento de cambio de vivienda habitual, la región también se sitúa por debajo de la media nacional, pero más moderada (23,40% frente a 27,50%, -4,10%), lo que indica menor movilidad residencial interna respecto al conjunto de España. Por su parte, la segunda vivienda para residir muestra un comportamiento prácticamente alineado (18,90% en Castilla-La Mancha frente a 18,00% del total nacional), con un mayor peso en zonas rurales.

En definitiva, la estructura de la demanda hipotecaria en Castilla-La Mancha apunta a un mercado más vinculado a la formación de hogares y acceso inicial a la vivienda, con menor protagonismo de la inversión y de la rotación inmobiliaria.